CAPITULO 18 #3
—Ayer debió ser el día más feliz de mi vida, pero la Gata lo arruinó como siempre.
A mí ya todo ese asunto me sabe a mierda y no me interesa, solo me importa que sigamos con la banda y con nuestra vista fijada en la meta, sin ninguna distracción y mucho menos por un maldito culo, son discusiones absurdas.
¡Eso sí! Solo no seas tan idiota como para dejarla embarazada, porque esa mierda sí que arruinaría todo.
¡Compra condones de los buenos, y cógetela ya!
¡Fin del asunto! —declara Tyler, limpiándose las manos, ya cansado de hablar del tema.
Sam siente que está a punto de explotar de la ira, sabe que necesita alejarse de Tyler, porque se encuentra a punto de saltar sobre él y arrancarle la yugular de una mordida.
—Cálmate… cálmate. No puedes explotar… recuerda que los demás están abajo —murmura para sí mismo, mientras que respira profundo.
Sam camina en círculos por la habitación, en un intento por calmarse, después de unos segundos, finalmente se detiene frente a Tyler.
—¡Me escucharas! ¡Y me escucharas bien, porque no te lo repetiré!
—acota en tono serio—. Si esperas que yo sea el mismo Sam de siempre contigo, y que sigamos tocando en una misma banda…
jamás en la vida vuelvas a decir en una misma frase, las palabras Gata y cogértela, porque no te voy a matar a golpes, sino que simplemente dejarás de ser mi hermano, y estarás muerto para mí.
—Bueno… está bien, “hacerle el amor o acostarte con ella” —dice Tyler indignado, haciendo comillas con las manos—. Ponle el nombre que quieras, pero tú y yo sabemos, que al final es lo mismo, solo maquillado.
—¡Tyler! ¡Por el amor de Dios! —replica Sam, frustrado—.
Yo no me quiero acostar con ella, deja de decir eso.
En serio, vas a lograr que te odie, y yo nunca lo he hecho.
¡No quiero odiarte, pero me estas obligando!
Nosotros nunca hemos peleado… —acota tomando una respiración profunda—, aunque eso está a punto de pasar, si la sigues irrespetando de esa manera.
¡No puedo creer que te refieras a Kitty de esa forma!
¡Estás hablando de tu hermanita! ¡De tu única hermana!
¿Lo entiendes? ¡Estás hablando de esa niña que te adora!
¡Qué se preocupa por ti, te atiende y te cuida cada vez que te enfermas!
¡Esa misma que gastó todos sus jodidos ahorros, para demostrarte su amor en una maldita valla publicitaria!
¡Esa que no ha hecho más que querer ser como tú!
¡¿O por qué demonios crees que quiso aprender a tocar piano?
! Ella te veía y eras su ejemplo a seguir, quería que te sintieras orgulloso de ella, y esa mierda simplemente no pudo pasar, porque Kitty tenía pánico cada vez que tú la regañabas por hacerme perder el tiempo a mí, o por molestarme con sus tonterías.
Cuando la verdad es que yo amaba pasar el rato con ella, pero no podía hacerlo abiertamente, porque tú te enojarías con ella, por eso preferí mantenerlo en secreto, para evitar que tú le reprocharas algo y la hicieras llorar.
Tyler solo niega con la cabeza unos segundos, antes de responderle.
—Éramos tú y yo… ¡Siempre fue así! ¡Ese siempre fue el plan! Eso fue lo que siempre quise —murmura esto último.
—¡Sí! Éramos tú y yo, pero también estaba ella, aunque intentes sacarla absurdamente de la fórmula.
Ty… eres mi mejor amigo, pero ella también lo ha sido durante todos estos años.
Y sí fuese gay, estoy casi seguro, de que me hubiese enamorado de ti, por la relación que tenemos, pero como no lo soy, entonces tienes que entender, que pasó lo segundo.
Yo me enamoré de ella, Kitty es lo mejor que me ha pasado en la vida, es la única que me conoce desde las entrañas, y me enamoré perdidamente desde niño —confiesa Sam—.
Incluso antes de que siquiera pensara en coger, así que tienes que entenderlo, esto no es una faceta, etapa, ni ninguna de esas tonterías que mencionaste.
Sam se queda en silencio durante unos segundos, a la vez que suspira y levanta la vista al techo, agarrándose la cabeza, para después bajar la cabeza y ver a Tyler directo a los ojos.
—Te diré algo a ti, aunque no se lo he dicho a ella…
solo porque quiero que me creas, pero por favor, júrame que no se lo dirás, ni siquiera a tus papás.
Te lo contaré porque, en serio necesito que entiendas lo que me pasa, que te pongas en mi lugar y comprendas como me siento.
Ty… yo no solo estoy enamorada de la Gata, yo a ella la amo, a más no poder, con toda mi alma.
Incluso más que a la música y que a cualquier otra cosa.
Escúchame, la amo, en verdad lo hago —reitera con los ojos aguados—.
Y no es una palabra vacía, no lo digo por decir, la amo con todas las fuerzas de mi ser, con toda mi alma…
Ty, yo daría lo que tengo, todo lo que soy y lo que seré, doy mi vida entera por ella, no es algo nuevo, ni pasajero, siempre lo he sentido, solo que con el paso de los años…
este jodido amor no hizo más que crecer sin parar, y honestamente…
no pude esconderlo más, aunque lo intenté.
Tyler se queda en silencio, escuchando atentamente a las palabras de su amigo.