CAPITULO 14 #2
—Claro, te lo pasaré, pero que no llame antes de que lleguemos, porque se va a arruinar la sorpresa —insiste Tyler y Zoe asiente—. Y para que esté tranquila, dile que activarás tu ubicación en tiempo real, así ella ve donde estás todo el tiempo, creo que eso sería de ayuda.
—Tienes razón —afirma Zoe volviendo a abrazarlo, al mismo tiempo que le da reiterados besos en la mejilla—. ¡Estoy tan emocionada!
—Me alegra —murmura él, sonriéndole.
—¿Y cuándo nos iríamos? —inquiere Zoe soltándolo para verlo a los ojos.
—Pues mañana mismo.
—¡¿Mañana?! —exclama ella, sorprendida.
—Shhhh —susurra él—. Si porque si no perderás días de estar allá, ya que ellos se regresan en una semana.
—Okey, sí, no quiero ir solo para estar tres días.
—Tengo una competencia en la mañana, así que nos podemos ir después del mediodía, o a más tardar a media tarde, tengo que ver los itinerarios de vuelos. Ah por cierto, necesitaré que me pases una foto de tu identificación para comprar los boletos.
—¡Sí! ¡Entonces ya me voy! Tengo que hablar con mamá, antes de que se acueste a dormir, también tengo que pasarte mi identificación y necesito empacar —comenta ella muy entusiasmada, para después tomar la cara de Tyler con ambos manos y llenarlo de besos en las mejillas.
Tyler se queda completamente inmóvil con sus manos en la cintura de Zoe al mismo tiempo que se sonroja, se siente cohibido porque ella sigue llenándolo de tiernos besos.
—Listo, me voy. Me encantó este regalo —susurra ella viéndolo a los ojos y él asiente.
Justo antes de alejarse, Tyler nota como Zoe de pronto se aproxima más a su cara, dándole un rápido y muy breve beso en los labios. Nuevamente él se queda inmóvil, observando como ella alegremente se levanta como si nada, y luego corre hacia la puerta y sale de la casa.
—Pero… qué carajo —murmura él tocándose los labios incrédulo, a la vez que se deja caer en el sofá, para volver a recostarse como antes—. ¡Ay por Dios! —exclama, agarrando un cojín y se cubre la cara.
Tyler se queda pensativo durante varios minutos, hasta que es interrumpido por el sonido de un mensaje entrante en su teléfono, él lo saca del bolsillo y revisa de inmediato.
Nicole
¿Ya te pesaste?, no puedo dormir porque ahora tengo remordimiento. No sé si debí pedirte comprar ese helado de yogurt dietético.
Tyler no puede evitar la enorme sonrisa que se dibuja en su rostro en cuanto termina de leer el mensaje, y se prepara para responderle.
Tyler
Sí duerme tranquila, estoy un kilo por
debajo del peso de mi categoría.
Él deja el teléfono a un lado y de inmediato suena otro mensaje, sonríe nuevamente pensando que es la respuesta de Nicole, por lo que lo toma rápido.
Zoe
Deséame suerte, estoy a punto de hablar con mamá. Te mando la foto de mi identificación.
(Foto)
—¡Ay por Dios! —exclama él, mirando hacia el techo durante un instante, antes de pensar en que responder.
Tyler
Buena suerte =)
Aunque la buena suerte es para las perdedoras,
y tú no eres una de esas.
Tyler deja el teléfono sobre su pecho y unos segundos después, vuelve sonar una notificación de mensaje entrante, y de inmediato lo lee.
Nicole
Genial! Entonces los planes mañana son:
Ganar, comer helado e ir a comprar pepinillos árabes (muchos).
Tyler sonríe tontamente con el teléfono en la mano, mientras teclea su respuesta.
TYLER
Suena como un gran plan!!
Tyler apaga el televisor, sube las escaleras, se da una ducha y luego entra a su habitación con la toalla en la cintura, se acuesta en su cama y vuelve a tomar el teléfono, ahí se da cuenta que tiene varios mensajes de ambas chicas, además de un par de llamadas perdidas de Agata.
—¡Qué rayos! —murmura extrañado, a la vez que abre los mensajes.
Zoe
Mamá dijo que el permiso depende de mi papá, pero él ya está en el hotel durmiendo, porque tienen que madrugar para la competencia.
Tendré que hablar con él en la mañana. Ty, pero igual compra los boletos. Porfa!! Yo haré todo lo que pueda.
—¡Que mierda! Hill no le dará permiso… —dice él, negando con la cabeza—. Pero igual ya le prometí los boletos, así que tengo que comprárselos, y cuando sepa que no la dejan ir… entonces que cambie la fecha para otro día, donde vaya de nuevo la Gata a Florida —reflexiona.
Tyler
Tranquila cuenta con ellos!
En un rato los compro y te los paso.
Tyler termina de responder ese mensaje, y enseguida abre otro de los que le llegaron.
Nicole
Gracias por hablar conmigo hoy.
Me hizo bien poder hablar con alguien de mi edad sobre eso.
Tyler
No me agradezcas, yo no hice nada.
Gracias a ti por dejarme comentarte lo que me mortificaba.
Él deja el teléfono a un costado en la cama y se queda pensativo durante un momento, luego vuelve a tomar el móvil y llama a su hermana, pero suena ocupado.
—Debe estar hablando con mamá —murmura para luego discar el número de Nicole.
—Hey… eres de los que llama por teléfono —comenta ella riéndose, en cuanto le atiende.
—Pues… honestamente... no —replica él, entre risas.
—¿Entonces estoy alucinando? —inquiere ella, aun ríendo.
—Quizás... —responde él, tontamente—. Oye, solo tengo un plan de último momento, no sé si te quieres sumar, pero depende de si Jenny te da permiso o no. Y tienes que saber que soy aries, así que sí, soy impulsivo y esto no es una broma —explica Tyler.
—Okey... Soy sagitario, también soy fuego. ¿Cuál es el plan y que tengo que llevar? ¿Una pala para enterrar algo?
—Bueno… mañana pienso irme para Florida en la tarde y caerles de sorpresa, ¿quieres venir?
—Uhh… ¿a Miami? ¡Claro! ¡Me encantaría! Estoy de vacaciones de la universidad y necesito salir a algún lado.
—Aja, pero… ¿y Jenny? —indaga Tyler.
—¡Ay por Dios! Ty, mi mamá me dejaría ir a todos lados con cualquiera de ustedes.
—Okey, eso se oye bien. Hey, yo quiero llegar de sorpresa, así que Jenny, no puede decirle nada a mis padres de que tú irás conmigo, porque si no, en menos de cinco minutos la Gata y Lucy se enterarían.
—Tranqui yo me encargo. ¿Ya compraste tus boletos?
—No aun no, recién voy a hacer eso.
—Bueno dime la hora y la aerolínea, tenemos que seleccionar asientos juntos.
—No boba yo te los compro, pásame una foto de tu identificación.
—¿Seguro? Yo tengo muchas millas acumuladas, además, sabes que mi padre tiene una agencia de viajes, siempre me regala boletos a donde yo quiera.
—Sí tranquila, yo me encargo.
—Okey gracias, entonces te dejo, hablaré con mamá y haré mi maleta.
—Perfecto, hablamos —dice Tyler, finalizando la llamada.
Él se queda acostado en su cama, viendo al techo pensativo durante varios minutos, para luego marcar el número de su hermana.
—Hola —responde Agata, en voz baja.
—Hey… me estaba bañando. ¿Qué pasa?
—Ty... me quiero ir, por favor ayúdame a regresar a mi casa, no quiero estar más acá.
—¡Qué! —exclama Tyler sentándose, a la vez que frunce el ceño—. ¿Por qué? ¿Qué paso, qué tienes? ¿Estás bien?
—Por favor… no quiero hablar, solo quiero irme. No quiero saber nada de nada.
—Oye, está bien. Te puedo ayudar, pero tienes que decirme que te pasa, me estás preocupando —dice él, llevándose una mano al cuello.
—Es que… Sami ya no me quiere.
—¡¿Qué?! ¿Él te dijo eso? ¿Qué demonios le ocurre?
—Bueno... no, él aun no me lo dijo, pero no hace falta, me doy cuenta —responde ella llorando—. Sino no estuviera coqueteando con la hija de puta de la idiota de Morgan.
—Gata espera… ¿de que estás hablando? ¿Cuál Morgan? Deja de llorar y explícame bien.
—Ty, una idiota que está grabando en el estudio.
—Ah… ¿es una rubia de cabello liso con flequillo?
—¡Si! —exclama Agata, sollozando.
—Esa es Morgan Wood, ahora tiene dos canciones pegadas en TikTok.
—Bueno… no me importa esa imbécil, ella me trató como una mierda delante de todos y Sami no me defendió.
Es que él ni siquiera me habla, pero sí hablaba con ella, incluso pasaron todo el día juntos grabando, encima de eso, él le dio su número y ella delante de mí, dijo que ya le había escrito —añade apresuradamente sorbiendo por la nariz.
—¡Qué! ¿Cómo que no te defendió? Es que eso no tiene sentido… ¿Qué rayos le pasa?
—Y eso no es nada Ty… ella además se burló de mi, porque yo era repostera y lo peor es que nadie me presentó como la novia de Sami, esa idiota solo se enteró, porque Gael hizo un comentario mencionándolo, y ahí ella me miró con asco, como burlándose porque yo era muy fea.
¡Ty! ¡Nunca me sentí tan humillada! ¡No puedo más! ¡No quiero esto!
—Kitty, pero que mierda, ¿no estás exagerando, o si?
—No exagero, te juro que jamás me sentí tan humillada. Y yo solo me salí de la cabina porque no sabía qué más hacer.
—¡Pero que mierda! Espera… llamaré a Sam, porque no entiendo nada de esto.
—¡No! ¡No lo llames! No quiero que intercedas por él, ni por mí, solo quiero que me ayudes a irme.
—Agata, hermana, solo confía en mí. ¿Dónde estás ahora?
—En la habitación de Sami, recién me bañé y estoy encerrada acá.
—Bueno… solo quédate allí. Yo te volveré a llamar, tú solo relájate y no te angusties, ¿sí?
—Okey —murmura ella, sorbiendo por la nariz—. Pero no le digas nada a mamá y papá, por favor.
—Obvio que lo les diré nada Kitty, no estoy loco, tú solo acuéstate y piensa en otra cosa. Es más, revisa bien la foto que te envié en la tarde, ve buscando la receta del pollo al limón, entretente con eso ¿sí?
—Eso haré —responde acongojada, finalizando la llamada.
—¡Pero que mierda pasa con Sami! —exclama Tyler molesto, mientras que marca su número.