7 #2
—Blair se merece que la recuerden. Significaba mucho para mucha gente. —Una lágrima rebelde se deslizó por las mejillas de Colby al tiempo que le daba las manos a Stevie y deslizaba una de las pulseras negras de Blair alrededor de su muñeca—. Tú también deberías tener una.
Stevie bajó la mirada hacia su mano. Sí. No pensaba dejarse eso puesto mucho tiempo.
—¡Deberías dar algún discurso en la vigilia! —soltó Colby, como si aquella fuese la mejor idea del mundo.
Stevie hizo una mueca, de ninguna manera iba a hacer eso. Toda esa gente mirándola…
—O no, si crees que será demasiado duro para ti.
—¿Podríamos, por favor, hablar de lo de tu vídeo? —No pensaba abrirse en canal con Colby.
—Pues claro. Siéntate. —Colby se dejó caer sobre la cama y le señaló un puf rosa. Stevie se sentó encima y se removió un poco para ponerse cómoda. No era la postura más idónea para llevar a cabo un interrogatorio, pero tendría que valer.
—Así que estabas en la puerta del camerino de Blair el día en que la asesinaron. Me preguntaba si podrías decirme qué fue lo que viste u oíste.
—Fue más o menos lo que viste en el vlog. Oí a Blair discutir con alguien. —Clavó la mirada en la pared, justo detrás de Stevie—. Jamás me perdonaré por no haber entrado para ayudarla. Quizás si…
—No fue culpa tuya —se apresuró a decirle. El pensar en lo que podrías haber hecho para evitar un suceso horrible era lo que te acababa llevando a la locura—. ¿Pudiste reconocer la voz de quien estaba con ella? ¿Podría haber sido Gunner Trip?
—Era un hombre o, al menos, eso creo. Quizás. No estoy segura. Podría haber sido Gunner Trip. Él fue el primero en quien pensé al oír aquella voz, pero no estoy cien por cien segura de que fuese él. Tal vez un cincuenta por ciento. No, más bien un cuarenta y seis como mucho.
Stevie la observó con las cejas enarcadas.
—¿Un cuarenta y seis por ciento segura?
—Algo así. Pero nada de esto tiene sentido. Gunner la amaba. Lo dijo en una de las entrevistas que le hicieron para Stars Align. Eran la pareja perfecta. Es imposible que la asesinase.
—Bueno, si eso fue lo que dijo en Stars Align, claro, es imposible que lo hiciese.
Estaba siendo sarcástica, pero Colby no debió de pillar su sarcasmo.
—¡Eso es justo lo que yo pensaba!
—Pero no estuvo en el concierto —comentó Stevie.
—¿Qué? ¿En serio?
—La policía lo está buscando para ver si tiene coartada.
Colby se quedó boquiabierta.
—¡Oh, madre mía !
—Por eso creo que es importante averiguar si era él con quien Blair estaba discutiendo. Pero un cuarenta y seis por ciento segura no es suficiente. En tu vídeo dijiste que Blair estaba gritando «Pero ¡yo sí lo sé!». ¿Qué crees que quería decir con eso?
La chica suspiró.
—He estado pensando mucho en eso. Pero no estoy segura. Quizás le estaba diciendo a quienquiera que estuviera allí con ella que sabía algo sobre él.
—Y si ese algo era malo, podría haber sido un motivo para asesinarla —repuso Stevie, pensando en voz alta—. ¿No oíste nada más?
Colby negó con la cabeza.
—No, lo siento.
—¿Viste algo más? ¿Alguien que entrase en su camerino? ¿Alguien de aspecto sospechoso merodeando por los pasillos?
La chica volvió a negar con la cabeza.
—No, creo que no.
—¿Un hombre con una gabardina y una gorra de béisbol? Uno bastante robusto.
Colby abrió los ojos como plato, confundida, como si estuviese buscando algo en su rostro.
—¿Un hombre con una gabardina y una gorra de béisbol?
Stevie apretó con fuerza los dientes.
—Sí, ¿le viste?
—No, no vi a nadie así. ¿De quién estás hablando? ¿Crees que fue él quien la mató?
—No lo sé, pero anoche lo pillé vigilando mi casa.
—¿Qué cojones? —soltó, con los ojos como platos.
—¿Te importaría dejarme ver los vídeos que grabaste? ¿Supongo que habrá mucho más de lo que subiste a tu vlog?
Colby contuvo el aliento por un momento, y después lo soltó todo en un suspiro.
—Ehhh…
—¿Qué ocurre? —Stevie intentó echarse hacia delante, pero el estúpido puf no le puso la tarea fácil.
Colby dio una suave palmada y después se llevó las manos bajo la barbilla.
—Vale. Bueno. Sí. Puedes. Pero tienes que prometerme que lo que voy a mostrarte se quedará entre nosotras.
—No estoy segura de si puedo prometerte algo así. ¿Y si me enseñas algo que incrimina a alguien? No puedo guardarme eso para mí.
—La única persona a la que podrían incriminar estos vídeos es a mí.
Stevie frunció el ceño.
—¿Qué quieres decir con que podrían incriminarte a ti ?
Colby se removió nerviosa en su asiento.
—Es que puede que no fuese totalmente, un cien por cien sincera de cómo acabé frente al camerino de Blair.
Stevie enarcó una ceja. Ay, por Dios, ¿y ahora qué había hecho?
—Entonces, ¿qué? ¿Fuiste tan solo un cuarenta y seis por ciento sincera o algo así?
—Ah, bueno, quizás incluso un poco menos. Mira, la cosa es que cuando dije que me habían invitado para ver a Blair antes del concierto, no estaba siendo del todo sincera.
Stevie ladeó la cabeza, permaneció callada y aguardó a que siguiese hablando.
—No estaba siendo del todo sincera porque estaba mintiendo. Blair no me invitó. Me colé en el backstage del estadio. Pero, en mi defensa, no podía no intentar verla antes del concierto, y mucho menos cuando estaba aquí, en mi ciudad.
—Entonces, ¿les dijiste a tus seguidores que ella pidió verte… solo para ganar algo de relevancia en internet?
—Tenía que hacer algo después de que Blair no viniese a la fiesta previa al concierto que había planeado.
Digamos que había recibido bastantes críticas en internet por eso.
Y pensé que, si subía un vídeo en el que saliésemos Blair y yo en el backstage del estadio, los trolls se callarían de una vez.
—Debiste de sentirte bastante decepcionada cuando Blair no apareció en la fiesta. —Intentó sonar compasiva para que Colby no se diese cuenta de lo que estaba intentando hacer en realidad: descubrir si había tenido algún motivo para asesinar a su hermana.
Pero no logró engañarla.
—No tanto como para matarla, si eso es lo que estás insinuando. No estoy loca.
—Nunca he dicho que lo estuvieses. —Una pequeña mentirijilla.
—Mira, te dejaré ver los vídeos con la única condición de que no subas nada a internet sobre que en realidad me inventé lo de que Blair me había invitado al backstage .
—Claro. No te preocupes. De todos modos, nunca subo nada a internet.
Colby la observó anonadada.
—¿En serio?
—Sí, en serio. —Stevie señaló su portátil con un gesto de la cabeza—. Ahora, enséñame lo que tienes.
Colby fue a por su MacBook y buscó el vídeo mientras Stevie trataba de levantarse a duras penas del puf.
Abrió los ojos de par en par cuando se fijó en la Colby que aparecía en la pantalla.
—¿Qué narices llevabas puesto? ¿Ibas disfrazada de osito de peluche?
La chica se sonrojó.
—Me disfracé de la mascota de la gira para poder colarme en el backstage .
Stevie esbozó una sonrisa divertida.
—Tiene sentido, así vestida no llamabas nada la atención, ibas muy discreta. Ni siquiera me fijé en que llevabas puesto un disfraz en el vídeo que subiste.
—Eso es porque me quité la cabeza de oso en cuanto entré y tuve mucho cuidado de solo grabarme la cara.
—Sinceramente, admiro tu dedicación a la creación de contenido.
Stevie le dio a reproducir al vídeo y vio la misma grabación que había visto la noche anterior pero, esta vez, el vídeo no terminaba cuando el guardia de seguridad descubría a Colby.
En cambio, la cámara se balanceaba de un lado a otro con furia, oscilando entre las tomas de las peludas piernas, el torso de oso de peluche de Colby y el pasillo a su espalda mientras esta intentaba escapar del guardia.
—¡Ahí! —soltó Stevie, justo antes de parar el vídeo—. ¡Mira!
En la pantalla, justo tras el rostro congelado de Colby, estaba el camerino de Blair.
Y había alguien saliendo de su interior .