Fuera de contrato Capítulo 3
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Capítulo 3

Contraataque: Aprovechar el momento de caos para tomar la delantera.

Amber

Cada vez que miro por el retrovisor, veo una interminable fila de coches detrás, y hacia delante la situación no es mejor.

Las luces rojas de los frenos de otros coches parecen burlarse de mí con su resplandor constante.

El claxon de un coche impaciente suena a lo lejos, lo que aumenta mi irritación.

La Liga ha terminado y, aunque oficialmente estamos de vacaciones, parece que no logro escapar de los atascos ni siquiera en mi tiempo libre. Avanzo a paso de tortuga.

Mientras estoy atrapada en este mar de vehículos, mi teléfono suena con una llamada entrante. Miro la pantalla y veo que es John, mi representante.

—No tiene pinta de mejorar el día —digo en voz alta, activando el manos libres—. Hola, John. ¿Qué pasa?

—Buenos días, Amber. Tengo noticias emocionantes —responde con su tono habitual de entusiasmo.

La última vez que su tono sonó así fue para anunciarme una entrevista en directo en una cadena de televisión deportiva.

Pensé que sería una excelente oportunidad para hablar de nuestro equipo y de la Liga femenina, sin embargo, acabó convirtiéndose en una pesadilla.

El entrevistador apenas me dejó hablar, se enfocó más en preguntas triviales y superficiales que en el fútbol en sí.

Me sentí frustrada e invisibilizada, y, desde entonces, cualquier «noticia emocionante» de John me pone en guardia.

—¿Qué clase de noticias? —pregunto, intentando mantener mi tono neutral mientras recuerdo aquel incómodo día.

—Football for All va a lanzar un nuevo proyecto llamado Football Together y quieren contar contigo.

—¿Football for All? —inquiero para asegurarme de haber escuchado bien.

Football for All es una de las asociaciones deportivas más prestigiosas, reconocida mundialmente por sus iniciativas innovadoras y su compromiso con la igualdad en el deporte.

Han liderado proyectos que han cambiado la forma en que se percibe y se juega el fútbol.

La idea de trabajar con ellos me llena de entusiasmo y orgullo.

—Sí, esa misma —confirma John—. Es una iniciativa para promover la igualdad de género en el fútbol. La idea es que jugadores y jugadoras de renombre se unan para realizar eventos conjuntos —explica.

Me quedo en silencio por un momento, mientras proceso la información. Suena increíble.

De repente, se escuchan pitidos de coche a mi alrededor.

—¿Estás en un atasco?

—No, es la bocina de un barco —respondo con sarcasmo.

Pongo primera y avanzo unos metros, ya que parece que el tráfico se mueve un poco.

—Quieren aprovechar las vacaciones para desarrollar su proyecto. Hemos revisado tu calendario y podemos ajustarlo para que no interfiera con tus compromisos. Además, es una gran oportunidad para ti, tanto a nivel personal como profesional.

Las palabras «aprovechar las vacaciones» resuenan en mi cabeza con una mezcla de ironía y resignación.

Este año, las vacaciones son lo último que tengo planeado.

Nada de viajes, ni escapadas, ni planes de desconexión.

Todo el mundo parece estar contando los días para irse a algún lado, para hacer esa pausa que todos necesitamos al menos una vez al año, no obstante, mi verano se perfila de una forma muy distinta.

—¿Cuándo empiezan? —pregunto y giro hacia la derecha.

—Empezaríais dentro de un par de semanas. Al parecer, están cerrando contratos ya. Por lo que he podido saber, lo primero es una sesión de fotos para presentar dicho proyecto y luego un evento de inauguración con personas relevantes de la asociación y del fútbol.

La idea de participar en un proyecto tan importante me llena de orgullo, aunque al mismo tiempo me empuja a cuestionar sus verdaderas intenciones.

Football for All es una asociación que siempre he admirado, pero quiero asegurarme de que este proyecto realmente se enfoque en la igualdad y no sea solo una fachada.

—Prométeme que no es un gesto simbólico —digo con firmeza—. Quiero que esto sirva para cambiar algo. Aunque sean pequeñas cosas. No quiero una limpieza de cara o fotos bonitas.

Aunque mis palabras salen firmes, por dentro siento una pequeña sacudida, como si estuviera caminando sobre un terreno que aún no termino de entender.

Orgullo, nervios, expectativa… Todo se mezcla en una tormenta que no consigo controlar.

Quiero creer que este proyecto puede marcar la diferencia, pero una parte de mí no deja de preguntarse si realmente será así o si, al final, solo será otro intento vacío de aparentar un cambio que nunca llega.

Los nervios persisten, como siempre, si bien por primera vez no son los protagonistas. Quiero creer en este proyecto, en que puede marcar la diferencia. Sonrío casi sin darme cuenta, dejando que la alegría se mezcle con la expectativa.

—Por lo que he visto, están comprometidos con la causa. Quieren que las voces de jugadores y jugadoras, como tú, sean el motor de este proyecto —responde con un tono que me tranquiliza un poco.

—Está bien, cuenta conmigo —expreso, con una oleada de emoción.

—Te envío toda la documentación para que la revises con calma. Si tienes cualquier duda, antes de firmar, me preguntas —indica.

John es mi representante desde hace casi cinco años.

Nos conocimos cuando estaba en mi último curso de la academia juvenil.

Empezaba a destacar en el equipo y había rumores de que algunos clubes importantes estaban interesados en mí.

Fue entonces cuando John se acercó. Era diferente de los demás agentes que había conocido; no era solo su profesionalismo, sino su genuino interés por mi desarrollo personal y profesional lo que me llamó la atención.

Recuerdo nuestra primera reunión en una pequeña cafetería cerca del campo de entrenamiento.

Yo estaba nerviosa, pero John me hizo sentir cómoda al instante.

Me habló de su experiencia en la industria, de cómo había representado a varios jugadores y jugadoras, que ahora tenían carreras exitosas.

Pero lo que realmente me convenció fue su visión a largo plazo para mi carrera.

No se trataba solo de contratos y dinero, sino de construir una marca personal y utilizar mi plataforma para hacer una diferencia.

Desde entonces, John ha sido un pilar fundamental en mi vida profesional. Fue él quien negoció mi primer gran contrato y quien ha estado a mi lado en cada paso importante de mi carrera.

—Perfecto. Cuando llegue a casa la reviso.

—Genial, Amber. Y diles que, por más que piten, no avanzaréis más rápido —bromea.

Me río.

—Hablamos pronto —me despido.

El tráfico, por fin, parece moverse un poco más.

Consigo avanzar hasta el semáforo y veo cómo cambia a verde justo a tiempo para permitirme pasar. Suspiro de alivio y prosigo con mi camino. Mientras me dirijo a casa, empiezo a planear cómo voy a abordar este nuevo proyecto y cómo puedo asegurarme de que realmente haga una diferencia.

Football Together es una oportunidad para cambiar las cosas y estoy decidida a aprovecharla al máximo.