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Interrogatorios a los testigos: la señorita Shiralee Rogers, de Hollingdale Drive, fue quien denunció el incidente inicial.
Estaba volviendo a casa después de trabajar en el turno de noche del hospital de Honeyville, donde trabaja como enfermera de urgencias.
Vio a dos personas colándose en el aserradero.
Llamó de inmediato a los servicios de emergencia y regresó a casa.
No hubo más testigos. Esto se debe probablemente a la hora en que ocurrió el incidente y a la ubicación remota del aserradero.
La señorita Rogers no pudo dar una descripción precisa de la segunda persona a la que vio en el lugar de los hechos.
Revisión de las grabaciones de las cámaras de vigilancia de la zona: la cámara del aserradero no funcionaba. Las últimas imágenes que grabaron eran del mes anterior al incidente. Las cámaras habían sido vandalizadas a principios de junio y el señor Cranford no había tenido tiempo de repararlas.
Análisis forense: no se recuperó ninguna prueba de ADN de la escena del crimen, salvo las muestras del fallecido.
Se encontró un casquillo de bala que se cree que procede de una pistola Smith sí, tenían una coartada para el momento del crimen.
¿Habían notado algo extraño los días antes del asesinato de Aaron?
Ira Davis (treinta y cuatro años) había notado que había desaparecido un taladro un par de semanas antes.
A Bert Howard le había dado la impresión de que faltaban unos cuantos tablones de madera, aunque no podía estar seguro.
También habían interrogado al viejo Cranford.
Había estado en Las Vegas pa ra celebrar el setenta cumpleaños de su hermano el día del asesinato.
Así que los rumores que afirmaban que él había sido el asesino no eran más que eso, rumores.
También interrogaron a Marvin y a su difunta esposa, Gloria.
Los dos dijeron que Aaron debía de haber salido de casa sin que se enterasen, porque ninguno de los dos se dio cuenta de que no estaba en su cuarto hasta que la policía llamó a la puerta de su casa a las cuatro de la mañana.
Les dijeron a los agentes que Aaron estaba construyéndole una casita en el árbol a su nieta, Zoe, que por aquel entonces tenía cinco años, y que creían que Aaron había ido al aserradero a robar los materiales que le faltaban.
Ni Marvin ni Gloria sabían con quién podía haber ido.
Marvin describió a Aaron como un chico bueno y trabajador al que habían llegado a considerar como un hijo.
No, no se le ocurría ningún motivo por el que alguien pudiese quererlo muerto.
Gloria tampoco pudo sugerir ninguna razón.
Las transcripciones de los interrogatorios a los Thompson eran las últimas que aparecían en el informe.
Stevie cerró la carpeta y la dejó en el suelo.
¿Dónde estaba el testimonio de Shiralee Rogers?
Rebuscó de nuevo entre los papeles, por si acaso su padre lo había guardado en otra carpeta, pero no estaba por ninguna parte.
A lo mejor nunca había llegado a llevárselo a casa.
Algo bastante extraño, sobre todo teniendo en cuenta que sí que parecía haberse llevado todo lo demás.
Shiralee había visto cómo Aaron y otra persona a la que no habían podido identificar escalaban la valla del aserradero.
Debía de estar todo a oscuras esa noche, pero quizás había visto algo más que pudiese ser útil para la investigación, y su testimonio debería haber estado en la carpeta, con los demás archivos.
Stevie tomó su bolígrafo y escribió: «Shiralee Rogers, Hollingdale Drive» en su cuaderno.
Si Shiralee había visto a la persona que había disparado a Aaron, tal vez también habría visto a quien había asesinado a Blair.
Así que había llegado el momento de hacerle una visita .