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—Yo no sé tú, pero a mí me tiemblan las piernas —dijo Greta. – Es súper listo, como sabía que yo te obligaría, nos conoce bien, sabía que no estarías sola.
—Reconozco que es muy mono, ya dice os quiero, incluyendo a los bebés y ni siquiera sabe que es el padre —sonrió Emma con su cara de osito amoroso.
—Esto es de coña, recuerdas que toda tu Operación Femme Fatale, empezó con una postal, quizás termine con otra —sentenció Luis.
—¡Ala Luis!, tienes toda la razón —dijo Greta con la boca abierta de sorpresa total.
Qué locura. Además de la postal había una hoja de ruta de nuestra vida juntos.
Comentaba que por supuesto él sellaría nuestro amor ante el altar, pero no lo haría si yo no estaba conforme, y esperaría lo que fuese necesario si yo prefería que los bebés ya hubieran nacido.
Como sabéis el día que decida con quién compartir mi vida me gustaría casarme, aunque creo que no sería de blanco, eso ya se verá, hay vestidos monísimos y no son obligatoriamente blancos, pero como digo, eso ya se verá.
Ahora que lo comenta y dada mi actual “residencia temporal”, creo que la boda, sea con quien sea, tendrá que esperar a que haya sido madre.
No me preocupa mucho si tengo barriga o no, en cuanto pueda volver al Gim, seguro que todo vuelve a su lugar, pero no quiero casarme en la capilla del hospital, a saber cuándo me dejan salir, igual estoy aquí hasta el parto.
En cuanto a lo laboral, me dice que como él ha trabajado toda la vida a destajo para tener todo el tiempo del mundo ahora y disfrutar de mí, y también de nuestros hijos, sin stress laboral añadido, querría, y pese a saber que quizás pudiese tener que pasar el mono debido a mi adicción al trabajo,
que nos olvidemos de todo y nos dedicásemos al mejor trabajo del mundo que es cuidar de nuestros hijos.
Me reitera que tiene todo más que organizado y que no nos faltaría de nada.
Además en su plan está otro apartado en el que habla de la residencia.
Dice que cree, y ahora más que nunca, que nada nos ata a ninguna parte, y que lo que tenemos que hacer es ser felices porque nos lo merecemos.
Dice que ha encontrado un rinconcito que quizás sea de mi agrado y que abra un sobrecito azul que por supuesto está dentro del sobre.
Qué raro este sobre es azul cielo, todos los demás eran rojos.
Al abrirlo casi me desmayo, empecé a sacar fotos de una casa azul a pie de playa, estilo victoriano y con salida al mar por un lado y a una marisma o lago por el otro.
¡Esa era la casa de mis sueños!, ¿pero cómo se acuerda?
, se lo comenté hace mil años que en uno de mis viajes, época universitaria, descubrí donde viviría si algún día era rica como para poder comprarla.
Está en un paraje idílico. Todo son casitas así, esta era la más bonita y con el mar y la laguna al lado.
Nada de rascacielos ni oficinas. Pero ¿cómo ha podido dar con ella solo con mis referencias? , es increíble.