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Sacó poquito a poco las cartas que había dentro de ese libro y las puso todas en un montón.
Luego las organizó y barajó con una destreza desinteresada, casi sin reparar en ellas, lo que demostraba que no era la primera vez que le daba brío a ese montón de cartoncitos.
Yo la miraba perpleja porque era lo último que me esperaba de esta mujer, por si no fuera ya evidente su aura misteriosa, además, es que se trataba de una mujer ¡con poderes!
Bueno, o con dones adivinatorios, o al menos parecía que sabía leer esas cartitas tan raras, que igual luego era todo teatro, pero la puesta en escena desde luego era de una estrella de cine.
Después de un rato mareando las cartas y tras varias miradas picaronas de reojo hacia mí, me preguntó.
- Bonita, que es para hoy…, ¿te atreves a preguntar o prefieres que las cartas nos sorprendan?
- ¿Cómo?, ¿preguntar?, ¿yo?, no, no, yo nunca he hecho nada parecido. Mejor que nos sorprendan. ¿Cómo funciona eso?
- OK, con lo que tienes encima seguro que nos sorprenden. Déjamelo a mí y no te preocupes que son inofensivas.
¿Qué me estaba queriendo decir Ágata?, de repente se había transformado en una vidente profesional y hablaba como si no llevásemos días charlando de nuestras cosas.
(Debía de ser parte del papel). Me estaba dando hasta un poquito de miedo tanto misterio inesperado.
Me sentía un poco indefensa en aquellos momentos, y encima protegida solo por un simple camisón de hospital con el culo abierto.
- Veamos, como te decía la cosa está movidita.
- ¿A qué te refieres?
- Tus cartas son una tormenta de acontecimientos, niña, tu vida es una locura.
- Y que lo digas.
(¿qué estaría viendo…?)
- Por lo que veo, te van a llover hombres. Como en esa canción tan famosa . Pero no me extraña, los traes a todos loquitos. Eso sí, tienes un cacao mental. Y no te creas que hasta incluso sabiendo quien es el padre, la cosa no mejora, te persigue el caos durante una buena temporada.
- ¿podrías ser más concreta?
- Veo que estás un poco agobiada, bueno, al menos hasta que has llegado aquí, las drogas que te meten por ese gotero te dejan en estado Zen por lo que mientras estés aquí no te vas a dar mucha cuenta del tsunami que has montado.
(Ay madre que está viendo mi Operación Femme Fatale).
- Tranquila, cuentas con buenos aliados que te están manteniendo el negocio en pie. De momento no han saltado las alarmas y todo sigue en paz, gracias a ellos, pero no te puedes despistar. En cuanto abras los ojos, la cosa se complica.
- ¿qué va a pasar?, ¿cómo que en cuanto abra los ojos?
- Tranquila, no seas impetuosa, por suerte tu ángel te protege, y sabrás salir airosa, como siempre de todas las situaciones. Eso sí, ya te anticipo que nos vas a tener a todos trabajando.
(No entendía nada de lo que me estaba diciendo).
- Como siempre tus planes han salido bien, pero has pasado por la vida de muchos como una apisonadora. Dejas huella, Bonita. Menos mal que tu buen corazón hace que nada se complique demasiado.
(Este lenguaje de pitonisa no me está gustando nada, es de todo menos claro).
- Tendrás visitas inesperadas, que por suerte sabrás resolver sin dañar demasiado a nadie.
- ¿sin dañar demasiado a nadie?, ¿qué les he hecho?
- Bonita, lo que te digo, reaparecer en sus vidas y dejarla patas arriba, ¿no te parece?
(Desde luego, estaba viendo mi operación Femme Fatale).
- Veo que la clave está en los médicos.
- ¿cómo que en los médicos?, ¿te refieres a mi salud?
(No me he tirado a ningún médico, ahora que lo pienso ese campo lo tengo totalmente inexplorado).
- Deja de pensar tonterías, demasiada exploración has hecho ya. ¿no te parece?
(¿pero cómo podía saber lo que acababa de pensar?, esto sí que me daba miedo).
- Veo que los médicos darán un poco de luz a este lío, aunque ya te anticipo que la luz no va a ser verde y la cosa pese a aclararse, hace que se líen más. No estás hecha para un solo hombre.
- ¿cómo?
- Ya te enterarás, no adelantemos acontecimientos. Por suerte eres generosa y eso no va a ser un problema, pero ya te anticipo que tu plan inicial de madre soltera ha pasado a otro nivel, y no precisamente el que tú te crees.
(Pero ¿a qué se está refiriendo?, claro que ha pasado a otro nivel, me voy a casar con James, ¿no?, ¿o ya no? Tengo que hablar con mis amigos, ¿dónde están?).
- No te agobies ni luches por salir. Aquí estás a salvo. Te están cuidando muy bien y es lo que necesita tu cuerpo. Tienes que estar al cien por cien para lo que viene luego.
- Agatha, me estás poniendo un poco nerviosa con este juego. No entiendo nada.
- Uy juego, nada de juego, esto es tan real como tu vida, de juego nada. Aquí la única que ha estado jugando has sido tu sin pensar en las consecuencias.
- Pensaba que la cosa no era tan grave. Todo estaba casi resuelto antes de entrar aquí, ¿no?
- Sí, casi resuelto, es verdad, aunque has tenido muy mala pata, para que nos vamos a engañar.
Y nunca mejor dicho. Señalando a mis piernas escayoladas.
—Pero a veces alguien por ahí enreda para darte una lección, ya lo entenderás.
Estás acostumbrada a controlarlo todo, pero en ocasiones, las cosas no solo dependen de ti, cuando hay más personas implicadas.
- Eso es cierto..
(Me estaba sintiendo un poco mal, quizás me había pasado, pero yo no soy mala persona).
- Tranquila, eso lo tenemos todos claro, tú no eres mala, eres una bellísima persona y por eso la gente no quiere alejarse de ti, ya lo verás.
(Otra vez lo había vuelto a hacer, me leía la mente).
Mi estancia en aquel hotel planetario con mis amigos me había hecho ver la liada que había montado, desde mi primer punto de vista inofensiva, pero por lo seria que se había puesto Agatha, quizás no había sido tan inofensiva.
¿Será que el padre de mi bebé no es James y por eso lo dice?
, aunque bueno, si nadie se entera tampoco le va a hacer daño a nadie ¿no?
Estas drogas deben de ser la leche, porque en otros momentos me estaría subiendo por las paredes con tanta incertidumbre, pero ahora mismo estoy Zen, no soy capaz de alterarme, y eso que lo estoy intentando pero es como si mi cuerpo tuviera una barrera a los sentimientos o a generar reacciones,
¡qué locura!
Esto solo me había pasado tras una sesión de acupuntura, en la que descubrí lo valiosa que es la medicina China, recuerdo que estábamos en plena crisis en la empresa, con un montón de stress por temas de adquisiciones y nuevos lanzamientos y ese tratamiento me dio la vida, parecía la mujer de acero,
ni sentía ni padecía, todo el tiempo en modo Zen y con la mente muy clara. Desde entonces soy muy fan.
Pero bueno, que me voy por las ramas, lo que acababa de pasar era muy fuerte ¿no os parece?
- ¿quieres que les preguntemos algo ahora que he hecho un barrido general por lo que ellas nos cuentan de partida?
- ¿Y qué les pregunto?, si me has dejado totalmente descolocada.
- Tu tranquila, todo se arregla. Tienes una ángel muy fuerte y nunca se separada de tu lado, así que tarde o temprano verás la luz.
- ¿me voy a morir?
- No seas ridícula, pues claro, como todos los mortales, pero no en estos momentos, te queda mucha vida, y ya te digo que muy ajetreada, en tu línea.
- Como me has dicho que vería la luz.
- La luz a tus problemas. Desde luego estás espesita.
- Vale, me quedo más tranquila, no quería irme sin resolver tanto misterio, ser mamá y un montón de cosas que me quedan todavía.
- No te apures, nos vas a tener entretenidos mucho tiempo.
(Ya estamos con los misterios comentarios que no terminaba de entender…)
- ¿Preguntamos?
- Vale, vale, preguntamos, vamos a ver…. ¿cuándo saldré de aquí?
- Ya te he dicho que te queda un poquito, tienes que curarte del todo, tu cuerpo está magullado y tienes vida dentro que debe estar en un envase protector sin fisuras, así que es mejor que los médicos te cuiden asegurando que todo lo que llevas dentro crece sin que le falte de nada.
- Tienes razón, mi bebé es lo primero, después de lo que me ha costado, me moriría sin por este estúpido accidente pierdo a mi chiquitín.
- Oh.., que mona, como se nota que las hormonas están haciendo presencia. Nunca te había visto tan ñoña.
- Me conoces de hace unos días.
- Claro, claro. ¿más preguntas?
- ¿Mi bebé va a estar bien?
- Claro! Te lo acabo de decir, los médicos están ocupándose de ti y de tu prole.
- Perfecto.
- ¿más preguntas?
- ¿Sabemos ya quién es el padre?
- Las cartas me dicen que eso lo responderán los médicos.
- ¿Saldremos adelante?
- ¡Claro Bonita!, tú siempre lo haces.
- ¿pero sin hacer daño a la gente?
- Solucionarás las cosas, no te preocupes.
- ¿y mis amigos?, ¿están bien?
- Les has dado un susto de muerte. Pero sí, están bien y al pie del cañón como siempre. No sé cómo lo haces pero te quieren tanto que harían cualquier cosa por ti aun estando en estado vegetal.
- Jajaja, es cierto, me quieren un montón, incluso en coma me cuidarían. Pero deben de estar muy ocupados. ¿por qué no vienen?
- Déjalo Bonita, ya lo entenderás, de momento no pueden pasar a verte, te tienes que curar.
- ¿Y qué pasa con mi trabajo?, mi casa está bien?, he dejado las plantas desatendidas y a Rufo!!!
- No te preocupes, todo está bajo control.
- Menos mal, el pobre Rufo se va a pensar que lo he abandonado.
- Greta se lo ha llevado a casa, puedes estar tranquila.
- Bueno, siempre que viene de casa de Greta regresa asalvajado, demasiadas libertades.
- Jajaja, ya te has puesto en modo madre.
- Rufo también es mi bebé, peludo pero daría la vida por él.
- Bueno, creo que deberíamos descansar. Las cartas han entrado en bucle y eso significa que por hoy es más que suficiente.
- ¿Y repetiremos?
- Anda, veo que te ha gustado la experiencia.
- Al principio me ha asustado un poco, y he de reconocer que soy demasiado terrenal para las cosas del más allá o de misterios sin explicación, pero me puede la curiosidad.