Capítulo 5 Pareja destinada
Al día siguiente intentamos hacer el mismo procedimiento, pero la casa de empeño a la que nos dirigimos no nos da buena espina, así que decidimos regresar al apartamento para continuar con los besos y las caricias prohibidas.
Sin embargo, al llegar y abrir la puerta, me encuentro con el lugar completamente destrozado. No queda nada en pie.
«Mierda, lo que me faltaba», pienso, quedándome paralizada al ver mis pertenencias hechas pedazos.
—¿Qué es todo esto? —pregunto.
—Mi tío nos encontró —responde Arian con la voz quebrada.
—¿Cómo sabes que fue tu tío? —digo.
—Tenemos que escapar, estás en peligro. Por favor, recoge lo que puedas —responde.
—No quiero irme —cuestiono con lágrimas en los ojos y el corazón deshecho.
—En el ambiente todavía hay olor a cambiaformas. Tenemos que regresar a mi mundo; ahora más que nunca te necesito a mi lado para casarnos y reclamar el trono —habla Arian con total gravedad.
Al comprender que mi vida está en peligro, tanto por los humanos como por los cambiaformas aliados de su tío que no quieren verme con él, acepto que lo mejor es huir.
Aquí en la Tierra, él no podrá defendernos porque sus poderes se encuentran en su nivel más bajo.
—Lamento que esto sucediera. Nunca debí utilizar mi magia; me detectaron por eso —se lamenta, bajando la mirada.
—No fue tu culpa, solo intentabas ayudarme —digo, girando para posarme frente a él. Lo abrazo y apoyo mi cabeza sobre su pecho ante esta desdicha.
—¿Cómo vamos a irnos a tu reino? —pregunto con curiosidad.
—Usaremos la gema para abrir un portal —responde.
—¿Qué? ¿Cómo vas a hacerlo?
—Así...
Saca la gema de su bolsillo y extiende la mano. De repente, una luz cegadora brota del cristal.
—Mi energía ya está en un nivel más alto y podré abrir el portal —alega sonriente.
—¿Cómo la recuperaste?
—Fue por ti. Eres mi pareja destinada —me mira con dulzura.
Debo admitir que anoche tuve el mejor sexo de toda mi vida. Sentí que estuve con un verdadero animal salvaje que me dejó el cuerpo complacido pero completamente adolorido.
—¿Qué te pareció estar conmigo? ¿Cumplí tus expectativas? —pregunta con curiosidad, mordiéndose el labio inferior.
Me quedo helada y mi corazón vuelve a latir con desenfreno. Este hombre, con solo mirarme, me descontrola de una forma que jamás había experimentado.
Estar con él fue idéntico a los sueños que solía tener; solo que ahora tienen rostro y se hicieron realidad.
¿Cómo puedo resistirme al amor de mi vida, que llegó para rescatarme del caos en el que vivo? ¿Cómo me resisto al hombre que hace realidad mis anhelos más pecaminosos?
—Acepto ir a tu mundo —digo con decisión, guardando en un morral algunas de mis pertenencias más preciadas.
—Jinga, ¿estás segura? ¿Aceptas dejar tu vida atrás para irte conmigo y ser mi esposa? —interroga para cerciorarse.
—Sí, Arian. Acepto vivir esta aventura a tu lado —respondo, tomando su mano y apretándola con fuerza.
Él extiende el brazo frente a la pared sosteniendo la gema. Del cristal brotan chispas brillantes y ante nosotros se abre un portal mágico: un círculo de fuego al rojo vivo.
—¿Estás lista? —pregunta mirándome con ternura.
—Sí, a tu lado a donde sea —respondo.
Ambos nos desvanecemos al dar un paso hacia el enorme círculo en llamas, dejando atrás mi viejo mundo para adentrarnos en el reino de Amiaror.
+++Fin+++