CAPITULO 24
A la mañana siguiente, en casa de los Lambert, Tyler se despierta al escuchar el sonido de notificaciones en su teléfono, lo toma de su mesa de noche para revisarlo.
—¿Ya son las once? ¡Ay por Dios! —exclama al notar la hora—. ¡Me truenan las tripas! Se me olvidó colocar la alarma, la verdad es que aún tengo mucho sueño.
Él deja su teléfono a un costado, se pone de medio lado, acurrucándose entre las sabanas, mientras que se queda mirando la lámpara de lava, que está sobre su mesa de noche.
Después de algunos minutos, sale de su habitación y desciende las escaleras, para encontrarse con sus padres organizando la alacena y un montón de bolsas del supermercado.
—Hola mamá… papá —saluda él, sentándose en una de las sillas altas de la isla de la cocina, a la vez que bosteza.
—Hola hijo... se te pegaron las sábanas —comenta Jhon.
—Sí, por completo, olvidé poner la alarma —replica Tyler, apoyando los codos sobre el mesón.
—Ten cariño —dice Lauren, colocándole una taza de café enfrente—. Te calentaré los sándwiches del desayuno.
—Gracias má. Oigan… ¿recién llegaron del mercado?
—Hace como media hora, fuimos temprano porque tengo que ir a la oficina en unas horas —responde Jhon.
—¿Hoy domingo? —cuestiona Tyler, frunciendo el ceño—. ¡Qué raro!
—Será rápido, solo es una reunión por lo de los ascensos.
—Ah, okey. ¿De casualidad no vieron a Sam antes de que se fueran o recién? —inquiere Tyler—. ¿Será que también se quedó dormido? Es que no me escribió nada, y se supone que terminaríamos de revisar el demo con Charlie, hoy a las ocho.
—Sí cariño, él vino a buscarte en la mañana, pero tú seguías durmiendo.
—¡Mamá! ¿Por qué no me despertó? ¡¿Qué demonios le ocurre?!
—¡Ay cariño! Yo fui quien le dijo que te dejara dormir un poco más —aclara Lauren—. Es que con todo el estrés de ayer por la figura, pues... todos necesitábamos relajarnos un poco.
«Por Dios… estaba tan afectado ayer, es que nunca te habíamos visto tan desbordado.
Me preocupó mucho verte así, tan vulnerable y llorando por una situación tan extraña.
Necesitaba dejarte dormir, para que descansaras y no te sintieras mal, ni culpable, por algo que evidentemente, no habías ocasionado tú. »
—¡No! ¡Es que no tenemos tiempo para descansar! —replica Tyler, tomando su teléfono—. Le diré que como y voy para allá.
—Hijo es que Sam no está, él salió a hacer unas diligencias, cuando vio que estabas durmiendo —explica Jhon, mientras que saca algunos víveres de las bolsas.
—¿Salió? ¿Otra vez? ¡Ay por Dios! ¡Díganme que Agata está dormida y que no anda con ella! —comenta Tyler molesto soltando su teléfono y cruzándose de brazos.
Lauren y Jhon comparten una mirada rápida, antes de que él le responda a su hijo.
—Pues… sí, anda con ella.
—¡Maldita sea! ¡De nuevo! ¡¿Qué mierda le pasa?! ¡Sigue dejando tirado todo el trabajo, para cumplirle los caprichos a Agata! ¡Es que no puedo creer en él! ¡Hizo exactamente lo que acordamos que no haría! —replica Tyler, furioso.
—No cariño, espera, no es así —interviene Lauren— Agata sí anda con ellos, pero las diligencias eran de sus padres, y cómo tu seguías durmiendo, Charlie fue quien decidió ir primero a eso, y luego cuando regresen, trabajar en el demo.
—¡¿Y por qué demonios iría Sam?! O peor aún… ¿por qué iría Agata? —insiste Tyler, frunciendo el ceño—. Si las diligencias eran de Charlie y Lucy, eso no tiene sentido. Creo que solo inventan una excusa para hacerlo quedar bien.
—¡Ay hijo! Por favor… la Gata fue simplemente porque ya estaba despierta y había terminado de desayunar con nosotros.
Cuando Sam vino a buscarte, vio que estabas durmiendo y le envió un mensaje a Charlie para contarle —explica Lauren—.
Unos minutos más tarde, Lucy llegó para decirle que irían a comprar unas cosas, que ella necesitará tener en el apartamento de Charlie, en Florida, pero en lo que vio a Agata acá, ella le preguntó que si quería acompañarla, y tú hermana aceptó. Así que no es como tú crees.
—¿Y por qué demonios Sam no se quedó? Hubiésemos adelantado trabajo —refuta Tyler, al mismo tiempo que Lauren se acerca con el plato de comida, colocándoselo en frente.
—¿Qué quieres que te diga? Cariño… Sami está de novio con Agata, ¿se supone que se quede solo acá esperando? ¿O que se vaya con ella y sus padres? Tú harías lo mismo en su lugar.
—¿De novio? ¿Escuché bien? —inquiere Tyler, incrédulo.
—Y bueno hijo… ¿Qué nombre quieres que le demos a esa relación, entonces? —pregunta Lauren.
—¡¿Te estás oyendo, mamá?! ¡No puedes decir que ellos son novios! —exclama Tyler, enojado.
—Claro que son novios, ellos se adoran, se cuidan demasiado y son muy tiernos el uno con el otro. No hay nada de malo en eso —afirma Jhon apoyando las manos en el mesón.
—Es decir… que yo no he tenido novias, pero ahora Agata, quien es tres años menor que yo, tiene “oficialmente novio” —dice Tyler indignado con ironía, a la vez que hace comillas con los dedos.
—Espera… explícame algo primero, porque realmente intento entenderte —acota Jhon, entrecerrando los ojos—. ¿Estás indignado porque tú no tienes novia? ¿O por qué Agata tiene novio? ¿O es por qué lo tenga siendo tres años menor?
—Querrás decir dos años menor, ya que en un par de días, ella cumple dieciséis —interrumpe Lauren.
—Correcto, dos años menor —rectifica Jhon.
—¡Por todo! —refuta Tyler, levantándose de la silla—.
¡Yo he tenidos novias y ustedes a ninguna, las han tratado como “mi novia”!
En cambio con ella… al primero que le muestra algún interés, ya oficialmente es el novio, mejor dicho…
¡Cásenlos de una vez! ¡Háganle la maleta y que se mude con ellos! —añade frustrado.
—A ver, Ty... —dice Jhon en tono calmado y soltando un suspiro—.
Hasta donde recuerdo, ni a tu madre ni a mí, nos has presentado ni a una sola chica, y mucho menos, a una que sea tu novia.
Las que hemos visto, han sido de lejos, en alguna presentación o cuando la llevas en el auto, pero jamás te acercaste, y nos las presentaste como novias oficiales —recalca viéndolo a la cara—.
Por otro lado, que yo sepa, no has salido con una chica por más de dos meses, ¿eso te parece suficiente tiempo como para que nosotros veamos la seriedad en la relación y deduzcamos que sí tienes un noviazgo con algunas de ellas?
—¡Exacto! —exclama Tyler enojado, a la vez que camina unos pasos y se voltea para mirar a sus padres—.
¡Me acabas de dar la razón! ¡Sam tiene cinco días!
Escúchese bien… CIN-CO DÍ-AS—repite muy pausadamente—, saliendo con Agata, pero…
¿eso sí es “un noviazgo oficial”? —inquiere haciendo comillas de nuevo.
—Es que las cosas no son así —acota Jhon, llevándose las manos al cuello—. Agata y Sam, tienen años enamorados el uno del otro, no es algo que nació hace cinco días, como tú dices.
—¡Claro! ¡Sí! —replica Tyler, con sarcasmo—. Me lo dicen a mí, que lo vi salir con decenas de chicas. ¡Muy enamorado que estaba de Agata! —añade riéndose, mientras que niega con la cabeza.
En ese momento, Jhon y Lauren se sienten frustrados, ambos se dan cuenta que parece imposible intentar razonar con su hijo.
—Cariño, ya dime… ¿qué se supone que esperas que hagamos? ¿Te molesta que nos refiramos a él como su novio? ¿Es eso? —cuestiona Lauren, frunciendo el ceño—. Bueno… ¿entonces le decimos amigo o cómo quieres para que no te estreses?
—¡Mamá! ¡No es eso! —responde Tyler irritado, soltando un resoplido—. Es… que... —murmura, a la vez que comienza a caminar en círculos.
—¿Entonces? ¿Qué es? —insiste Lauren.
—Es que... —repite Tyler, deteniéndose con las manos en la cintura y los mira a la cara—.
Es que ustedes lo están transformando todo en algo muy serio, ellos en realidad no son novios, solo es algo del verano y pasará.
Dejen de meterle ideas a la Gata en la cabeza, si ella los escucha, dándole tanta importancia a esta tontería…
es que ya me la imagino. Se va a ilusionar a más no poder, pensará que es su novia de verdad y hasta se imaginará pasando las vacaciones en Florida —declara con una risa sarcástica.
De inmediato, Lauren y Jhon vuelven a compartir una mirada, pero esta vez llena de preocupación.
—A ver hijo… varias cosas, y no estoy discutiendo contigo, solo quiero poder hablarlas sin que explotes —aclara Jhon—.
Lo primero, es que te haré un favor, solo por tu bien, para que dejes de estresarte por no tener claro el panorama completo.
Mira, yo soy el padre de Agata, y te pudo jurar, que soy la primera persona en odiar la idea de que mi bebé, tenga un pretendiente, novio o lo que sea.
En segundo lugar, cuando dices que le estamos dando mucha seriedad, que eso es solo un amor pasajero de verano, yo sería el primero en darte la razón, si se tratara de cualquier idiota recién aparecido, pero ese no es el caso.
Tyler se mantiene en silencio, pero no puede evitar poner los ojos en blanco.
—Ya te dije, que aunque ninguno de nosotros tres lo sabía, ellos siempre se han gustado y han estado enamorados, pero obviamente eran muy niños.
Dime hijo… ¿qué se supone que debía hacer Sam cuando se volvió adolescente antes que ella?
Ponte un poco en su lugar… tú también estabas con las hormonas alborotadas, él quería salir con chicas, pero Agata estaba pequeña y puedo jurarte, que eso le carcomía la cabeza.
Saber que le gustaba una chica, que estaba prohibida por ser la hermana menor de su mejor amigo.
En cuanto Tyler escucha esa última parte, un resoplido se escapa de entre sus labios, demostrando lo irritado que se siente con la situación.