Famosa hasta la muerte 17 #3
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—A lo mejor Blair vino a Honeyville para disculparse personalmente con ella por tener que perderse la vigilia porque tenía que trabajar. Si es que esa es Annie. Es imposible saberlo viéndole solo la nuca.

—Pero eso no tiene ningún sentido, si tenía que trabajar, podría haberse ahorrado el viaje y haber llamado para disculparse. Pero si Blair estaba en Honeyville, lo de que tenía que trabajar no debía de ser más que una estúpida excusa.

—Por lo que me has contado, Blair y Hal no se llevaban demasiado bien que digamos. Tal vez no se sentía con fuerzas como para enfrentarse a él ese día. Quizás se culpaba por lo que ocurrió en tu cumpleaños.

—Para aquel entonces las cosas entre ellos ya estaban mucho mejor.

Todos estábamos haciendo un esfuerzo por superar todo esto unidos, como una gran familia feliz.

Blair había ofrecido recompensas para quien pudiese dar alguna información sobre el paradero de Mia.

Nos estaba apoyando. El problema fue que se saltó la vigilia, porque entonces la brecha entre ellos se reabrió.

—Entiendo… Entonces, a lo mejor sí que estaba diciendo la verdad cuando os dijo que tenía que trabajar la tarde de la vigilia de Mia.

Pero tal vez se sentía tan mal por no poder ir que voló explícitamente hasta aquí ese mismo día para explicárselo a Annie en persona, solo para tomar otro vuelo de vuelta poco después.

Y quizás ella no dijo nada de que Blair hubiese estado aquí porque sabía que ninguno ibais a comprender a qué había venido a Honeyville solo para marcharse justo antes de la vigilia.

—Si Blair nos lo hubiese explicado en persona a todos, lo habríamos entendido.

Colby la observó con una ceja enarcada.

—¿Me estás diciendo que nadie le habría reprochado que se marchase la misma tarde de la vigilia de Mia?

Stevie suspiró con fuerza. Colby tenía razón. Aun así, ¿por qué Blair habría hecho tanto esfuerzo solo por disculparse? Algo no encajaba. Revisó la lista de fechas de nuevo.

—Pero todas estas otras veces… ¿Cómo es posible que ni siquiera me enterase de que estaba en la ciudad? Si estas fechas son correctas, estuvo aquí al menos quince veces más.

—Diecisiete, en realidad, en el último año y medio.

—¿Con quién más se encontraba? Porque es imposible que todas esas veces viniese solo para hablar con Annie. Ella habría dicho algo al respecto.

—Entonces, a lo mejor Blair sí que tenía un amante secreto, ¡y tal vez ese amante era de Honeyville! Y quizás me equivoque sobre lo de que estaba trabajando el día de la vigilia. Quizás se la saltó para ir a verlo.

—Eso sería ser una persona de mierda. —Stevie negó con la cabeza, tratando de asimilarlo todo.

Blair jamás haría algo así. ¿Verdad? Pero Blair había estado en Honeyville todas esas veces y, por algún motivo, mientras estaba allí, ni siquiera se había molestado en avisarle o en ir a verla, o en ir a ver a sus padres.

Y aquello le dolió—. Mis padres no pueden enterarse de esto por nada del mundo.

Les rompería el corazón saber que estuvo aquí todas esas veces y que ni siquiera se molestó en ir a verlos.

—Supongo que a ti también debe de dolerte un poco —comentó Colby, con dulzura.

Stevie negó con la cabeza. Aunque lo hizo con demasiado ímpetu como para resultar convincente.

—Yo estoy bien. Blair y yo hacía mucho tiempo que nos habíamos distanciado. —Se obligó a esbozar una sonrisa y le dio un suave puñetazo a Colby en el hombro—. Pero mira lo que has conseguido, Miss Marple. Has hecho un muy buen trabajo descubriendo todo esto.

—No ha sido mi primera vez. Buscar por internet el paradero de alguien es uno de mis superpoderes —repuso Colby, dándose cuenta de que Stevie necesitaba cambiar de tema y siguiéndole la corriente—.

Cuando Greg Chambers y yo estábamos saliendo, un día, me dijo que se iba al norte, a casa de sus abuelos, de visita.

Después de investigar un poco por internet, descubrí que en realidad se había ido a Coachella con Lucy Bridges.

Él pensaba que había conseguido que nadie subiese a internet ninguna foto en la que apareciese, por lo que creía que jamás lo descubriría.

Y admito que tardé un poco, pero al final lo encontré.

Salía de fondo, entre la multitud, en una fotografía que había publicado un chico al que no conocía de nada.

Stevie esbozó una sonrisa, agradecida.

—Joder, siento mucho que tuvieses que pasar por eso, pero te felicito por haberlo descubierto con tus habilidades «nada acosadoras».

Colby se encogió de hombros.

—Una chica tiene que hacer lo que tiene que hacer para descubrir lo mierdas que pueden ser algunos hombres.

A Stevie comenzó a sonarle el teléfono.

—¿Es la policía? —le preguntó Colby.

—No, mi padre. Debería contestar. —Descolgó el teléfono y se lo llevó al oído—. ¿Diga?

—Stevie, tienes que volver a casa ahora mismo.

Mierda. Parecía enfadado. ¿Podría ser por lo de la tiara? ¿Es que se había enterado de que estaba investigando el asesinato de Blair?

—¿Va todo bien? —Stevie se aseguró de sonar despreocupada.

—Tú solo… vuelve a casa. Tenemos que hablar .