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- Para que veas que no eres el único al que se le dan bien los juegos misteriosos…—
- Ya veo que entre vosotras no hay secretos.
- Así es. Pero dejémonos de rollos y vamos al grano.
Ese fatídico día, ella iba convencida a ponerte en situación e informarte de todo.
Pese a que acababas de reaparecer en su vida, y haber intentado localizarte ella antes sin éxito, algo había cambiado recientemente y creía que debías saberlo.
No hacía mucho que sin pretenderlo, otra persona había aparecido en su vida y antes de tu llegada tenían planes serios de futuro.
No pudo resistirse a tus encantos cuando te vio, pero su futura pareja está en camino, y por supuesto no tiene ni idea de tu existencia.
- Ah, ¿pero era eso?, ¿te refieres a James?
- ¿Cómo?, ¿conoces a James?
- No, no lo conozco, pero te recuerdo que pude localizarla después de tantísimo tiempo y siempre he estado en la sombra controlando su posición y donde encontrarla.
Supe lo de James porque los vi juntos no hace mucho, pero yo no podía dar señales de vida hasta el día de su cumpleaños como prometimos.
Fui un poco egoísta porque sabía que había más hombres en su vida, pero tampoco tenía claro la seriedad del asunto y no podía no intentarlo. ¿Se van a casar?
- Eso parece, o al menos el plan es que él se instale con ella en su casa y compartir la vida juntos. ¿Cómo te quedas?
- Bueno, pues un poco triste, no estaba seguro de nada, y como intuyo que ya sabes, yo querría compartir mi vida con ella, y de hecho todo lo que he hecho era con ese objetivo, pero desde luego no soy dueño de sus actos ni manejo el destino y por tanto sabía que pese a que vivía sola,
podría haber alguien en su vida cuando decidí reaparecer.
Por lo que veo ella ya ha tomado una decisión, ¿no?
- A ver, te lo voy a contar porque eres mi preferido, pero esto no se lo puedes contar a ella.
(cosa que ella misma me contó luego, como podéis comprobar)
- Ella está hecha un lío, sus sentimientos son una centrifugadora que se balancea entre dos amores, a cual mejor, y no sabía que hacer, por lo que hicimos un retiro express para determinar qué era lo mejor.
Ya sabes lo justa y responsable, y sobre todo, “de palabra”, que es nuestra amiga.
Finalmente decidió que ya había dado su palabra a James y no podía romperle el corazón ni faltar a lo prometido.
Había tomado la decisión de contártelo todo en esa comida que nunca sucedió.
Pero claro, ahora encima la cosa se complica.
- Se complica ¿por qué?
- Uy, pues ¡por lo del embarazo!
- ¿Cómo?
- Uy, esto igual no lo debería haber dicho.
(efectivamente, esto mi querida amiga Greta no lo debería haber dicho)
- ¿Que está embarazada?, ¿y quién es el padre?, ¡quizás sea yo!
- Bueno, tu o cualquier otro, dejémoslo mejor.
- Greta no bromees, te digo que hay posibilidades de que pueda ser yo. ¿Qué haría ella entonces? Casarse con James con un hijo mío en su vientre?
- Ves, como la cosa se ha complicado. Ella quería hacerse un test prenatal para cerciorarse de quien es el padre, pero ahora habrá que ver cuando los médicos lo permiten, si los bebés están bien, y todo eso.
- ¿cómo que los bebés?
- Bueno esa es otra opción, aún no saben si son dos, porque había dos saquitos. En fin Isaac, como puedes comprobar nuestra querida amiga está en un buen lío y sin poder hacer nada.
- Bueno, no seamos dramáticos, esto es algo inesperado pero quizás podamos hacer algo para que cuando despierte la cosa no sea para tanto.
- ¿qué has pensado?
- Creo que lo justo es que si el o los bebés están bien y el embarazo sigue adelante hagamos ese test cuando los médicos nos lo permitan.
- ¿y qué pasa con James?
- Como un embarazo no es cosa de un día si no que ha podido suceder a lo largo de todo un mes…
- A ella se lo vas a contar.
- ¿A qué te refieres?
- No, nada, prosigue.
- Creo que cuando James venga, puedo presentarme como un buen “amigo” y dado que podría ser el padre de la criatura, decirle que bueno, que estuve con ella antes de que se rencontrasen por lo que debemos resolver el misterio de la paternidad.
De esa forma, nuestra amiga no tendrá un problema matrimonial antes de casarse, en caso de que eso suceda, y yo podré demandar la paternidad sin dramas en caso de que también suceda. ¿cómo lo ves?
- Lo veo muy generoso por tu parte hacia mi amiga, y bueno, ya veremos cómo se lo toma James, porque igual no quiere casarse con alguien que va a tener un hijo de otro, en caso de ser así, ¿no?
- No lo creo, él la quiere y lo ha dejado todo para venirse. Entiendo que va a ser un poco locura asimilar todo esto, pero minimicemos el disgusto, yo creo que pensando que pasó antes de su encuentro, la cosa es entendible.
- ¿y Tú?, renuncias a ella así como así?
- Creo que no me queda otra ¿no?, era un riesgo que podía correr, y siento haber estado a puntito de conseguirlo, pero es lo que hay. Todavía tengo la esperanza de que el bebé sea mío y así podré estar cerca siempre.
- Si por algo tú eras mi preferido.
Como veis no me equivocaba con Isaac, y la verdad es que es todo un caballero.
No creo que muchos hubieran reaccionado así.
Seguramente montarían en cólera para enfadar al oponente y quedarse con el premio, pero él es un “señor”.
Se nota que es un gran hombre de negocios que ha tenido que lidiar en muchas plazas y solucionar multitud de conflictos en su negocio y con su familia.
Tras esa conversación tranquilizadora, Greta corrió a informar a los otros mosqueteros para que todos estuvieran alineados y llegado el momento, es decir, cuando James llegase, todos tuvieran toda la información necesaria para dar la misma versión.
Emma no daba crédito, la pobre era la más angustiada por lo que iba a suceder ahora estando yo sin poder defenderme, pero cuando Greta le contó la reacción de Isaac, suspiró como si hubiera soltado un lastre de más de cien kilos. Pobrecita.
Y pobrecitos todos, porque qué poco duró la calma.
Como os comenté hace un tiempo, desde esta misma cama, cuando tuve mi accidente la noticia saltó a los medios y se supo en todas partes.
Mi empresa es una multinacional importantísima y una servidora tiene bastante “peso” dentro de la compañía, por lo que ya os imagináis, la prensa está deseando tener cosas que contar y en este caso, debe de ser que no había nada más interesante, que lo mío se supo en todo el país, y por entregas.
Mi habitación se empezó a llenar de paquetes y postales, las flores no están permitidas en los hospitales desde hace un tiempo, una verdadera lástima, pero en mi caso hasta hicieron una excepción, tirar aquella maravilla floral les dio pena y sobre todo sabiendo que la prensa estaba rondando,
me dieron todo un trato de favor, todos los días llegaban flores y todos los días retiraban alguna, y menos mal porque no hay nada peor que el olor del agua de las flores mustias, pero vamos,
que les estuve dando bastante trabajo extra al personal de limpieza y mantenimiento del hospital durante mi ausencia.