Fatale, fatal (Operación Femme Fatale nº 2) 9 #4
40%

9 #4

​-​ Pues llama ya, el doctor ha dicho que idealmente en dos semanas se podrá hacer.

​-​ Sí hoy les llamo.

​-​ ¿Te imaginas que tu ángel de la guarda te concede dos y que uno sea de James y el otro de Isaac.

Eso sería ideal, menudas monaditas, pero también menudo lío, ¿cómo te ibas a desvincular de ninguno?

, y me refiero a los padres, no a los niños, ¡serían sus padres!

, no se lo podrías ocultar, además seguro se parecerían a ellos, eso suele pasar, en muchísimos casos de madres solteras el niño sale calcado al padre…

​-​ ¿Eso de donde lo sacas? ¿De las revistas del corazón?

​-​ No te rías, es así.

​-​ No lo sé, esto no formaba parte de mis planes y creo que lo mejor será esperar a la prueba y decidir a partir del resultado, todo lo demás será especular.

​-​ Ya, pero tienes que estar preparada para cualquier cosa.

​-​ Tranquila Emma, lo primero es ver si el segundo prospera, y a lo mejor se trata de un caso de mellizos normal con un solo padre, ya lo veremos, no quiero estresarme más de lo que ya lo estoy. Pasito a paso.

​-​ Tu siempre tan pragmática.

​-​ ¿Cambia esto en algo referente a tu idea de hablar con Isaac?

​-​ Creo que no, o ¿tú qué opinas? Como habíamos dicho hoy quedo con él para mañana y le explico todo lo que ha pasado, por supuesto sin mencionar nada del bebé hasta saber quién es el padre.

​-​ Ya pero tu idea era un poco separarte de él y darle prioridad a James, ¿No?, ¿qué pasa si luego resulta ser el padre?, como se vaya del país le pierdes la pista para siempre, recuerda que no pudiste localizarlo para tu Operación Femme Fatale sino que fue él el que apareció en tu vida.

Ahí tiene toda la razón Emma, eso no lo había pensado pero tendré que arriesgarme. Iba a ser madre soltera y si finalmente me quedo sola, eso es algo con lo que tendré que apechugar, cero dramas antes de saber lo que nos va a deparar este embarazo.

Justo casi cuando nos íbamos a levantar de la silla, recibimos una videollamada a tres de mis otros dos amigos del alma.

Por supuesto, estaban intrigados por saber si estaba todo bien con lo del embarazo.

Y bien estaba, mucho mejor que bien. Cuando Greta se enteró de lo de los dos saquitos, ya os podéis imaginar su reacción “risa contagiosa”, y todos como locos sin parar de reír.

​-​ ¡No puedo ser más fan!, te está bien empleado por acaparadora.

​-​ ¡Greta! No seas mala.

​-​ Si la mala es nuestra amiga, mala malísima, pero me alegra tanto. Ha completado su plan y encima teniendo en cuenta que se le pasaba el arroz, mejor dos que uno, ¿no?

​-​ Bueno, eso todavía no lo sabemos, y gracias por lo del arroz, ya te pareces a las arpías de la clínica. Otro día te lo cuento.

​-​ Oye —dijo Luis. —Si vienen dos, se nos acabaron los problemas de apadrinamiento. Yo seré el padrino de los dos y vosotros, uno de cada uno, todo arreglado.

​-​ En serio, que no se sabe, que todavía es pronto y no quiero que os ilusionéis con la idea de los mellizos hasta saber lo con certeza.

​-​ Con la suerte que tú tienes siempre, yo auguro dos.

Todos comenzamos a reír de nuevo antes de colgar.

Por supuesto, Emma y yo decidimos no soltar la bomba de que ha habido casos en el mundo con padres múltiples para no liarla más, eso en un siguiente episodio que la ración de hoy ya había sido contundente.

Decidimos irnos del bar una vez terminada la llamada. Habían pasado horas y varios cafés descafeinados. Tenía tanta adrenalina en mi organismo tras los acontecimientos que ni notaba la falta de cafeína. Eso sí, tenía más hambre de lo normal, así que decidimos pensar en donde comer.

Mi cuerpo me pedía carbohidratos a tope, así que propuse un italiano que estaba cerca de casa, de esos italianos de verdad, de toda la vida en los que la pasta está increíble y el tiramisú ni os cuento, aunque creo que no debería por lo del café,

pero bueno a ver si Emma me deja aunque sea ese pequeño capricho, o antojo.

A ver si al niño le van a salir luego lunares en forma de granitos de café…

La comida buenísima, como siempre en Casa Luca, y me pude dar mi homenaje de postre.

Emma tenía que coger la maleta y salir hacia el aeropuerto con tiempo porque con los vuelos internacionales nunca se sabe, como no estés en el aeropuerto a una hora prudente, un cambio de puerta de embarque y puedes quedarte en tierra.

​-​ Que sepas que te dejo con pena, me encantaría quedarme para saber qué pasa porque se ha liado la cosa de tal manera que por favor te lo pido, en cuanto hables con Isaac me llamas para saber todo con pelos y señales.

No te dejes embaucar por favor y sigue tu plan según los previsto, y por supuesto que no se te escape lo del crío, o críos.

​-​ No te preocupes, en cuanto acabe de hablar con él te cuento como ha ido.

Nos dimos un abrazo interminable.

Si os soy sincera, a mí también me daba penita que se fuera, con ella me sentía un poco más segura y sin miedo a meter la pata. Espero ceñirme al plan y que sus ojazos no me hipnoticen una vez más, James llegará en unos días y me tengo que centrar que lo que viene es gordo. Voy a quedar con él.