Gatita 2 (Saga Gatita 2) CAPITULO 30 #3
84%

CAPITULO 30 #3

—Sí, claro, ya es una adorable joven, es todo un amor.

Y muy lista, está estudiando administración, le encanta ir a la playa tanto como a su madre, son las mejores amigas.

No hay vacaciones donde no se la pasen viajando, conociendo medio mundo.

Solo esperemos que no se vuelva una compradora compulsiva, como su madre —bromea Jhon, causando que Lauren finalmente se ría.

—Esperen… ¿siguen en contacto con ellas? —cuestiona Tyler, sorprendido—. Mamá… eso es genial, es una buena noticia. Si yo salvara la vida de una niña, quisiera siempre saber sobre ella.

—Claro cariño, es genial —responde Lauren, volteando la cara para ver el asiento trasero—. Ambas son geniales y las amamos, aunque… sabemos que Jenny está un poco loca, pero ya nos acostumbramos a sus irreverencias.

—¡¿Jenny?! —preguntan los chicos al unísono, Lauren asiente limpiándose las lágrimas.

—¡Ay por Dios! —exclama Tyler—. ¡Nicole! ¿Nicole es la niña?

—Sí, hijo —afima Lauren.

—Esperen... ¿cuál brazo se lastimó en el accidente? Yo he detallado a Nicole, y solo he visto que tiene las cicatrices de cuando la atacó un perro —analiza Tyler, frunciendo el ceño.

—No —interviene Jhon, sonriendo—. A ella no la atacó ningún perro, pero eso fue lo que nos dijo la psicóloga que te podíamos contar, cuando preguntaras por sus cicatrices, porque a tu mamá no le hacía bien hablar de eso…

Además de que a tu edad, no lo ibas a entender, por lo que era más sencillo decir eso —aclara a la vez que enciende los limpiaparabrisas, porque comenzó a llover.

—¿Y que tanto le pasó en el brazo?

—Hijo tuvo una fractura triple, por eso la operaron un par de veces y tiene esas enormes cicatrices, pero ella está bien con eso, sabe que pudo haber sido peor.

Obviamente Nicole, no lo recuerda bien, ya que tenía cuatro años, pero Jenny siempre se encargó de contarle toda la verdad, es por eso que Nicole adora a Lauren, sabe que le salvó la vida ese día —comenta Jhon, acariciándole el brazo a su esposa.

—¡Mierda! —exclama Sam, llevándose las manos a la cabeza—. ¡No entiendo! —añade frustrado, luego de haber aguardado en silencio, escuchando con detenimiento lo ocurrido.

—¿De qué hablas? ¿Qué no entiendes? —cuestiona Jhon, sintiéndose confundido, al igual que los demás.

—Ahora que sé esa historia, pienso que Jenny es una increíble persona, que pasó por una situación espantosa y pudo transformarlo en algo bueno, porque hizo una amistad y mantuvo cerca a su hija de ustedes. Entonces… ¿por qué demonios dijo cosas horribles de Agata? —inquiere Sam—. ¡No lo entiendo!

—¿Qué cosas horribles? —pregunta Lauren, consternada—. Soy yo la que no estoy entendiendo.

—Es que… Kitty nunca quiso a Jenny, desde pequeña siempre la detestó, odiaba cada vez que ella venía a visitarlos y trataba de esconderse en mi casa para no tener que ir a saludarla —confiesa Sam.

—¡Qué! ¿Por qué? —indaga Jhon, frunciendo el ceño.

—¿Estás seguro de eso? —dice Lauren, atónita.

—Sí… Mamá Lauren no te pongas triste, pero… es que Kitty me contó algo que dijo Jenny, y para ser honesto, creo que eso la traumó —comenta Sam, nervioso—. Aunque yo estaba pequeño, en serio intenté ayudarla, incluso desde ese día, empecé a decirle que la amaba.

—Sami cuéntame, que te dijo —insiste Lauren, preocupada.

—Pues… ella tenía como seis o siete años, me contó que fueron a visitar a Jenny, y que ustedes estaban observando fotos viejas, cuando vieron una donde tú salías embarazada de Agata, Jenny comentó: “cuando Lauren quería un Gato y no una Gata.” Kitty dijo que tú le diste la razón, incluso le respondiste: “que con un gato todo sería más fácil.”

—¡Ay por Dios! —exclama Lauren, angustiada.

—Lo siento mamá —agrega Sam—. De verdad lo siento, no te lo dije nunca porque no quería ponerte triste, pero no entiendo… ¿por qué si Jenny parece ser buena persona, diría eso de Agata, que es su ahijada?

—Pero no es así —interviene Jhon, con seguridad.

—No sé, pero… les diré algo, en la cabeza de Agata, eso solo confirmó la teoría que ella ya tenía, y desde entonces, siempre ha pensado que ustedes no la querían por haber nacido niña, que si hubiera sido varón, la hubiesen amado como a Tyler —confiesa Sam—.

Como él también la rechazaba, pero a su vez, ella veía que él se llevaba bien conmigo, entonces se sumaron todas las cosas.

Kitty siempre me decía que nadie la amaba, y yo me moría cada vez que la escuchaba decirme eso, y que me contará eso, fue lo que me llevó a decirle que la amaba, apenas cuando tenía diez años, pero no porque me sentí mal, sino porque era verdad.

por Yo en verdad la amaba, y me dolía demasiado verla triste —añade limpiándose las lágrimas.

—Es que las cosas no son así —dice Lauren, entre sollozos, mientras que Jhon y Tyler, también se limpian el rostro.

—Oigan… no debí decírselos, no quiero que ella se enoje más conmigo, pero por favor, de alguna manera, aclárenselo cuando la veamos, porque ella en serio los ama —comenta Sam—. Y… perdón que esto los hiera, pero ella no se siente tan amada.