Fuera de contrato Capítulo 7
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Capítulo 7

La alfombra roja: Una exhibición de confianza, aunque las dudas te persigan.

Amber

Bajo del coche, ajustando la falda de mi vestido, mientras mis tacones tocan el pavimento. La prensa y los fotógrafos están alineados a ambos lados de la pasarela, esperando capturar cada momento. Es raro tener a alguien conduciendo a mi servicio; y creo que nunca me acostumbraría.

El conductor, un hombre mayor con una sonrisa amable, se inclina hacia mí, mientras salgo del coche.

—Que tenga una buena noche, señorita Amber.

Le agradezco con una inclinación de cabeza y empiezo a caminar por la alfombra roja. Los flashes de las cámaras me deslumbran momentáneamente, pero mantengo mi compostura, sonriendo y saludando a los periodistas que me llaman por mi nombre.

El lugar del evento es impresionante, un edificio moderno con grandes ventanales que reflejan las luces de la ciudad.

La entrada está decorada con banderas y pancartas de Football Together, destacando el nombre del proyecto.

La alfombra roja me lleva a través de un vestíbulo amplio y luminoso, adornado con fotografías icónicas de fútbol femenino y masculino, destacando momentos históricos y jugadores emblemáticos.

Al entrar, el ambiente es elegante pero acogedor.

Las paredes están decoradas con murales que representan la unión y la igualdad en el deporte.

Hay mesas altas distribuidas por la sala, cubiertas con manteles blancos impecables y centros de mesa con arreglos florales discretos pero elegantes.

En un lado, una barra ofrece bebidas y canapés, mientras que, en el centro de la sala, una gran pantalla muestra vídeos y presentaciones relacionadas con el proyecto.

Me detengo por un momento, absorbiendo la atmósfera y apreciando el esfuerzo que se ha puesto en este evento. Siento una mezcla de emoción y nerviosismo, consciente de la importancia de lo que venimos a representar.

Busco entre la multitud a mis compañeras y enseguida veo a Alison y Alex, riendo y conversando con otros invitados. Me acerco a ellas con una sonrisa.

—¡Amber! —exclama Alison, dándome un abrazo—. Estás espectacular.

—Gracias, tú también —respondo, devolviéndole el abrazo—. Esto es increíble, ¿verdad?

—Absolutamente —dice Alex, asintiendo—. Han hecho un trabajo impresionante con la decoración y la organización.

El resto de las jugadoras están dispersas por la sala, conversando. Veo a varias jugadoras de otros equipos también, disfrutando del evento. Me reconforta saber que, cuando se trata de estos actos, las barreras de género se difuminan; compartimos un objetivo común.

De repente, alguien de Football for All se acerca a mí. Es una mujer elegante, con una sonrisa formal.

—Amber —dice mi nombre y me giro—, por ser la imagen de la campaña, queremos que te sientes junto a Henry en la mesa principal, junto a los líderes del proyecto.

Le sonrío y asiento, agradeciendo la indicación.

Camino hacia la mesa principal, sintiendo las miradas de los asistentes sobre mí.

Al llegar, me acomodo en una de las sillas.

Justo cuando estoy acomodándome, Henry llega y toma asiento a mi lado. Trato de ignorar su presencia, aunque su voz me obliga a girar la cabeza de forma instintiva.

—Parece que nos tocó ser las estrellas de la noche —comenta Henry, con una sonrisa medio burlona.

—Espero que no te abrumen los flashes, campeón —le respondo en el mismo tono.

—No te preocupes por mí, sé manejar la atención —replica, acomodándose en su asiento.

—Eso ya lo sé —respondo, arqueando una ceja—. Parece que disfrutas del protagonismo.

—Y a ti no te gusta, ¿verdad? —me desafía, inclinándose un poco hacia mí.

—Digamos que prefiero ganármelo en el campo, y no delante de las cámaras —contesto, manteniendo mi mirada fija en la de él.

Henry se ríe de manera suave. Lleva un traje azul marino impecable que resalta su porte atlético. La camisa blanca contrasta perfectamente con su piel, y la corbata color burdeos añade un toque elegante.

—Bueno, aquí estamos, ambos en el mismo barco.

—Sí, y esperemos que no se hunda —respondo con una sonrisa sarcástica.

El representante de Football for All se levanta y toma el micrófono.

—Damas y caballeros, gracias por acompañarnos esta noche.

Estamos aquí para inaugurar nuestro nuevo proyecto: Football Together, que busca promover la igualdad de género en el fútbol.

Este proyecto no sería posible sin la dedicación y el esfuerzo de todos los involucrados.

—La audiencia estalla en aplausos mientras el representante continúa—.

Ahora, vamos a mostrarles algunas fotografías de la sesión que hicimos con nuestras dos estrellas, Amber y Harrington.

Estas imágenes capturan la esencia de lo que queremos lograr con este proyecto: unidad, igualdad y pasión por el deporte.

Las luces se atenúan y una pantalla gigante en el centro de la sala comienza a mostrar las fotografías.

Me sorprendo al ver las imágenes proyectadas. En muchas de ellas, estoy muy cerca de Henry. La cámara refleja su atractivo, con esos ojos negros intensos y su postura corporal segura y elegante. Parece relajado, incluso natural. No puedo negar que la cámara ha capturado su mejor lado.

También noto cómo yo destaco en las fotos, con mi cabello rubio brillante y mis ojos claros. La combinación de ambos, tan diferentes, pero complementarios, parece resaltar la esencia de lo que este proyecto quiere transmitir:

Mientras las luces están apagadas, observo de reojo a Henry y lo veo sonriendo hacia la pantalla. Hay algo en su sonrisa que parece genuino, una rareza en medio de todo este espectáculo.

Las luces se encienden de nuevo y todos aplauden.

El representante de Football for All se acerca a nosotros e indica que nos levantemos. Nos ponemos de pie, y la gente sigue aplaudiendo.

—Muchas gracias por la cálida acogida —dice el representante, dirigiéndose a la audiencia—. Ahora, disfruten de la comida y bebida que hemos preparado para ustedes. Los camareros pasarán con bandejas de aperitivos para que todos puedan disfrutar de esta maravillosa noche.

Antes de que Henry y yo nos separemos, para unirnos a diferentes grupos, él se inclina hacia mí y susurra:

—Así que tu hermano es Asher. —Me quedo un momento, sorprendida—. Ya hablaremos más tarde de eso —añade con una sonrisa enigmática.

No es que oculte que soy hermana de Asher, pero sí es cierto que muchos lo desconocen porque no llevamos el mismo apellido.

Henry me mira con una mezcla de sorpresa y diversión antes de alejarse, sin darme la oportunidad de decir nada más.

Los camareros empiezan a circular con bandejas, ofreciendo una variedad de aperitivos cuidadosamente preparados. Aprovecho la ocasión para buscar a Asher, ya que todavía no he tenido la oportunidad de saludarlo. Todo ha ido demasiado rápido.

Miro alrededor y finalmente lo veo cerca de una de las mesas altas, conversando con algunos de sus compañeros de equipo. Asher es alto y robusto, con el cabello castaño oscuro y ojos verdes. Su presencia es inconfundible en cualquier grupo.

—¡Asher! —Me acerco a él, sonriendo.

—¡Amber! —responde, devolviendo la sonrisa y abriendo los brazos para darme un abrazo—. ¿Cómo estás, hermanita?

—Bien, bien. Todo ha sido un poco caótico —comento, soltándome del abrazo—. Desde que he bajado del coche, no he tenido tiempo para casi nada.

—Lo sé, ha sido una locura. Pero me alegra verte aquí. —Se separa un poco de la mesa—. Por cierto, bonitas fotos.

—Sí, después de todo han salido bien —afirmo, sonriendo.

—¿Por qué no me dijiste que ibas a estar en el proyecto? —Presiona sus labios y los mueve hacia la izquierda—. ¿Ahora tenemos secretos?

Me río y niego con la cabeza.

—¿Tú me cuentas todos los proyectos en los que estás? —Niega, riéndose—. Pues eso. Total, es un proyecto más.