Gatita 3 (Saga Gatita 3) CAPITULO 8 #2
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CAPITULO 8 #2

—Bueno… pero mi experíencia como policía, sí me sirve para determinar que te ríes nerviosamente ahora mismo —afirma Jhon, limpiándose las manos con una servilleta, mirándolo fijamente.

—¡Qué! —exclama Tyler indignado, aun riéndose—. Veamos esta, es una película medieval, esas te gustan a ti —agrega para cambiar la conversación.

—Okey… —murmura Jhon levantándose, para llevar los platos a la cocina—.

¡Oye! —exclama y Tyler gira su rostro para verlo—.

Me gusta que finalmente te lleves bien con Zoe, porque Agata y ella siempre fueron lindas contigo.

Aunque obviamente, me doy cuenta que son un poco intensas y quizás por eso las evitabas.

Así que… por eso repito, que en serio me gusta ver ese cambio que tienes con ambas.

Jhon le sonríe al mismo tiempo que Tyler asiente, antes de voltearse para volver a ver la pantalla del televisor. Con la luz apagada del living, comienzan a ver la película, luego de varios minutos, ellos vuelven a escuchar, como una vez más se abre la puerta de la casa.

Ambos se giran notando que es Zoe entrando nuevamente, al mismo tiempo que Tyler se lleva la mano a la cara, intentado disimular su sonrisa.

—¿Y? ¿Quedaron con hambre? —pregunta Jhon entre risas, desde el sofá.

—No, mi mamá quedo full, todo estaba tan rico —responde Zoe, sonríendo caminando hacia la cocina.

Tyler desde la distancia, detalla como ella saca el pastel de cumpleaños del refrigerador, toma un plato y se sirve un trozo. Él siente como su padre se mueve un poco, acomodándose en el sofá, por lo que vuelve a dirigir su atención a la película, e intenta evitar a toda costa, otra acotación.

—Entonces... ¿qué estamos viendo? —indaga Zoe con el plato de pastel en su mano.

Al escucharla, Tyler de inmediato voltea y ahí, en medio de la oscuridad, la ve parada a un costado del sofá, él detalla como ella come un bocado de pastel.

—Ya dime —reitera Zoe, para después mover un cojín y sentarse junto a él.

—“Alianza Medieval” —responde Tyler suavemente, tratando de disimular la leve sonrisa que asoma en su rostro, con el vaso de té en su mano, él lo acerca a sus labios y dirige nuevamente su atención hacia la pantalla.

—¡Pero Ty! —exclama ella, golpeándole la pierna con una mano—. ¿Se supone que sea adivina? ¿Quién es el bueno o el malo? ¡Dame un resumen rápido! ¿Si no como demonios voy a entender lo que sucede? —inquiere indignada.

Jhon sonríe sutilmente, a la vez que niega con la cabeza y escucha atento la interacción de los chicos.

—Ah… ¿es que te auto invitaste? —murmura Tyler en tono serio, manteniendo la vista fija en el televisor.

—¿Quieres que me vaya? —pregunta ella en voz baja, a la vez que le quita el vaso de las manos para poder tomar un sorbo de su té.

Tyler sonríe tontamente, toma su teléfono a un lado de él y rápidamente busca algo.

—Ten, este es el tráiler de la película —dice entregándole su móvil, sin hacer contacto visual—. Recién van diez minutos, así que… aun no sé quién en el malo.

—¡Así sí! ¡Este es el trato que merezco! —comenta ella devolviéndole el té frío.

En ese momento, Tyler agradece la oscuridad que los rodea porque si no, su padre habría notado como se sonrojó con ese comentario.

—Tonta… ya cállate —murmura él, riéndose.

—Okey... Okey —responde ella, viendo rápidamente el tráiler.

A medida que la noche avanza, ellos tres siguen viendo la película en el living, después de una hora, Zoe de pronto, se levanta de golpe y sin decir nada, comienza a alejarse.

—¡Hey! ¿Qué pasó? ¿Te aburrió y te vas? —inquiere Tyler sentándose mejor y volteando hacia atrás. donde ve a Zoe detenerse.

—No tonto —responde ella—. Solo me estoy haciendo pipí, ya vengo —explica avanzando hacia el baño.

—Papá le pondré pausa —dice Tyler, tomando el control—. Porque si no preguntará que pasó en esos dos minutos.

—Sí seguramente —afirma Jhon, riéndose—. Oye… parece que ya la entiendes bien, incluso estás prediciendo su comportamiento a corto plazo.

—Sí… capaz es que me heredaste algo de eso, quizás soy buen perfilador —bromea él provocando la risa de Jhon, quien come un puñado de maníes.

Tyler se estira sobre el sofá y toma también un poco de maníes del regazo de su padre.

—¡Ay por Dios! ¡Ahora sí! —comenta Zoe regresando al living, y sentándose de nuevo junto a Tyler.

Ella lo ve comiendo maníes, y con una sonrisa en el rostro, le agarra la muñeca y le saca varios de la palma de la mano.

—¡Basta loca! ¡Deja de comerte mi comida! —refuta Tyler.

Zoe se ríe tontamente, al mismo tiempo que introduce los maníes a su boca.

—Por cierto Jhon... mi papá necesita hablar contigo.

—¡Qué! ¿Por qué? —indaga Tyler confundido, al mismo tiempo que frunce el ceño y se sacude las migajas de las manos.

—Dije que quiere hablar con él —reitera Zoe señalando a Jhon.

—¡Sí! ¡¿Pero por qué?! —repite Tyler nervioso, mirándola fijamente.

—¿Me estás intentando sacar información? —cuestiona ella, utilizando la misma frase que Tyler usó más temprano.

—Sí cariño, claro —responde Jhon, extrañado—. ¿Sabes que necesita?

—No pues... él no necesita nada. Bueno sí… creo que básicamente quiere saber si serás mi padrino o algo así. Es que… esa es la única manera en la que se quedará tranquilo —explica Zoe mientras toma el vaso de la pequeña mesa frente a ellos y bebe un poco de té de limón.

—Espera… ¡¿Qué?! —exclama Tyler—. ¡Mi papá no puede ser tu padrino! ¡¿Qué clase de locura es esa?!

Él frunce el ceño al mismo tiempo que voltea a ver a Jhon por un instante, notando que este también está un poco confundido, luego vuelve su atención hacia Zoe.

—¿Por qué no? ¡Es genial! —replica ella, emocionada—. Gata es como mi hermana, Lauren me ama, Jhon siempre se preocupa por mí, y tú… —añade viendo fijamente a Tyler a los ojos—. Aunque no me lo digas, sé que me adoras —afirma con seguridad.

En ese momento, Tyler se queda perplejo, se encuentra frente a esta chica, que lo ha descolocado por completo, él que siempre tiene una respuesta para todo, y que su agilidad para responder y bromear, son su carta de presentación, ahora solo prensa los labios.

Para él es casi una tortura, ver como el tiempo avanza, mientras que sus neuronas, parecieran negarse a hacer sinapsis y a reaccionar como de costumbre, consiguiendo una respuesta apropiada para la situación.

—No —dice Tyler dos segundos después, aunque le parecieron una eternidad.

«¡Mierda! ¿Por qué no dije otra cosa? ¡Solo no! ¿Qué clase de respuesta es esa?» Piensa él durante un instante, hasta que la voz de su padre lo regresa al presente.

—Sí cariño, claro que te queremos, pero… creo que ya tienes padrinos. Yo no los conozco, aunque recuerdo que estando pequeños, Zac y tú llegaron a mencionarlos en alguna conversación —acota Jhon.

—¡Claro que sí tengo padrinos! ¡Yo los adoro, ellos son geniales!

—¡Entonces! —exclama Tyler, causando que Zoe ponga los ojos en blanco.

—No es para que seas mi padrino así de la vida, sino...

¿cómo te explico? De… carrera —aclara ella, viendo a Jhon—.

No sé cómo se llama eso, realmente no estoy segura si ese término existe, pero básicamente, mi papá no quiere que arriesgue mi vida en un enfrentamiento, ni en nada peligroso, él quiere que me cuides.

—¡¿Es que acaso estás borracha?! ¡¿De qué demonios estás hablando?! —cuestiona Tyler acomodándose en el sofá, al mismo tiempo que mira a su padre y observa como se le dibuja una pequeña sonrisa.

—¡Claro que no estoy borracha! —refuta Zoe, frunciendo el ceño.

—Tranquila cariño, cuando tu papá llegue de viaje, yo hablo con él —afirma Jhon, asintiendo.

—Espera… ¿le estás siguiendo la corríente? ¿O tú si sabes de lo que habla? —cuestiona Tyler, completamente confundido.

—¡¿Entonces sí me adoptas?! —pregunta Zoe emocionada, mientras que Tyler los ve interactuar esperando alguna respuesta.

—Sí claro, despreocúpate —responde Jhon con una sonrisa, a la vez que Zoe grita entusiasmada.

—¿Hola? —agrega Tyler, cruzándose de brazos.

—¡Tendré mi propio perro! ¡Mi propio cachorro! —grita Zoe—. ¿Tú me lo darás? ¿Yo lo puedo elegir?

—¿Si sabes que aún falta mucho para eso, verdad? —bromea Jhon—. No te emociones tanto.

—¡No importa! ¡Ya puedo ir pensando en el nombre! —replica Zoe, sonríendo a más no poder.

—¡Papá! ¡¿Qué demonios ocurre?! ¿Le regalarás un perro? ¡No la puedes adoptar! ¡¿Qué rayos pasa?! —inquiere Tyler, frustrado.

—Ay hijo… —murmura Jhon, riéndose—. Es que Zoe quiere entrar a la academia de Policías.

—¡Qué! —dice Tyler atónito, pensando que es alguna broma.

—Sí, por eso es que su padre de seguro quiere pedirme que la cuide, o la apadrine como ella dice.

—¡No Zoe! —exclama Tyler con mucha vehemencia.

En ese instante, Zoe deja de celebrar y frunce el ceño, a la vez que lo mira fijamente, llevándose las manos a la cintura.

—¡Tú no eres el Comandante Lambert! ¡Necesito que él me apadrine no tú! —acota ella, señalándolos.

—¡No puedes ser policía! ¡No serás policía! —replica Tyler, con fuerza.

—¡Qué! ¿Cómo qué no? —cuestiona Zoe extrañada por su respuesta.

—Es una estupidez que arriesgues tu vida así —comenta Tyler enojado.

—¡No es una estupidez! —refuta Zoe, alejándose del living hacia la cocina—. ¡No soy estúpida! —añade molesta.

—¡Zoe! ¡Escúchalo bien! ¡No serás policía! —declara Tyler con fuerza, al mismo tiempo que se pone de pie y la señala con un dedo completamente molesto.

—¡Mírame hacerlo! ¡Seré la mejor jodida policía con perrito del puto mundo! —dice ella segura de sí misma viéndolo a los ojos, para luego darse la vuelta y salir de la casa.

CAPITULO 9