Fuera de contrato Capítulo 31
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Capítulo 31

Campo neutral: Un terreno donde no hay favoritos, solo jugadores buscando demostrar su valor.

Amber

Un grupo de niñas corre tras el balón. Sus risas y gritos de emoción resuenan por todo el campo.

Desde la línea de banda, las observo con una mezcla de orgullo y nostalgia.

Este campus de fútbol femenino ha sido organizado para inspirar a las próximas generaciones, y, mientras las veo jugar con tanta pasión, no puedo evitar recordar mis propios días en el campo, cuando tenía sueños tan grandes como el lugar en el que corría.

Sus movimientos, la forma en que se esfuerzan por dar lo mejor de sí mismas, me recuerdan a mí cuando era una de ellas.

Algunas de las niñas me miran de vez en cuando, y les devuelvo una sonrisa o un gesto de ánimo.

Hoy estoy aquí por indicación de Football for All, con el fin de dar visibilidad al fútbol femenino.

Dentro de dos días, se reunirán el equipo masculino y femenino, y tanto Henry como yo estaremos allí para participar en un evento conjunto.

Mientras mis pensamientos divagan entre el pasado y lo que está por venir, siento el zumbido familiar de mi teléfono en el bolsillo. Lo saco y veo que tengo varias notificaciones.

Sam:

Se os da bastante bien fingir un beso.

Eso o no estabais fingiendo, claro.

Alex:

¿Cuándo os nominan al Oscar?

Sonrío al leer los mensajes de mis amigas y compañeras de equipo. Desde hace unos días, decidimos crear este grupo con un simple propósito: tener un espacio para hablar con tranquilidad de esta farsa, y así yo podría desahogarme sin tener que mantener la fachada que el resto del mundo ve.

A veces, los mensajes en el grupo son solo bromas, pero otras veces son recordatorios de que no estoy sola en esto, de que tengo a alguien que me cubre las espaldas. Incluso cuando todo se siente demasiado complicado. Y ahora, más que nunca, estoy agradecida por tener ese pequeño rincón de apoyo.

Escribo una respuesta rápidamente, con una sonrisa en los labios.

Amber:

Espero que ese Oscar venga con unas vacaciones, porque todo esto me está dejando sin energía.

Sam:

Bueno, dice que la energía se recarga con la compañía adecuada…

Y Harrington parece bastante dispuesto a ayudar.

Su respuesta me arranca una risa suave.

Antes de que pueda escribir algo más, noto que alguien se acerca. Levanto la vista y veo a John, mi representante, caminando hacia mí.

—Hola, John —lo saludo, intentando mantener el tono relajado.

—Amber —responde con un ligero asentimiento—, solo quería ponerte al tanto de que el beso de anoche está en todos los sitios. Ha explotado por completo en los medios.

—¿En serio? —suelto, aunque sé perfectamente que no es una sorpresa.

—Sí, y debo decir que fue el escenario y el momento perfecto —continúa, con un tono algo más animado ahora—. Es justo lo que necesitábamos para mantener el foco en el proyecto.

—Sí, lo hicimos a propósito, claro —indico con un toque de sarcasmo en la voz, esbozando una sonrisa que no llega a mis ojos.

Mientras John habla, mi mente divaga, recordando la sensación de la boca de Henry sobre la mía, la calidez de su aliento, la forma en que mis pensamientos se silenciaron en el instante en que nuestros labios se encontraron.

No estaba pensando en el proyecto, ni en el público, ni en nada más que en ese momento.

Lo que más me desconcierta es que, por un instante, me permití sentirlo de verdad.

Permití que ese beso fuera más que solo una actuación.

Y ahora, mientras intento recomponerme, me doy cuenta de que estoy empezando a dudar de lo que es real y lo que no lo es.

El límite entre la farsa y la realidad se ha vuelto tan borroso que ya no estoy segura de dónde empieza una y termina la otra.

Necesito poner distancia entre nosotros. Necesito recordar que todo esto es solo parte de un proyecto. Si sigo dejándome llevar por lo que sentí en ese momento, solo conseguiré complicar más las cosas. Tanto para mí como para él.

—Un segundo, John —le digo, elevando la mano cuando mi teléfono empieza a sonar.

Me alejo un poco y deslizo el dedo por la pantalla para contestar.

—Asher, hola —lo saludo, intentando que mi voz suene más tranquila de lo que realmente estoy.

—¿Tengo que creerme que todo sigue siendo una mentira? —pregunta sin rodeos.

—Nada ha cambiado, Asher. Tenemos un contrato firmado.

—Quiero asegurarme de que no estáis empezando a confundir las cosas. Quiero oírlo de ti.

Sus palabras me hacen sentir expuesta. Es como si todo lo que he intentado mantener en orden estuviera desmoronándose, pero no puedo permitir que esto se salga de control.

—Te lo prometo. Sigue siendo lo mismo de siempre —le digo, apretando los labios para no dejar escapar la inseguridad que empieza a crecer dentro de mí—. Fue solo por el espectáculo. Nada más.

—Confío en ti.

—De todas formas, soy yo quien elige con quién besarse y acostarse, Asher.

Un silencio tenso se apodera de la línea por unos segundos, y puedo casi escuchar cómo Asher procesa lo que acabo de decir.

—¿Os habéis acostado, Amber? —pregunta finalmente, con una mezcla de sorpresa y preocupación.

—¿Qué dices? No —respondo de inmediato—. ¡Por supuesto que no!

Su suspiro al otro lado de la línea es de alivio, pero también de advertencia.

—Bien —afirma, pero su voz se vuelve más seria—. Te recuerdo que Henry es mi compañero de equipo y que, si cruzáis esa línea, no solo podríais complicar vuestra relación personal, sino que el proyecto también podría verse afectado.

—Lo sé. Créeme, estoy siendo cuidadosa.

—Me alegra oírlo. Solo asegúrate de que todo se mantenga dentro de los límites acordados. No quiero que esto acabe mal para ninguno de vosotros —añade y, aunque su tono de voz es más suave ahora, todavía está cargado de preocupación.

—Lo haré. Te lo prometo.

—Nos vemos pronto, hermanita. Cuídate —dice antes de colgar.

Asher solo intenta protegerme. Lo sé, pero sus palabras han dejado claro que estoy caminando sobre una cuerda floja, y cualquier paso en falso podría hacer que todo se derrumbe.

Guardo el teléfono y levanto la vista hacia John, quien me observa con cierta expectación.

—Todo bien —afirmo con un suspiro, intentando recomponerme.