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Oh, no, además de las fotos, unos folios grapados y doblados para que cupiesen en el sobre me demostraban que la casa era suya, eran las escrituras, bueno una copia, claro. ¡No me lo creo!
- Desde luego Isaac viene fuerte —dijo Luis.
- No me quiero poner en tu piel, dijo Emma. Esto requiere doble ración de helado nocturno.
- Lo sabía, es el mejor, no te puede querer más. ¿Quién hace esto? —gritó Greta levantando sus brazos al cielo y dejando caer sus manos sobre su cabeza.
Además en el sobre había un llavero de plata con una chapita que ponía “HOGAR DULDE HOGAR”. Supongo que sería para ponerlo en las llaves de la casa si aceptaba.
Ay, y otra cosa, en la base de la caja está escrito a rotulador negro.
¿TE FUGAS CONMIGO?
Pues ya la hemos liado de nuevo. ¿Y ahora qué hago?
Mis amigos tenían que volver al trabajo así que la tarea era mía.
Otra vez volvía al punto de partida pero esta vez con dos razones de peso dentro de mi vientre que me hacían ver las cosas de otra manera.
Era cierto eso de que ya no era solo yo, ahora cualquier decisión que tomase iba a afectar a la vida de mis pequeñines. Menuda presión.
James pasó a verme como todos los días. Era tan bueno y tan cariñoso, lo que todavía me ponía de peor humor, ¿cómo iba a descartar a aquel pedazo de pan? Se iría unos días por trabajo, y casi lo prefería porque necesitaba pensar sin distracciones, la cosa estaba muy chunga.
Estoy en una mar de dudas. Por supuesto Emma fiel a nuestras sanas costumbres apareció tras la cena con dos tarrinas de helado de mi heladería preferida que estaba a la vuelta de la esquina, hacen unos sabores de morirte.
Otra vez estábamos en las mismas. Y no era solo por la tentación de la casa de mis sueños, que también, sino por todo.
Por un lado estaba James que era mi prometido, el único que se había lanzado sin paracaídas a mi vida con mochila incluida y sin dudarlo.
Y por el otro estaba Isaac, que en la sombra, lo había preparado todo para, a una edad maravillosa como son los cuarenta, poder disfrutar de la vida y ser felices juntos. La verdad es que es un planazo que cualquiera firmaría.
Además está el problema de los niños, que son suyos.
Estoy segura de que si James se entera de que son suyos se alegrará un montón, porque le ha cogido cariño, siempre y cuando no intente ligarse a su mujer.
Pero no creo que hubiese problemas mayores.
Aunque no se si el tema niños sería un problema.
Su padre es un forrado que les puede dar todo, y quizás James se pudiese sentir inferior.
Isaac ha dicho que se vendría a vivir cerca, por lo que habría que verlo luego.
Otra cosa que me desconcierta un poco es lo que ha dicho antes Emma, que serían como hijos de padres divorciados pero que se llevan de maravilla.
¿Eso es raro, no? Siempre he dicho que creo que las familias con padres divorciados causan muchos problemas a los niños y traumas de por vida.
Es cierto que en nuestro caso no hay ruptura dolorosa, yo lo veo más como que tendrían dos padres por el precio de uno, y que además se llevan genial (al menos de momento), pero es algo que no deja de tenerme un poco alerta.
La otra decisión sería radical. Irme con Isaac a mi lugar soñado, sin necesidad de trabajar y solo preocupada por mi hijos y mi familia era increíblemente tentador y apetecible.
No sé si son las hormonas, los calores y que mi barriguita empieza a aumentar, que cada vez me acuerdo menos del trabajo, creo que Emma no se equivocaba cuando me lo decía.
Echaría mucho de menos a mis amigos, pero con el poderío de Isaac, no me lo ha dicho, pero igual hasta tiene avión privado para poder movernos donde queramos y cuando queramos.
Lo que está claro es que no quiero privar a sus hijos de su padre y al revés, y quiero que lo sepan desde el principio.
Con la verdad se llega siempre a buen puerto y se evitan muchos problemas futuros.
Además son un par de afortunados, tienen unos padres que los adoran ya sin conocerlos y además, si me apuras podrán tener varios, porque entre James, Isaac, Miki, mi piloto preferido y demás familia, no les van a faltar tíos de alquiler, o padrinos, si dejamos que se encargue James.
Van a ser muy queridos, ¡como su madre!…
jajajaja. eso son las hormona (o mi Femme Fatale que aparece de vez en cuando).
¿Qué hago?
Sigo pensando en que le rompería el corazón a James si me decanto por irme, y ahora que lo pienso, también a Miki que ya planea su llegada a la ciudad.
A lo mejor pienso demasiado en los demás en lugar de en mí y todos lo podrían superar sin problema, mientras me ponen de golfa con una caña en la mano.
Igual de irme lo mejor sería no decir nada a nadie, me refiero a los candidatos y desaparecer con Isaac y los niños, así nadie sufriría.
James igual se cree que me ha superado la situación y he decidido emprender mi vida en solitario con mis dos niños.
¿Eso es muy loco, verdad?, ya me imagino a la prensa, si la que se ha liado por el accidente, imaginaos que empiezan a publicar mi foto en todas partes en plan “MISSING”. Ya lo que me faltaba.
También podría fingir mi muerte en el parto y salir por patas, esta sería una propuesta de Greta seguro, pero no me veo capaz, limpiaría mi imagen, llorarían un montón pero no se sentirían traicionados. Sigue siendo una ida de olla.
Lo mejor será quedarme con James y comunicar la paternidad de Isaac. No sé cómo nos apañaríamos pero es lo que menos se aleja de lo que pretendía hacer antes del accidente, pero por otro lado, ¿será bueno para los niños o tendrán que ir a terapia desde pequeños?
¿Y renunciar a una vida de ensueño en la casa de mi vida?, igual Isaac al ser el padre nos deja usarla de vez en cuando. O igual la vende por despecho por no pensar siempre en lo que hubiera sido nuestra vida juntos allí..
Lo de no trabajar es tentador. (quien me oyese de la oficina pensaría que me han abducido).
Como veis estoy hecha un lío.
¿Y si me fugo con Álex?, ¡¡¡QUE ES brOMA!!!, quería ver vuestras caras…
Tengo que pensar en mí, tengo que pensar en mí. Pero si no se ni lo que quiero, vuelvo a estar en modo bucle.
Agatha me dijo que lo solucionarían los médicos. ¿Querría eso decir que la respuesta de la paternidad es lo que debería hacer?, ¿o que los médicos me cubrirán en mi huida del hospital fingiendo mi muerte?
Ay de verdad estoy fatal, se me va la olla y esta vez no son las drogas.
Habíamos ya terminado la tarrina de helado cuando de repente apareció Greta con otra tarrina de helado tamaño familiar y una mantita.
- ¿estoy a tiempo de incorporarme a la tertulia o ya estáis empachadas?
- ¿Qué dices?, nunca se empacha uno de helado —dijo Emma.
- Pasa, pasa, necesito cuantas más opiniones mejor.
- ¿En qué punto estamos?
- Pues en el mismo de siempre, que no sé qué hacer.
- Uy, que complicado, menos mal que me traigo la manta, creo que hoy hacemos noche aquí —dijo Greta mientras nos sacaba una risita de cariño y complicidad.
- Yo entiendo tus dudas, la propuesta es la leche pero creo que James te hará muy feliz.
- ¿E Isaac no?, no digas eso, ambos la harían súper feliz.
- Tienes razón, esto es muy difícil.
- Si tus dudas son la casa y el plan de poder hacer lo que te dé la gana, quizás podrías plantear a James que Isaac viva con vosotros en plan compañero de piso, bueno de casoplón, y os vais todos juntos a ser felices.
- Si hombre, que Isaac va a mantener también a James de manera impuesta y con su chica, ¿no?
- Bueno a lo mejor el encuentra un trabajo allí si ese es el problema.
- No lo veo, él ha hecho el plan para los dos, y no me parece muy normal que nos acoja en mi casa soñada, encima casada con otro, para restregarle en la cara nuestra historia de amor.
- Estoy contigo —dijo Emma, — Me parece un poco fuerte.
- Bueno a lo mejor Isaac se deshace de su rival como quien no quiere la cosa, un accidente…
- ¡¡Greta!! —gritamos todas
- Lo siento, pienso en la alternativa de poder dejar el trabajo, y vivir a la bartola el resto de mi vida, con un pibón como Isaac y en la casa de mis sueños y se me nubla la mente, además de que Luis hubiera dicho eso seguro.
- Estoy en una encrucijada, porque encima si me quedo se me acumula el chollo, casada con James, y de vecino a Isaac y a Miki, ¿alguien da más?
- No te olvides de los mellizos y de Rufo.
- Eso y con dos bebés y un perro, que espero que sean buenos y no me castiguen por todo lo que les estoy haciendo sufrir.
- Bueno, no sufras con un medio marido, o no sé cómo llamarlo, multimillonario, a lo mejor te permite ser una mantenida, ¿te imaginas?
- No digas chorradas, para mí eso no es lo más importante en estos momentos.
- Siempre te queda la opción autista y mandar a todos a paseo y criarlos tú sola, como pretendías.
- No la líes más Emma.
Tras varias horas entramos en bucle, soltando opciones a cada cual más loca sin llegar a algo que me dejase convencida y tranquila.
Decidimos parar y consultarlo con la almohada, pero sinceramente, esta almohada ¿qué me va a decir si estoy metida en una liada tremenda.
Ojalá estuviera aquí Agatha y sus cartas mágicas, pensé acariciando su preciosa bufanda.
¿qué hago?