15 #2
Emma fue corriendo a llamar a la enfermera, explicándole que su amiga estaba desvariando y que por favor le diesen algo.
—No se preocupe, es un efecto muy común de la anestesia, den gracias que no les haya insultado o soltado cualquier barbaridad, aquí hemos visto de todo.
—Es que pregunta por una tal Agatha que dice que ha compartido habitación con ella todo este tiempo.
—Uy, pues podría ser.
—¿cómo que podría ser si lleva varias semanas aislada en la UCI?
—Muchos ven a sus ángeles mientras están ahí, no es nada extraño.
—¿Ángeles? Lo que le faltaba a Emma, pensar en el más allá con lo cagada que es.
—Bueno, ya si eso luego se lo explica usted a mi amiga.
—Ahora viene la enfermera y te lo explica, que no te preocupes por nada.
—¿Qué no me preocupe?, ¿cómo no me voy a preocupar?, que era muy mayor, ¿le habrá pasado algo?, ¿no se habrá muerto?, por favor no me mintáis.
—Tranquila, seguro que no. La enfermera te lo explica.
Los tres se miraron y me daban la razón como a los locos, con el objetivo de que dejase de preguntar por mi misteriosa compañera de habitación, y les dejase contarme todo lo que había pasado.
Yo conocía a Greta y se empezaba a poner nerviosa mirando el reloj y metiéndose la mano en la boca cono si se fuese a morder las uñas, cosa que no hacía porque las llevaba de manicura permanente, pero me imagino que se trataba de un tick de adolescencia porque siempre lo hacía cuando estaba atacada,
y ahora mismo estaba empezando a agobiarse de verdad.
En cuanto vi su vena frontal hacer acto de presencia, decidí incorporarme y poner un poco de orden en aquel cuarto.
Me senté en la cama y les dije, — Chicos, ya resolveremos luego el tema de Agatha, vamos al grano antes de que Greta se desmalle.
¿qué os tiene tan preocupados?, ¿alguien me va a explicar qué ha pasado?
Por cierto, como habréis supuesto, mis piernas habían regresado y no había tenido ningún problema para sentarme en la cama, ni me había dado cuenta, Agatha estaba en lo cierto, estaba recuperada y podría moverlas.
Los tres cogieron asiento y aliento, y empezó la locura.
No daba crédito de todo lo que me estaban contando y todo lo que había sucedido en tan poco tiempo.
- Has estado en coma casi tres meses.
- ¿Cómo que casi tres meses?
Y en ese momento me toqué la barriga casi de forma inconsciente, y sí, ya se notaba una pequeña protuberancia, más bien una semi circunferencia que brotaba de mi abdomen.
¡Qué impresión tener barriga!, yo nunca había tenido, aunque no podía estar más feliz de no ser una tabla rasa en aquellos momentos.
- O sea que mi plan tan meditado y que tanto nos había costado cerrar, se había ido al garete por un “puto patinete”, y siento el taco, pero es alucinante lo que ese “niñato”, y siento lo de niñato porque no se ni como era, pero había echado por tierra todos mis planes.
Seguro se habría ido de rositas.
- Efectivamente, puedes estar tranquila, porque el monopatín salió por patas y no hubo más heridos.
- ¿Tranquila?, ¿cómo que tranquila?, ¿y no lo hemos denunciado?, si casi me mata, bueno mentira, pero ¿y si hubiese perdido al bebe?
- Valoramos denunciar pero en cuanto supimos que estabais todos fuera de peligro pensamos que no valía la pena, porque iba a ser imposible localizarlo y además eso podría traer más publicidad al tema y ya había sido suficiente todo lo que habías salido ya en la prensa.
- ¿cómo que en la prensa?
Ahí fue cuando casi me da algo, y cuando entendí perfectamente que no hubieran querido dar más carnaza a los medios.
Si yo siempre he intentado pasar desapercibida en mi vida privada, creo que se había salido todo un poco de madre.
Me enseñaron por encima algunos recortes de periódico (como eran, lo tenían todo mega documentado para explicármelo bien), y he de decir que ante todo, mi caída había sido súper original, el asfalto plagado de peonías quedaba hasta bonito.
Me debí de dar una torta tremenda, para no recordarlo.
- ¿Entonces el bebé está bien?
- Bueno…
- ¿cómo que bueno, qué pasa? ¿hay algún problema?
- No, no, problema ninguno, es solo que van a ser dos finalmente.
- ¿Recuerdas que nos comentó la posibilidad tu ginecólogo? apuntilló Emma.
- Es cierto, o sea que el saquito grande no absorbió al pequeño, qué bien, la verdad que me encanta la idea. Dos luchadores, o luchadoras.
- ¿En serio? —dijo Luis. —¿No te da pavor?
- Que va, es maravilloso, me quito un parto de encima y además me evito otra Operación Femme Fatale en caso de que quisiera dos, aunque mucho tiempo ya sabéis que no tenía, y no me planteo otra cruzada a lo bestia como he hecho para llegar hasta aquí. Volver a que caigan sería bastante complicado.
- Como se nota que estás bajo el efecto de las drogas, ¿no te acuerdas de que te vas a casar con James?
- ¡Ay! Callaos, esto ni comentarlo con él, qué ida de olla, por supuesto, si quisiera otro, que ya no hace falta, sería de James claro, qué cabeza, madre mía. Ni una palabra por lo que más queráis, qué desastre, pobrecito mío. Por cierto, ¿dónde está?
- No te precipites, con todo lo que te tenemos que contar les hemos dicho que te despiertan mañana.
- Les hemos dicho ¿a quienes?
- Pues a tus dos caballeros, a James y a Isaac.
- ¡Isaac!, es cierto, había quedado con él. ¿y no se ha ido?
- ¿Irse? —gritó Greta indignada. —Por supuesto que no, ha estado aquí al pie del cañón desde entonces y gracias a él pudimos solventar el tema con James, la verdad es que se ha portado como un caballero.
Como tú no pudiste hablar con él, me toco a mí el marrón, pero puedes estar tranquila que ha salido todo perfecto. Incluso se han hecho amigos.
- ¿Amigos?
- Como lo oyes. Pero a ver cómo de amigos son cuando pasemos al siguiente nivel.
No entendía nada.
Greta me explico todo bien, su conversación con Isaac, su iniciativa para no preocupar a James ni darle más información de la necesaria.
Qué buena gente, aun sabiendo que estaba prometida, ahí seguía y encima ayudándome a no romper mi futuro matrimonio.
¿Realmente James aceptaría todo lo sucedido?
, mi cruzada a la conquista de un padre y todo eso?
, nunca lo sabremos, pero creo que la decisión que habían tomado mis amigos con Isaac había sido la más ventajosa, al menos para mí.
Ahora los dos sabían que estaba embarazada e Isaac ya le había dicho a James que estuvimos juntos, aunque alterando un poco las fechas, para suavizar el hecho de que estaba allí.
También me comentaron todo el desfile de candidatos que se habían interesado por mí y el bebé cuando la noticia salió a la luz.
Por carta y hasta tuve ciertas visitas presenciales, quien me lo iba a decir, casi mejor no haber estado consciente porque menuda liada.
Algunos oportunistas, eso es inevitable, pero otros más sinceros.
Al parecer Elías apareció un día por el hospital.
Como lo oís. Ya había enviado varias cartas, pero al no recibir respuesta por mi parte, obviamente no estaba yo para atender a la correspondencia, decidió venir a verme, impulsado sobre todo por la noticia de que además de haber sido atropellada ferozmente, estaba embarazada.
Pobrecito, según me dijeron mis amigos, en este caso fue Emma quien estuvo con él, y me alegro porque tienen una personalidad más afín, él quería que le informásemos en cuanto me despertase porque quería volver a verme.
Estaba dispuesto a afrontar la paternidad en caso de que el niño fuera suyo porque por las fechas le cuadraba.
Ay alma de cántaro, si el supiese todas las opciones.
Es más bueno. Os dais cuenta. Como os conté en mi anterior aventura se notaba que estaba hecho polvo y necesitaba amor a raudales.
Me siento un poco mal por haber reaparecido en su vida, porque no querría darle esperanzas de nada.
Al menos el hecho de que hubiese accedido a dar una muestra me tranquilizaba porque simplemente le teníamos que decir que el hijo no era suyo y espero que perdiese todo interés.
Tendré que llamarle uno de estos días, le diré que ya estoy consciente y le daré la mala noticia de que desafortunadamente el hijo no es suyo.
El hecho de que me vaya a casar, me ayuda a justificar otra posible paternidad, no tengo que darle detalles de mis múltiples escarceos, estando James en mi vida, todo el mundo pensará que el hijo es suyo, bueno, los hijos.
Mi antiguo vecino, el waterpolista, se ve que también pasó por aquí, este podemos decir que vino un poco a oler que diría la vecina de mi abuela, porque lo dejé plantado y no aparecí en nuestra cita ¿os acordáis?
, ya estaba con James en la cabeza y decidí prescindir de su esperma.
Pasó por el hospital aprovechando que venía a la ciudad para saber qué tal estaba, he de decir que es de agradecer, no hay rencor y sigue siendo un buen amigo, y ya de paso si le hacían una foto y volvía al candelero, pues ni tan mal, era un pelín oportunista también.
Muy bien hecho por parte de las chicas lo de no sacarle una muestra, en este caso sí que hubiera sido todo un expediente X si saliese positivo, ¡hahaha! , se nota que sigo drogada.
Por último, me dijeron que Miki había estado por aquí.
Qué mono, es oír su nombre y se me planta una sonrisa en la cara, lo quiero tanto.
Greta nos contó que estaba de viaje de trabajo según le dijo y quería saber cómo me encontraba.
Excusa barata. Le dio una tarjeta para mí y acabo de comprobar que de viaje de trabajo nada.
En el sobre había una tarjeta súper chula deseándome que me recupere cuanto antes, qué cachondo es, con unas peonías por lo del accidente, y una carta.
Qué mono, ya lo he dicho ¿verdad?, es que lo es.