FAR El precio de un sueño (Bilogía F.A.R 2) CAPÍTULO 77
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CAPÍTULO 77

IRATI

Jueves, 25 de diciembre, 12:20

Irati, ¡feliz navidad! ¿Cómo estás?

bien, la verdad. Me ha sentado

bien tener tiempo de familia,

descansar.

he estado leyendo mucho

sobre el tema y la mierda de

los reglamentos de fútbol

sabes lo que creo? Que es

cuestión de tiempo que se

sepa. Ni quiero ni puedo

ocultarlo más.

Y hay otra cosa en la que no

dejo de pensar

En otra cosa o en otra

persona?

Sí. No dejo de pensar en Rain

y por qué no hablas con ella?

Por qué no lo solucionáis?

pues porque me he portado

fatal con ella. Porque le he

mentido.

HABLA CON ELLA YA

26 de diciembre

Durante casi todas las navidades de mi vida, me han regalado peluches.

Yo los sentaba a todos delante de mí y les explicaba cosas.

Les relataba ya fueran momentos de mi vida o el temario de clase.

Me encantaba. A Silas siempre le preguntaba, ¿jugamos a los maestros?

Y creo que no era por el hecho de explicar las cosas de clase, sino porque me gustaba comunicar y me encantaba la cara de mi hermano o de mis primos al escucharme.

En el patio más de una vez me llamaron mandona. Y después he acabado siendo la capitana del equipo.

Me encantó dar la charla en el colegio. Bueno, y me felicitaron un montón.

También ver los ojitos brillantes de los hermanos de Nabeel. Cómo Nora me cogió de la mano y me llevó a un sitio apartado para contarme secretos.

No sé qué estudiaré después de bachillerato.

No sé con qué voy a querer compaginar el fútbol.

Pero cada vez me da un poco menos de angustia hablarlo.

Estos días he quedado mucho con mis amigas.

Hemos ido al centro comercial, al cine, y la madre de Anna nos llevó a todas de excursión a la montaña.

Hicimos un amigo invisible las cuatro. Me tocó Tanit que, ¡no te lo vas a creer!

¡Pero me regaló un peluche! En forma de zapatilla, pero que si lo coloco encima de la cama me puede atender cuando le dé clase.

En fin.

Que cuando hablo con ellas del futuro me da un poco menos de miedo. Porque sé que no podría cagarla más de lo que ya la cagué con ellas hace unos años y, para mi sorpresa, tuvo solución. Aunque la fastidie esta vez, podré volver a ellas de nuevo.

No estoy sola.

Es tan reconfortante ser consciente de ello.

Ojalá Irati sea consciente de eso también.

De que no está sola.