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Se trataba de una carta bastante larga. Os resumo.
Isaac me explicaba el porqué de su ausencia ahora que ya estaba consciente y que quizás nadie entendía que no estuviera presente.
Según él, necesitaba un descanso, lo había pasado realmente mal durante mi coma, y se había dado cuenta de lo doloroso que hubiera sido perderme, todavía recuerda que estaba a pocos metros de mí cuando todo sucedió y no pudo evitarlo.
Dice que al saber que estaba fuera de peligro su cuerpo le pidió un parón, y su mente también, tenía que ordenarse a sí mismo por dentro.
(no se a qué se refiere con esto, espero que lo explique más adelante).
También quería dejarme tiempo a mí y a mi familia. Al parecer ha estado aquí en la sombra como siempre hace, observándolo todo, ausente pero presente. Cree que yo tenía demasiada información que procesar. (eso es cierto)
Dice que tengo muchas decisiones que tomar y apagar algunos fuegos (y nunca mejor dicho), provocados por mi plan para ser madre (no se le escapa nada).
- Desde luego sigue siendo mi preferido —dijo Greta. — Qué educado y prudente, es todo un “gentleman”.
- Eso es cierto —asintió Emma
Continúa diciendo que estas semanas las había ocupado en trazar un plan “propuesta” para mí, y también sus posibles planes de contingencia en función de mi respuesta elegida.
- Menudo crack, a misterioso no le gana nadie —dijo Luis a lo lejos.
El plan “propuesta” está en el sobre número dos.
Antes de abrirlo termino con la carta número uno.
Dice que me va a poner en otro apuro, pero que soy experta en salir de ellos (si el supiera, bueno ciertamente creo que lo sabe, parece más un agente de servicios secretos que un empresario de éxito).
Dice que me tome mi tiempo y que actúe pensando solo en mí y mis futuros hijos, que no piense ni en James, ni en él, ni en ninguno de los posibles padres de mis hijos.
- Lo que tú dices, no se le escapa una —dijo Greta con cara perpleja, alucinando con el contenido de la carta.
Dice que parte de la decisión que tome dependerá de la paternidad de mis hijos, y que él entiende que quiera mantenerlos cerca.
- Madre mía, no sé qué viene luego, pero el pobre no sabe que los hijos son suyos —dijo Emma.
- O quizás Sí —dijo Luis. — Y rema a su favor.
- ¡Qué dices!, pero no ves que es un pedazo de pan, que ni ha querido quitarle el momento a James de estar con ella o romperle los esquemas a nuestra amiga al verlo.
No seas malo, no tiene ni idea y aun así, asume que el padre debe de compartir la vida con sus hijos, pudiendo no ser él —dijo Greta. – Toma nota, querida.
- Haya paz, y veamos que más pone.
Dice que lea detenidamente las propuestas. Hay dos en función de la paternidad de los niños.
- Bueno, al menos a él no se le ha pasado por la cabeza que pudiera haber una tercera opción si cada niño era de un padre —dijo Emma mirando con cara de risita a Greta.
Al final repite varias veces, en rojo y con mayúsculas, ESTA VEZ PIENSA SOLO EN TÍ Y TUS BEBÉS.
SOLO EN TÍ Y TUS BEBÉS. SOLO EN TÍ Y TUS BEBÉS. SOLO EN TÍ Y TUS BEBÉS. SOLO EN TÍ Y TUS BEBÉS. SOLO EN TÍ Y TUS BEBÉS. SOLO EN TÍ Y TUS BEBÉS…
Qué intenso todo y que misterio.
Ok, veamos el sobre 2.
Como decía dentro hay otros dos sobres más pequeños. Me recuerda todo esto a mis análisis de pros y contras.
- OPCIÓN QUE LOS BEBÉS NO SEAN MÍOS
Dentro hay otra carta en la que comenta que si él no es el padre, no me va a molestar.
Cree que lo más coherente es no alejar mucho a los niños de sus padres.
Si es James sería perfecto puesto que mis planes de familia y matrimonio no se verían afectados sino recompensados.
En ese caso él querría mantenerse al margen aunque se le rompiera el corazón.
Era un riesgo que siempre ha asumido y, como en los negocios, no siempre las cosas salen como uno querría.
Comenta que él pasó su infancia lejos de sus padres y marcó su vida para siempre y que si puedo no haga eso con mis niños y le de todo el cariño posible.
- ¡Qué mono es!, lo veis chicos, yo no me equivoco —dijo Greta.
Dice que si se lo permito estará en la sombra cuidándome a lo lejos y observando por si la diosa Fortuna nos vuelve a poner en el mismo camino, pero lo mejor es que no participe de nuestra vida cotidiana, pese a que ha hecho muy buenas migas con James.
Dice que le parece un buen tipo, pero que no quiere intervenir en nuestra vida que comienza, que debe desarrollarse con libertad y sin condiciones y quizás su presencia afectaría en alguna medida, además de que para él sería un palo continuo por no haberse saltado su promesa.
- Qué duro, ¿no? —dijo Greta.
- Eso de que si la diosa Fortuna, ¿a qué se refiere?, va a esperar a que a James le dé un chungo para volver a aparecer?, qué siniestro. A ver si se lo va a cargar —dijo Luis.
- ¿Pero qué dices?, no crees que si hubiera querido ya lo habría hecho?
- ¿Pero por quién lo tomáis?— Dije yo enfadada.
Resumiendo que si los hijos no son suyos Isaac desaparece de nuestras vidas.
Me da mucha penita, ya sabéis que siempre ha estado en mis pensamientos, pero si lo pienso fríamente volvería al momento en el que todavía no sabía nada de él y comenzaría una vida con James y mis bebés.
Ya nos inventaríamos algo para justificar su ausencia con James.
Parezco boba, si el padre es él, vamos a por el segundo sobre.
- OPCIÓN QUE LOS BEBÉS SEAN MÍOS
Como en el sobre anterior hay otra carta, vamos a ver qué dice.
Si los hijos son suyos, cosa que le haría el hombre más feliz de la tierra, como ya ponía en la carta anterior, desearía poder pasar la vida con ellos y no sentirse solo como le pasó a él durante su infancia en aquel colegio internado Suizo en el que nos conocimos.
Dice que por supuesto la decisión es mía y entiende que me voy a encontrar en una controvertida situación, por lo que si no quiero desvelar la paternidad lo va a entender.
Si son suyos querría que a los niños no les faltase de nada, que él tiene posibilidades y querría que si necesitan cualquier cosa para su educación, salud o crecimiento personal pudiese contar con sus recursos.
Si es su padre y yo se lo revelo, querrá estar cerca y su intención sería mudarse aquí si mi decisión es NO compartir la vida con su padre (él) y casarse con James.
No quiere perderse nada de sus vidas por lo que tendremos que lidiar con James y que este triángulo funcione de la mejor manera posible.
Por supuesto dice que no se quiere interponer en nuestra relación amorosa y en ese aspecto, aunque le cueste no intentará que pase nada más entre nosotros mientras estemos casados.
- Lo tiene todo mega pensado —dijo Luis
- Sí, por lo que dice, al final sería como si tus hijos tuvieran padres divorciados pero que se llevan de maravilla —dijo Emma
- Conociéndolo, se compra el piso de al lado o el de arriba, o abajo, pero vamos para estar a salto de cama para darles el biberón —dijo Greta.
Sigamos con la carta que todavía hay más.
Continúa diciendo que si decido compartir la vida con el padre de sus hijos, es decir, con él si se trata del padre y se lo cuento, no hay vuelta a atrás, dice que además de hacerle el hombre más feliz del universo (la cosa se va ampliando y ya salimos del planeta, jajaja),
ese será su cometido en la vida, hacer a su pareja y sus hijos las personas más felices y afortunadas que pueda.
Su plan es vivir por y para ellos. Dice que estaría a mi total disposición, pero que si esta resulta ser mi decisión final, puedo abrir el último sobre de la caja.
Dice que lo abra solo si esa es la situación porque no quiere que su contenido condicione mi decisión.
- ¿En serio?, ya lo estás abriendo, ¿no?
- ¡Greta!
- Hombre, no me digáis que no tenéis curiosidad, ¿cómo nos vamos a quedar sin saber que ha pensado si aquí nuestra amiga decide casarse con el padre de sus hijos.
- Bueno, en ninguna parte habla de boda.
- No seáis cenizos, ¿quieres abrir el sobre?
- Ay, no sé qué hacer, me dice que lo haga solo si quiero pasar la vida con él, pero ¿y si no hago eso?
- No te ralles, abre el sobre —dijo Luis
Parece que todos estaban de acuerdo en que debía abrir el sobre y no quedarme con la duda.
Dentro del sobre que era mucho más voluminoso que todos los anteriores, lo primero que había era una postal en la que ponía.