FAR El precio de un sueño (Bilogía F.A.R 2) CAPÍTULO 88
78%

CAPÍTULO 88

—¡Venga, chicas! ¡Que ya queda menos! —exclamó Hugo.

Ese día, había organizado un circuito de velocidad que había distribuido por el campo.

Mientras Dafne se desplazaba ampliando cada vez más sus zancadas, Rain estaba saltando a pies juntos por encima de unas pequeñas vallas.

Hugo las animaba y cronometraba sus tiempos mientras Gutiérrez tenía los brazos cruzados y la mirada perdida.

Dafne iba tan rápido que a punto estuvo de caerse y chocar con Julia, que corría a su lado. Irati también estaba entrenando con ellas, pero había pasado todo el tiempo muy callada, meditabunda.

Entonces se escuchó un pitido.

—¡Ya está! ¡Buen trabajo! —exclamó Hugo, que corrió hacia ellas para felicitarlas una a una.

—Qué pelota eres… —le vaciló Dafne, aceptando chocarle la mano y con tan mala suerte que tropezó y cayó de culo contra el suelo.

—No soy pelota, solo estoy de buen humor —sonrió él y ella tuvo que aceptar su ayuda para levantarse, aún dolorida.

Se moría por ir al vestuario, ducharse y sentirse tranquila.

Cuando salió del agua, con una toalla en la cabeza, vio a Julia, Hipólita, Irati y Rain mirando el móvil y analizando a las rivales a las que se enfrentarían en el siguiente partido. Dafne se sentó con ellas.

—Oye, Irati, ¿jugarás el próximo partido? —preguntó Hipólita—… Que, bueno, ya sé que no es algo que decidas tú, que es cosa del míster, pero… Bueno, ¡me gustaría mucho que jugaras!

Irati sonrió y jugueteó con su pelo aún mojado. Después suspiró.

—Esto… No tengo ni idea, la verdad. Yo… Quería aprovechar este momento para hablar con vosotras de algo.

Rain le dio un codazo a Julia para que soltara el teléfono y prestara atención.

—Yo… Bueno, he estado muy rara este curso y sé que os he dejado un poco solas.

Si fuera por mí, habría jugado todos los partidos, ¡nada me gusta más!

Pero, bueno, no he podido porque estoy siguiendo un tratamiento…

Básicamente, mi cuerpo funciona un poco distinto, produce menos cortisol y al mismo tiempo más andrógenos, como la testosterona.

—¿Estás enferma? —preguntó Hipólita, angustiada.

—¡No está enferma! —exclamó Rain, agarrándola de la mano.

—Es una condición. Eso es todo. Mis niveles hormonales son distintos y esto me afecta a la salud y por eso ha habido partidos que no he podido jugar…

Se hizo el silencio entre ellas. Julia la miraba confusa.

—¿Entonces el míster lo sabe? ¿Y no nos lo ha dicho? —preguntó.

—Bueno, es que es una cosa privada de Irati y no tiene por qué contarnos nada —dijo Rain, frunciendo el ceño.

—Pero es que su rendimiento nos afecta a todo el equipo. Si ya lo sabía antes de entrar… —insistió.

—¡No seas una capulla! —exclamó Rain.

—¡No soy una capulla! Solo me he quedado un poco flipando —insistió Julia, poniéndose de pie.

—Yo no entiendo mucho esto, pero, ¿ahora te encuentras bien? —preguntó Hipólita.

—Es que no es una cosa solamente de salud…

—Me alegro de haberlo contado —dijo Irati—. Es un asunto un poco difícil y probablemente yo no me esté explicando muy bien, pero solo quiero que sepáis que no era mi intención ser una mala compañera.

—¡Claro que no! —dijo Dafne, dándole un abrazo.

A ese abrazo se unieron Rain, Hipólita y poco a poco el resto del equipo. Y aunque era consciente de que las reacciones iban a ser diversas, Dafne se sintió tremendamente orgullosa de su amiga.

IRATI

Jueves, 16 de enero, 13:00

Cómo estás después de haberlo

hablado con las chicas?

Bueno, mejor. Yo solo quería

que supieran que no es

decisión mía no jugar

Ya. Y has hablado con el

míster de los próximos

partidos?

Sí. Evidentemente todavía no

se ha dicho nada, pero se

supone que sí, seré titular

oleee

Ya. Bueno, yo no estoy tan

contenta.

He ocultado esta situación

toda la vida y está bien tener

una novia a la que no engaño

y tener una amiga como tú

que sé que no se va a ir pero

al mismo tiempo

Joder, quiero ser futbolista

Y hay muchas normas y muchos

parámetros en los que tengo que

encajar para poder jugar

Y ES QUE NO DEPENDE DE MÍ

Ya. Es una mierda.

Pero no eres la primera que

pasa por esto, seguro que

podrías hablar con otras

futbolistas en tu situación

Sí. Eso hablaba con el míster

y con Hugo el otro día…

Por otro lado.

Creo que Julia le ha hablado

de esto al imbécil de Arturo,

porque hoy en el gimnasio los

chicos me miraban raro

LA MATARÉ