Gatita 2 (Saga Gatita 2) CAPITULO 14 #2
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CAPITULO 14 #2

—No cariño, la realidad es que fue un infierno para mí, tu mamá lo sabe, fue duro para ambos —afirma Charlie, acariciándole el brazo—. Tú estabas pequeño, no podíamos explicarte todo con detalles, obviamente intentamos ocultarlo para no hacerte daño, además, por tu edad no lo habrías entendido.

—Papá... ¿me lo explicas ahora, por favor? —murmura mirándolo fijamente.

—Claro mi vida. Escucha… nosotros nunca dejamos de amarnos, solamente nos separamos físicamente, pero porque debí hacerlo, no porque quisiera, es un poco complicado.

Lo que quiero decir es que… yo jamás engañé a tu mamá, al igual que ella tampoco.

¿O es que acaso en este tiempo la viste con algún novio?

¿Me viste a mi saliendo con otras mujeres?

Sam se queda pensativo durante unos segundos para luego negar con la cabeza,

—Ya estás grande y no te voy a mentir, es verdad que nosotros sí teníamos algunos problemas, pero eran de comunicación y por no estar de acuerdo con cosas, lo cual nos estresaba a ambos.

Aun así, intentábamos no hacerlo delante de ti, pero bueno cariño, tienes que saber que todas las parejas discuten, aunque estén muy enamorados, ya que cada persona piensa y actúa diferente.

Es normal que tú en algún momento te pelees con tus novias, ya sea porque no estén de acuerdo en cosas tontas, o porque simplemente alguno de los dos tuvo un mal día y no supo cómo canalizar esa frustración. Eso pasa…

—Espera papá —interrumpe Sam, mientras que se termina de secar las lágrimas—. No digas mis novias, yo no tengo novias en plural. ¿Por qué dices eso? Yo no estoy saliendo con nadie más.

—Cuando dije tus novias, me refería a las que tengas a lo largo de tu vida —aclara Charlie sonriendo, mientras que acomoda la almohada bajo su cabeza—. No me refiero con que ahora tengas varias al mismo tiempo, ya me quedó claro que te gusta la Gata, de hecho nos quedó muy claro a todos anoche.

—Okey —dice Sam sonriéndole y poniendo los ojos en blanco—.

Pero aun así, no quiero que pienses eso, yo no quiero tener otras novias.

Papá… —suelta un suspiro bajando la mirada—, no estaría feliz con otra chica, eso lo sé.

Ya estuve con otras chicas y no me sentía como ahora, era divertido, solo para pasar el rato, más como una distracción, pero yo no tenía interés real en ellas.

En cambio con Kitty, es diferente, necesito que este bien, cuidarla, ayudarla, estar siempre para ella y que ella esté para mí, simplemente no puedo no tenerla en mi vida.

—¡Ay por Dios hijo! ¿Por qué no me dijiste antes que estabas así por la Gata? Cariño… soy tu papá, obviamente me di cuenta que estabas retraído, un poco apático y que algo te pasaba, pero no sabía que estabas triste por toda la situación con ella. Debiste contármelo, te hubiese apoyado.

—Es que no fui capaz... yo sentía que estaba mal, y aun lo siento así. Mira toda la mierda de anoche, la manera como explotó Tyler, y como me miró Jhon en un principio. Aunque no me lo dijo, era evidente que me quería matar cuando Tyler dijo que me acostaba con Kitty.

—Bueno… con respecto a Jhon, pues honestamente ese sería el pensamiento de cualquier padre, no porque sea policía, sino porque ella siempre será su bebé, independientemente de que tenga dieciocho o veinticinco años —acota Charlie.

—La verdad es que aunque duró solo unos segundos, fue una mierda, que me mirarán como si fuese un desgraciado, que se aprovechó de ella.

—Lo sé y te entiendo hijo, pero yo conozco a Jhon desde antes que nacieras, sé que él te ama y es muy analítico.

Ahora que conoce el panorama completo, seguramente pensará que si el día donde la Gata se enamora perdidamente de un chico llegó, pues te apuesto mi colección completa de guitarras, a que preferirá que se enamore de ti, antes que del imbécil de Zac, o cualquier otro idiota que no conoce y al que no puede controlar.

Y no me malinterpretes, no quiero decir que él te controle, sino que sabe bien que tú no harías nada indebido —acota Charlie—.

Lo respetas mucho, como para arriesgarte a lastimar a la Gata o romper las reglas que él le ponga a ella.

—Gracias papá… es bueno escuchar otra perspectiva y no solo la voz de mi cabeza —afirma Sam, acomodándose en la cama.

—De nada cariño, yo solo quiero que estés tranquilo.

—Oye... ¿por qué no me explicaron lo que pasaba entre mamá y tú?

—cuestiona frunciendo el ceño—. Entiendo porque no lo hicieron antes, pero tampoco me lo dijeron de grande.

No lo entiendo… nunca los vi besarse, ni ser cariñosos…

aunque claro que veía como mamá siempre se preocupaba mucho por ti, y obviamente me daba cuenta, que tú la llamabas todos los días, y que cuando venias, te quedabas aquí en casa.

No te vi yendo nunca a un hotel, pero… en mi cabeza, lo veía como que eran amigos, no que estuvieran saliendo a escondidas de mi —añade esto último, fingiendo estar indignado.

—Tonto —responde Charlie, empujándolo un poco y haciéndolo reír—.

Saliendo a escondidas —repite entre risas—.

Cariño, yo amo a tu madre, no salíamos a escondidas, solo llevamos la relación tranquila, dejamos que todo fluyera naturalmente, sin presionarnos.

No queríamos decirte algo, que luego te hicieras ilusiones, y de pronto nosotros viéramos que no estaba funcionando y tú presenciaras eso.

Solo queríamos tener la seguridad antes.

—Okey, eso lo entiendo papá, pero… ya tengo dieciocho, ¿Por qué no me lo dijeron antes? Cuando no estaba tan pequeño, lo entendería como ahora.

—Pues la verdad hijo... es que no lo creímos necesario, tú parecías llevarlo bastante bien, conforme pasaron los meses, las cosas iban mejorando, nosotros no estábamos peleados, todo lo contrario, nos extrañábamos.

La comunicación mejoró mucho, y aunque suene extraño, creo que nos entendíamos más que antes.

Cariño apenas me fui, estaba decidido a avanzar, aquí estaba en un trabajo de mierda, estancado, sin oportunidad para explotar mi potencial y darles una mejor vida.

Pero una vez que me instalé en Florida y comencé a montar el estudio, pues tienes que saber que básicamente invertí casi todos los ahorros que tenía.

Por lo que tú mamá  tuvo que seguir trabajando como diseñadora, para poder mantener los gastos, no solo de la casa, sino que también me ayudaba con la renta del apartamento en Florida —confiesa Charlie—.

Cariño… yo estuve sin percibir ingresos durante un año, lo que producía con mis primeros clientes, no me daba para cubrir los gastos.

¿Crees que si tu mamá y yo no nos amaramos nos hubiésemos apoyado así?

Ella creyó en mí y me dio la oportunidad de irme detrás esa meta que tenía, la cual no podía cumplir acá.

—Papá, pero… ¿por qué no nos mudamos contigo? Eso no lo entiendo —cuestiona Sam, con la voz entrecortada por la emoción.

—Hijo es que tu mamá tenía un buen trabajo, sabes que ella gana bien y cómo te expliqué, necesitábamos ese ingreso para poder mantenernos a flote mientras que el estudio comenzara a dar ganancias.

Además, ella tenía la facilidad de ir y venir de la oficina sin un horario fijo, por lo que podía estar pendiente de ti.

Nosotros no te íbamos a sacar de tu colegio, y bajo ningún motivo te íbamos a separar de Tyler, ustedes son como hermanos y eso te hubiese afectado más, también teníamos la ventaja, de que Lauren cuidaba de ti cuando tu mamá estaba en el trabajo, no hubiésemos confiado en otra persona para que lo hiciera.

—Okey… ahora comprendo. Aunque… me lo pudieron haber dicho a los doce o trece, yo lo habría entendido, para mi hubiese sido bueno saber que ustedes seguían juntos. ¿Es que ni siquiera lo pensaron? —inquiere frunciendo el ceño.