19 #3
Eso sí, se llevan de maravilla, así que James encantadísimo de tener a un colega en la ciudad.
Qué locura, en cuanto se lo cuente a mis “Perris” van a alucinar.
- ¡Hola gordita!, ¿sabes con quien me acabo de cruzar?
- Con Miki.
- Eso es, aunque como no lo vas a saber si venía a verte. ¡Qué tío más majo!, está como siempre el cabrón, no pasan los años por él. ¡Qué guaperas!
(otro igual)
- Y que lo digas, con el mismo humor y energía, aunque no se si te has enterado de lo que le acaba de pasar.
- Me ha dicho que se traslada a la ciudad, que necesitaba cambiar de aires urgentemente y que se viene a vivir aquí, así que uno más para la pandilla, me voy a sentir como en casa.
- Tú lo has dicho, como en casa.
Será posible Miki, corre que se las pela, anda que ha tardado en decir que se viene.
- ¿No te ha contado el trauma por el que está pasando?
- No, solo que tenía que huir de allí. Ya sabes que los tíos nos hacemos los duros entre nosotros, no mostramos debilidad a los colegas.
- ¿qué ha pasado?
- Un drama horrible. Su familia ha fallecido en un accidente de tráfico, muerte en el acto.
- ¿No me digas?, pobrecito, eso sí que es lo peor que te puede pasar en la vida, menuda impotencia, ¿él iba con ellos en el coche?
- No, no, ni siquiera pudo despedirse, todo se desintegró en cuestión de minutos.
- ¡Qué barbaridad!, ¿y cómo está?, porque erais súper amigos ¿no?
- Sí, los mejores. Por eso ha venido. Dice que ya no hay nada que le retenga o que le dé ganas de vivir allí, todo lo recuerda a su familia y quiere echar tierra de por medio, y mucho mejor si estamos cerca.
- Pues que casualidad que se venga aquí ¿no?, ¡Qué bien!
- Si, si, casualidad, como su empresa tiene sede aquí, y yo también estoy aquí y soy como de la familia, le ha parecido una buena idea.
- Hombre, la mejor. Pero eso que me has contado me deja un poco k.o., pobrecito. ¿sabe que estás embarazada?
- Sí, sí, me ha visto la barriguita.
- ¿y no se ha puesto triste?, perder a un hijo es lo peor que te puede pasar.
- Sí, estaba destrozado.
- ¡Oye!, ¿y si lo hacemos padrino de los nuestros para que se le vaya la pena?
- ¿Cómo?, ¿pero no decías que se lo propondrías a Isaac?
- Es cierto, bueno, como van a ser dos, pues uno para cada uno. ¿Qué opinas?
- James, creo que cuando llegue el momento lo planteamos bien, vale, ahora estoy un poco cansada. Han sido muchas emociones en muy poco tiempo.
- Tienes toda la razón. Te dejo descansar y mañana nos vemos. Te quiero.
- Te quiero.
¿Estamos todos locos?, ¿entendéis algo de lo que acaba de pasar?
Parece que mis niños son como los cromos, el tema del padrino va y viene como la marea. Madre mía si James supiera lo que hay detrás. En lugar de alejar a la competencia, él mismo se los está acercando a todos, y a todo esto, el padre sin aparecer.
El tema de que sea Miki el padrino no me molesta, porque lo de Isaac lo veía muy muy raro, pero claro, tampoco es del todo normal, ¿no?
Tengo que desahogarme con mis chicas, porque me va a dar algo. Esto es un “sin vivir “ interminable.
En cuanto entraron por la puerta y vieron mi cara y mi gesto de “¡rápido!, corred, corred que lo vais a flipar, se agolparon sobre mi cama para que les contase.
- Cerrad la puerta que esto va a ser interesante.
…
- ¡No me lo creo! ¿tu Miki?, ¿ese Miki?, ¿Y qué vas a hacer? —dijo Greta
- No sé cómo lo haces pero podrías montar un harén —rio Emma.
- Pues ya lo veis, si no fuese bastante con el tema de la paternidad, ahora se me solapan los padrinos y todos juntitos en la misma ciudad.
- Bueno, aún no sabemos nada de Isaac.
- Eso es cierto.
- ¿Qué os parece la noticia?
- A mí fantástica, me encanta Miki.
- Greta,¿ a ti quien no te encanta?
- Joo, es que aquí la chica tiene muy buen gusto, son todos majísimos…¿dónde estaría yo cuando ella los conocía?
- No seas boba ni os vayáis por las ramas.
- Seguramente tonteando con algún madurito, ¿recuerdas aquella época?, te encantaba ligarte a señores.
- Ay calla, no les llames señores, no eran tan mayores, ¡qué tiempos!
- ¡Chicas!
- Perdona, perdona, que nos vamos por las ramas, pero es que lo pasábamos tan bien.
- ¡Greta!
- A ver, la cosa se complica en cuanto a admiradores, pero tienes que pensar que James se va a sentir muy a gusto porque se está haciendo una pandilla estupenda.
- Si no incluimos al piloto —soltó Emma entre risas.
- Mira la mosquita muerta.
- Ya, pero y si un día sin maldad se les escapa que todos han estado conmigo, y además más o menos por la misma época.
- Uy, no creo, los tíos son muy simples para esas cosas, no creo que se pongan en plan detective privado.
- Bueno, Isaac si lo haría, no se le escapa una.
- El que importa ahora es James, no se puede enterar de muchas cosas, es el que de momento no tiene ni idea de nada y el que va a ser mi marido y el padre de mis hijos ¿no?
- Eso si no aparece el padre real.
- Ya.
- Tú de momento, tranquila, la única novedad es que Miki va a estar más cerca de antes, así que estate quietecita hasta que te cases y tampoco hay mucho más problema.
- Greta, ¡que estoy embarazada!
- Ya, pero Miki es tu Miki.
- Creía que me ibais a ayudar.
- Tienes razón. Respira hondo, nada ha cambiado. Tu mayor preocupación, en caso de que Isaac aparezca es el tema de la paternidad, si no, como si tal cosa, un amigo más en la ciudad con el que contar para ayudarte con los niños, que créeme, la vas a necesitar.
- Ok, me acabas de dejar más tranquila Emma.
- ¿Cómo que Emma?, pero si hemos dicho casi lo mismo.
- Sí. Sí. Casi.
- Oye, algo que me gustaría comentar sin ser aguafiestas es el tema de James.
- ¿Qué pasas con James?
- ¿No os parece un poco fuerte lo de que le dé lo mismo que el padrino sea uno que otro, y disponga de la potestad de nombrarlo sin contar con nosotros?, os recuerdo que los padrinos íbamos a ser nosotros, con Luis incluido.
- Ese es un puntito de él que me ha sorprendido un poco, pero no creo que lo haga a malas, al revés, lo hace pensando en los otros dos, pero claro, él no debería decidirlo.
- Yo lo adoro, ya lo sabéis. Pero entre los celos y esto, me tiene un poco desconcertada últimamente —dijo Emma.
- A ver, son muchos cambios, y me supongo que se quiere sentir partícipe, pero sí que es verdad que es algo que habrá que vigilar.
- Sin dudarlo, nada de celosos ni machitos decisores en tu vida, que tú te lo has guisado siempre sola a las mil maravillas.
- Of course, no os preocupéis por eso.