Gatita 2 (Saga Gatita 2) CAPITULO 34 #3
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CAPITULO 34 #3

—Okey —responde Sam.

Tyler y Zoe salen de casa, mientras que Sam y Agata, terminan de recoger las cartas y las bebidas.

—¿Te sientes bien? —pregunta Sam—. ¿Estás mareada o algo?

—No Sami, estoy bien, más que bien, estoy muy feliz —declara ella, acercándose para abrazarlo.

—Yo tambien estoy feliz —susurra Sam, le toma su cara con ambas manos—. Me estoy muriendo de ganas de besarte —confiesa mirándola a los ojos y ella sonríe—. Besar a mi novia, a mi hermosa novia que amo con toda mi alma.

Sam se inclina pero Agata se agacha, y se escabuye de sus brazos.

—No Sami.

—¿No? ¿Por qué? ¿Es que acaso enloqueciste? —bromea él.

—Es que me quiero cepillar, no te voy a besar así, no.

—Okey... entonces vamos arriba, al baño, hay que lavarnos rapido, porque no podemos esperar a que Tyler llegue. No podré besarte bien así como te gusta.

Agata sonríe, le toma la mano y suben corriendo las escaleras.

Tyler y Zoe llegan a su casa, ella abre la puerta y entra, pero se queda de pie esperando que Tyler ingrese, así que le hace señas con la mano para que pase, pero él niega con la cabeza.

—No seas bobo, ya entra, Zac esta durmiendo —murmura ella.

—¿Estás segura? —inquiere él, susurrando en su oreja.

—Sí, porque tiene práctica en la mañana. Él siempre se acuesta temprano cuando tiene que madrugar —responde ella en voz baja, a la vez que le toma la mano a Tyler y lo hala hacia adentro.

Él baja la mirada, ve la mano de Zoe y niega con la cabeza, mientras que una media sonrisa se dibuja en su cara. Zoe atraviesa la sala y sube las escaleras muy despacio, con Tyler tomado a su lado.

Él va mirando todo a su alrededor, tiene tanto años sin entrar a esa casa, que es muy extraño volver a ver todo. Llegan al pasillo, Tyler camina muy despacio al pasar frente a la puerta de Zac, está arrepintiendose de haber entrado a la casa, pero Zoe lo sigue halando.

Se detienen frente a la puerta del baño, Tyler ve a Zoe encender la luz, tomar su cepillo de dientes y rápidamente volver a apagarla, para salir.

—Ya vamos —susurra él, tomándole de nuevo la mano.

—No, espera —replica ella, halandolo hacía su habitación.

Zoe entra y casi a la fuerza, lo mete adentro y cierra la puerta, encendiendo la luz.

—Vámonos —murmura Tyler.

—Espera... buscaré mi pijama.

—¡Por Dios! De verdad, vas a hacer que me maten —susurra Tyler, en su oído.

—No, tú eres mas fuerte que Zac —agrega Zoe riéndose

—Shhhh —dice Tyler, tapándole la boca con su mano.

Zoe asiente sonriendo, se da vuelta y abre su armario. En ese momento, es cuando Tyler mira la habitacion y ve un mueble alto, con unas doce repisas, completamente repletas de figuras de perritos, él se acerca completamente sorprendido.

«Sam dijo que tenía muchos, pero... esto es más que muchos, hay millones de perros acá. Es increíble, santo cielo... nunca vi tantos perros en mi vida.» Piensa mirando rápidamente todas las repisas, luego observa una foto grande, en un póster en la pared, junto al televisor.

«¡Ay por Dios!» Tyler saca su teléfono y toma una foto.

—Espero que no hagas cochinadas con esa imagen —murmura Zoe, parada junto a él.

Tyler se lleva una mano a la boca, está que explota de risa, se abanica aire para calmarse.

—Cállate boba, es que está increíble esa foto —susurra él, a su oido—. Nunca te había visto montando en moto, y menos vestida así con el uniforme de motocross y el casco en la mano. ¡Wow! ¡Es que pareces hasta una profesional! Se la mostraré a Sami —agrega y le mueve un mechón de su cabello.

—Sí ya sé, me veo super perra empoderada, amo ese uniforme rosa, por eso me puse extensiones de ese color, para que combinen.

Tyler se lleva ambas manos a la cara, no puede más, está rezando, implorando un milagro para no reirse, mientras que Zoe, se pone de punta de pies.

—Y eso que no me has visto cuando termino los circuitos, toda llena de lodo —susurra ella, al oído.

Tyler está más rojo que un tomate, solo baja la mirada y exhala rápidamente por la boca, ve que Zoe ya tiene el pijama y el cepillo de dientes, de inmediato la toma de la mano y la hala hacia afuera.

Necesita salir cuanto antes de ahí, siente que explotará de risa en cualquier segundo, no puede esperar, a que Zoe se le ocurre decir aunque sea una vocal más, por lo que la lleva de la mano, lo más rápido que puede por las escaleras.

Zoe se ríe, y él se detiene de inmediato al pie de las escaleras, para poner de nuevo, la mano sobre su boca.

—¡Basta! ¡Estás loca! —dice Tyler, a la vez que se muerde el labio mientras niega con la cabeza.

Vuelve a suspirar, la toma de nuevo de la mano y rápidamente salen de la casa, apenas Zoe cierra la puerta principal, Tyler empieza a correr desesperadamente de regreso, ella voltea y va detrás de él.

—¡Esperate! ¿De verdad me vas a dejar sola? ¡¿Para qué me acompañaste si me ibas a dejar botada?! —exclama Zoe, mientras que Tyler sigue corriendo.

Cuando está a unas cinco casas de distancia, se ríe a más no poder, se detiene y se desinfla de la risa, inclusive se dobla, apoyando sus manos sobre sus piernas, sin poder parar de reirse.