19
- ¿Cómo está mi chica favorita? —sonrió con esa enorme dentadura blanca que no dejaba a nadie inadvertido.
- ¡Alex! Que maravillosa sorpresa. Por la cara de Greta creo que no tenías cita, jajaja, me ha agendado todas las visitas para que no me agobie.
- ¡Qué nivelón!, con asistente personal en el hospital.
Todos empezamos a reír como locos. Alex era súper simpático y mis amigas también lo adoraban. Al parecer venía directamente del aeropuerto, hacía una escala rápida y quería verme en persona. Qué mono.
- Pensaba que estarías de Luna de Miel, con la de millas que debes tener os podéis dar un buen homenaje de viaje, la vuelta al mundo por lo menos, ¿cómo fue la boda?
- La boda muy bien, pero no sé si estoy preparado, hicimos una pequeña escapada y enseguida he vuelto al trabajo. Tu visita en Paris me hizo reflexionar.
- ¿Mi visita?, ¿de qué hablas?, no quiero ser la causante de nada.
- No, no, al contrario. Me hiciste ver que mi ritmo de vida me hizo entrar en una inercia que no se si me apetece vivir, pero bueno, como te digo estoy en una etapa de reflexión.
Greta y Emma se miraron con cara de… otra presa que ha caído.
- ¿Y qué tal tu azafata? Se quedaría encantada de no verme en la boda, creo que no coló la bola que le conté.
- ¿Te puedes creer que me preguntó por ti, asumiendo que no estabas invitada?, por supuesto le conté lo del accidente, fue la excusa perfecta.
- Madre mía, ya te digo que me tenía una manía.
- Pues claro, porque sabe que para mí eres especial.
Otra miradita de mis amigas…
- Pobre, creo que está enamorada de ti.
- Pues que se vaya olvidando, menuda pécora.
- Vamos a hacernos una foto, que ya verás que gracia le hace cuando la cuelgue en mis redes.
- Con gusto, eres tremendo, querría verle la cara.
Todos empezamos a reír mientras me abrazaba y nos hacía un selfi.
- Azafatas y pilotos tenéis una vida muy ajetreada, ¿verdad? —rió Emma
- El mal de altura —soltó Greta, a lo que por supuesto respondimos con una risa imparable.
En esos momentos entró James por la puerta y al ver a Alex y aquellas risas y actitud tan cariñosa, se puso firme como un perro defendiendo su propiedad.
- ¿Interrumpo?
- Hola James, para nada, te presento a Alex, un amigo de toda la vida.
- Ya veo.
Me recordó tanto a lo vivido hace años con mis compañeros de piso, ¿os acordáis? Como son los tíos de territoriales. Yo me estaba riendo por dentro, por los celos de James y lo gracioso que se ponía Alex en semejantes situaciones.
- ¿Ya le has contado la noticia?
- ¿La noticia?
- Sí, que nos casamos.
- A vale, no, no me ha dado tiempo, me estaba contando detalles de su boda. La postura de James cambió totalmente y se tornó relajada, ya no era un peligro, o eso pensaba él, ya sabéis que Alex siempre es un peligro.
- No, no me ha dicho nada, así que tú eres el afortunado que la ha podido convencer, porque no es una chica fácil.
Emma y Greta se echaron a reír. No sé a qué venían esas risas.
- Sí, soy el más afortunado del mundo, y me dio un beso, como el que me había plantado Alex al llegar, que eso no os lo había dicho, me había dado un pico de amigo entusiasmado por verme viva. Menos mal que no lo había visto James.
Alex pilló la indirecta y mirando el reloj, dijo que debía irse, pero dejó caer que me escribiría pronto para ver cómo iba mi evolución.
James se quedó todavía más relajado al verlo partir.
Como son los tíos. Por suerte no me había pillado a solas con él, porque eso hubiera sido el acabose visto lo celoso que se había puesto. ¡Lo que hace un uniforme!, ¡jajaja!
Una vez que la competencia se fue todo volvió a la normalidad, otra tarde estupenda con James y mis amigas. Ellas aguantaron hasta que James se fue porque, por supuesto, necesitaban comentar la jugada.
- Desde luego hija, que suerte tienes, ¿pero habéis visto como está Alex, lo guapo y simpático que es?, me he quedado muerta —exclamó Greta.
- Ya, es una monada, y siempre que hacía escala se pasaba a verme aunque fuera pata tomar un café rápido (o lo que sea).
- ¡Qué tía!
- Sí durante tu coma también pasó un segundo y quedó que volvería.
- Eso no me lo habías dicho Emma —protestó Greta.
- Se me pasó, con tantas visitas. Ese día no llevaba el uniforme, quizás por eso no me llamó tanto la atención, pero desde luego hoy ha sido espectacular. Qué poco hemos disfrutado de la vida casándonos tan pronto Greta.
- Si no lo veo, bueno si no lo oigo, no me lo creo —dije sorprendida.
- Viéndolo con perspectiva, aquí nuestra amiga ha sabido disfrutar de la vida.
- Bueno, veo que la visita de Alex os ha nublado un poco la mente, ¿os recuerdo los meses que he estado pasando con toda esta locura?
- Me creía que los pilotos eran todos unos creídos pero con Alex rompemos la norma, qué chico más encantador.
Lo que os digo, estas dos se quedaron bobas con Alex.
- ¿Y eso de que no está seguro de su boda por tu visita a Paris?
- ¿qué hicisteis?
- ¿Quieres que te de detalles, en serio?
- No, me refiero a que parece que algo de lo que hablasteis le caló hondo.
- Pues no lo recuerdo muy bien, yo estaba en una etapa muy extraña intentando quedarme embarazada, pero Alex es un muy buen amigo y me supongo que también hablamos sobre la boda, lo que le cambiaría la vida, todo eso. No me acuerdo bien.
- Pues no lo sé, pero te aseguro que con lo que he visto hoy, si le dices ven, lo deja todo.
- Greta, por favor, centrémonos que ya tengo bastante con lo que tengo, y lo que me ha costado decidirme.
- Oye, ¿y habéis visto a James? —dijo Emma. —No sabía que era tan celoso, me ha sorprendido bastante como se ha puesto a la defensiva. Creo que a este chico vas a tener que enseñarle tu agenda para que se empiece a acostumbrar, porque creo que si no, lo va a pasar un poco mal.
- Mal lo va a pasar en cuanto sepa que los niños no son suyos —sentenció Greta.
- ¿De verdad lo crees?
- Antes no, pero tras su actitud de hoy, me empiezan a crecer las dudas. Ya no sé cuál será su reacción.
Pues ahora sí que estoy hecha un lío, pensaba decírselo a James con total confianza, pero estas dos me están volviendo a poner nerviosa. Encima no sé nada de Isaac, y él sí merecería saberlo. Vuelvo a estar otra vez totalmente perdida.
No creo que vaya a pasar nada, pero sí que es verdad que hoy James no era él.
Tras consultarlo con la almohada, he decidido que sí que le voy a decir a James, como ya había pensado antes, que los hijos no son suyos. De momento no le voy a decir que sé quién es el padre y vemos su reacción. Si algo malo sucede cuanto antes lo sepa mejor, ¿no os parece?
Me he levantado con bastante energía y de hoy no pasa.
Ya he informado a Emma que cuando James venga ella busque cualquier excusa para dejarnos a solas porque no quiero seguir con esta incertidumbre.
- Bueno, os dejo un momentito que debo hacer una videollamada a Suiza.
- Tranquila Emma, la dejas en buenas manos.
- ¡En las mejores!
- Quiero comentarte una cosa, aprovechando que estamos solos.
No os voy a narrar palabra por palabra la conversación pero os resumo lo que pasó.
Menos mal que caí en la cuenta de que no le podía decir que habíamos hecho una prueba de paternidad, porque él no lo sabía y tampoco había donado su ADN, es decir que se podía enfadar y mucho si le digo que mis amigos lo había conseguido de manera fraudulenta,
os recuerdo la aventura de Greta en la cafetería para conseguir su sangre.
En fin, que opté por decirle que por las fechas que me ha dado el ginecólogo, es imposible que sean suyos ya que la concepción fue anterior a nuestro primer encuentro.
Se quedó un poco chafado, pero cuando me preguntó si sabía quién era el padre y le dije que todavía no, quise incluir un “todavía”, para que supiese que cabía la posibilidad de que lo pudiese llegar a saber.
Podría ocurrir que saliese a la luz la paternidad de Isaac, y más vale no cerrar puertas.
Como os digo, cuando le dije que no sabía quién es el padre se quedó tranquilo, como cuando Alex salió por la puerta, menos mal que él no es el padre, ¿os lo imagináis?, creo que eso James no lo llevaría demasiado bien después de lo de ayer.
Me vino a decir que como él los iba a cuidar y querer como si fueran suyos pues que no le importaba su origen, que para él serían suyos. Qué mono, no me esperaba menos de él en este aspecto. Pero me dijo algo que no me esperaba.
- Todavía podrían ser de Isaac. Ese tipo me gusta. Podemos decirle que sea el padrino de los niños, ¿Qué opinas?
Casi me quedo muerta, ¿cómo va a ser el padre real el padrino de sus hijos?
Hombre, como excusa me parece perfecta para poder tenerlo cerca y no perderse nada de la vida de sus hijos, pero en verdad, creo que no se si eso es posible, es decir, ¿lo acepta la iglesia?
, tendría que hablar con el párroco bajo secreto de confesión a ver él como lo ve, puede flipar, menos mal que existe el secreto de confesión, la de cosas que deben oír.
Por otro lado, claro, James., asume que los va a adoptar y él será su padre ante la ley, pero el problema vendrá si Isaac, que es su padre de verdad, quiere asumir la paternidad.
Por el momento, asentí y le dije que ya lo hablaríamos con él si volvía a aparecer y dejé correr un tupido velo, de momento sigo sin saber nada de Isaac. Me recuerda a la Operación Femme Fatale, sigue siendo el más buscado.
Por la noche cenando con Emma se lo conté, y bueno, ya sabéis cómo es ella de preocupona.
Ya me dijo que mi vida se había convertido en un lío interminable y que a ver cómo salía de todo esto.
En cierto modo tiene razón, yo sigo bajo los efectos de las drogas “legales” porque si no, estaría ya empezando a ponerme nerviosa.
Los días iban pasando y nada parecía cambiar mucho salvo el tamaño de mi tripita.