Factor Zero 13 #2
45%

13 #2

Impactó de lleno contra Joren.

—¡Joren! —gritó Aline.

El exoesqueleto absorbió parte del impacto, pero el cuerpo salió despedido como un proyectil.

—¡Mierda! —escupió Damond.

Nyx-17 reaccionó en una fracción de segundo.

Abrió un portal justo en la trayectoria de Joren y desvió su caída antes de que se estrellara contra una pared. Salió disparado hacia arriba, girando sin control durante un instante.

Escudos al cuarenta por ciento, informó la IA de Joren.

La estación volvió a sacudirse.

Los dos chicos atrapados en la red no llegaron a tocar el suelo.

El metal bajo sus cuerpos se abrió y los tragó, como si se hubiera convertido en un líquido espeso. El andén entero se cerró sobre ellos.

Aline sintió un nudo en el estómago.

Damond observó la escena sin dejar de moverse.

La zero de madera se elevó.

Raíces gruesas se clavaron en el metal con un crujido antinatural. A su alrededor, el suelo comenzó a levantarse, doblarse y compactarse. Placas de acero, vigas y restos de rieles empezaron a ensamblarse alrededor de su cuerpo.

La radiación vibró en capas densas, distorsionando el aire.

El suelo se retorció otra vez.

Fragmentos metálicos salieron disparados en todas direcciones, golpeando los escudos de Aline y Damond con impactos secos.

Las alarmas empezaron a superponerse.

—¡Fuego de saturación! —ordenó Aline.

Ambos respondieron al instante.

Las ráfagas arrancaban placas, pulverizaban capas externas y destrozaban fragmentos de la estructura… pero no llegaban a la mujer.

La zero platinada intentó acercarse a su aliada.

Distorsionó la gravedad.

Preparó un salto.

—Bloqueado —informó Nyx-17.

El espacio a su alrededor se cerró.

El punto de anclaje desapareció.

La chica perdió impulso y cayó de costado, obligada a corregir en pleno aire.

Joren, desde arriba, logró estabilizarse con un siseo prolongado de gravitones.

El mundo dejó de girar.

Apuntó.

No había forma de clavar una aguja en aquella masa creciente de madera y metal.

Cambió de objetivo.

Fijó a la platinada.

Esperó un ángulo limpio.

Abajo, Aline y Damond seguían en movimiento, encadenando saltos cortos y correcciones mientras mantenían la presión de fuego e intentaban romper la concentración de la zero de madera.

Damond arrancó una granada del arnés.

—¡Granada fuera!

La lanzó.

La platinada la atrapó con una honda gravitatoria y la desvió antes de que llegara a ellos.

La detonación sacudió la estación varios metros más allá, levantando polvo y fragmentos.

Joren sintió un movimiento lateral.

Demasiado rápido.

Giró la cabeza.

Una figura apareció de la nada.

Un hombre vestido como si acabara de salir de una fiesta. Chaqueta de cuero oscura, pantalón azul, cabellera larga de tono iluminado. Un distorsionador holográfico le cubría el rostro y vibraba de forma irregular.

No hubo tiempo de apuntar.

El impacto fue brutal.

Una embestida cargada de radiación pura atravesó el escudo de Joren y lo destrozó por completo.

El golpe lo lanzó como un proyectil contra dos contenedores oxidados.

El metal se retorció al recibir la colisión.

Joren cayó entre chirridos y crujidos, sintiendo el golpe recorrerle el cuerpo incluso a través de la armadura.

Patrón detectado, anunció su IA entre interferencias. Zero de energía KI. Escudos al diez por ciento.

Aline lo vio caer en el HUD.

La alerta de impacto crítico apareció al mismo tiempo.

—¡Joren!

Nyx-17 ya se había movido.

Se lanzó sobre el nuevo zero, abriendo y cerrando portales a su alrededor, cortándole líneas de ataque e interponiéndose entre él y Joren.

—Se requiere apoyo de inmediato —ordenó Aline por el canal general.

Intentó ir hacia él.

No pudo.

La platinada y la de tierra no le dieron un segundo de respiro. La presión gravitatoria volvió a cerrarse sobre ellos mientras el suelo respondía lanzando metralla.

Aline no dudó.

—¡Apoyo aéreo! ¡Todos en evasiva! ¡Prepárense para supresión!

Las armaduras reaccionaron al instante.

Aline y Damond entraron en modo evasivo, modulando gravitones en ráfagas cortas y desplazándose en zigzag entre escombros, impulsos gravitatorios y fragmentos de metal.

Nyx-17 llegó primero a Joren.

Lo tocó.

Joren desapareció de la trayectoria de impacto una fracción de segundo antes de que el zero pudiera rematarlo.

El Revenant emergió sobre ellos como un depredador.

Las compuertas se abrieron y las armas Anti-Zero entraron en línea.

Ametralladoras pesadas escupieron fuego. Desde los lanzadores retráctiles, salvas de misiles de corto alcance salieron en rápida sucesión, dejando estelas incandescentes que se cruzaron en el aire antes de impactar.

La estación se llenó de explosiones encadenadas, ondas de choque y llamaradas que barrieron andenes, columnas y estructuras derruidas.

La zero de gravedad, el de energía y la masa creciente de metal y tierra quedaron envueltos en el fuego cruzado.

Aline y Damond aprovecharon el bombardeo.

Forzaron los gravitones y se elevaron mientras liberaban granadas. Las detonaciones se sumaron al ataque del Revenant, multiplicando el caos, arrancando placas de metal del suelo y destrozando lo que quedaba de la estructura que la zero de tierra seguía levantando.

Más arriba, Joren luchaba por estabilizarse.

Reguló la caída con los gravitones que aún respondían, justo cuando Nyx-17 abrió bajo él una plataforma sólida: un portal inerte materializado en el último instante.

Cayó de rodillas sobre ella, amortiguado por un impulso gravitatorio de emergencia, jadeando mientras los sistemas chillaban por sobrecarga.

Abajo, el fuego seguía siendo brutal.

Entonces algo volvió a moverse.

El suelo se deformó otra vez.

Una plancha de acero enorme emergió del metal retorcido y salió disparada como un proyectil. Impactó de costado contra el Revenant y lo hizo tambalearse en el aire.

La IA corrigió la estabilidad de inmediato.

Las lecturas de radiación en el HUD de Joren se volvieron caóticas.