CAPÍTULO 3 - LA TRANSMISIÓN PÉRDIDA
ADVERTENCIA
El siguiente archivo corresponde a una transmisión en vivo desaparecida oficialmente de internet pocas horas después de su emisión original.
Copias parciales continúan reapareciendo en plataformas distintas bajo nombres aleatorios.
Varias personas aseguraron escuchar sonidos inexistentes durante la reproducción del video.
Montenegro abrió lentamente la carpeta digital.
El archivo no tenía extensión reconocible.
Ni fecha de creación.
Ni autor identificado.
Solo un título.
“CAMINO VIEJO - DIRECTO”
El investigador respiró profundamente antes de reproducirlo.
Las últimas semanas habían empeorado todo.
Dormía menos.
Recordaba fragmentos ajenos.
Y a veces…
escuchaba voces incluso lejos del despacho.
El video comenzó abruptamente.
Imagen inestable.
Oscuridad.
Ruido de viento.
Una voz masculina joven apareció entre interferencias.
“¿Ya estamos en directo?”
La transmisión pertenecía a tres creadores de contenido dedicados a explorar lugares abandonados.
Habían viajado hasta un antiguo camino rural conocido localmente por desapariciones ocurridas décadas atrás.
TRANSCRIPCIÓN - DIRECTO RECUPERADO
“La gente dice que aquí aparece una procesión.”
Risas.
“Sí, claro…”
Montenegro cerró lentamente los ojos.
Siempre empezaba así.
Incredulidad.
La imagen mostró un camino angosto rodeado por bosque húmedo.
Niebla ligera.
Lluvia reciente.
COMENTARIOS RECUPERADOS DEL CHAT
“Ese lugar da miedo.”
“Escuché historias de ahí.”
“No entren al bosque.”
La transmisión continuó avanzando entre bromas nerviosas.
Hasta las 03:02 AM.
TRANSCRIPCIÓN
“Esperen…”
La cámara se detuvo.
Silencio.
Montenegro sintió inmediatamente el descenso de temperatura en el despacho.
En el video…
el viento había desaparecido.
TRANSCRIPCIÓN
“¿Escuchan eso?”
Campanas.
Muy lejanas.
Los tres jóvenes permanecieron inmóviles algunos segundos.
La cámara enfocó la oscuridad del camino.
Y entonces aparecieron las luces.
Pequeños puntos blancos avanzando lentamente entre la niebla.
Uno de los muchachos intentó reír.
No pudo.
CHAT RECUPERADO
“¿Qué mierda es eso?”
“Salgan de ahí.”
“No parece gente normal.”
Montenegro acercó lentamente el rostro a la pantalla.
Las figuras avanzaban lentamente.
Demasiado lentamente.
Como si no caminaran realmente sobre el suelo.
TRANSCRIPCIÓN
“No… no me gusta esto.”
El audio comenzó a deformarse.
Interferencias.
Estática.
Respiraciones adicionales.
Y entonces sucedió algo imposible.
El contador de espectadores comenzó a aumentar violentamente.
1.204. 8.932.
En menos de treinta segundos.
INFORME TÉCNICO
La plataforma confirmó posteriormente que la transmisión nunca superó los 43 espectadores simultáneos.
Los registros del archivo recuperado contradicen completamente los datos oficiales.
Montenegro sintió un escalofrío.
Porque los nombres del chat comenzaron a cambiar.
Usuarios sin fotografía.
Sin historial.
Sin identificación.
Todos escribiendo frases similares.
MENSAJES RECUPERADOS
“SIGAN CAMINANDO”
“NO MIREN ATRÁS”
“YA LOS VIERON”
“UNO DE USTEDES SIGUE VIVO”
El investigador apartó lentamente las manos del teclado.
La presión invisible regresaba.
En la transmisión, los jóvenes retrocedían aterrorizados.
Las figuras continuaban acercándose.
Entonces la cámara logró enfocar al que iba al frente.
Montenegro sintió terror inmediato.
El hombre vivo.
Cubierto parcialmente de cera blanca endurecida.
Los brazos levantados sosteniendo algo invisible.
Respirando con dificultad.
Y esta vez…
el rostro podía verse claramente.
No era Montenegro.
Era uno de los jóvenes del directo.
Más viejo.
Consumido.
Pero vivo.
TRANSCRIPCIÓN
“¿Por qué se parece a Tomás…?”
La cámara tembló violentamente.
Uno de ellos comenzó a llorar.
Las campanas sonaban cada vez más fuerte.
Entonces el chat explotó nuevamente.
Miles de mensajes apareciendo al mismo tiempo.
“YA CASI”
“EL CAMINO ESTÁ ABIERTO”
“ENTRÉGUENLO”
“NO APAGUEN LAS VELAS”
Montenegro observó horrorizado cómo nuevos mensajes comenzaban a aparecer en tiempo real.
No dentro del video.
En su propio computador.
El chat se estaba actualizando.
Ahora.
El investigador retrocedió inmediatamente del escritorio.
La respiración se aceleró.
Los mensajes continuaban apareciendo.
“NOS ESTÁ VIENDO”
“YA RECUERDA”
“EL PORTADOR DESPIERTA”
Las luces del despacho comenzaron a vibrar.
En la transmisión, los jóvenes intentaban correr.
Pero el camino parecía no terminar nunca.
La niebla aumentaba.
Las luces seguían detrás de ellos.
Siempre a la misma distancia.
Y entonces ocurrió el momento final del directo.
Uno de los jóvenes cayó al suelo.
La cámara giró violentamente.
Y durante apenas un segundo…
captó algo dentro de la niebla.
Decenas de figuras observando directamente hacia el lente.
Sin rostro.
Sin ojos visibles.
Solo velas.
Y silencio.
Luego apareció él.
El hombre vivo.
La figura se inclinó lentamente hacia la cámara.
Muy cerca.
Y habló.
“Ahora ustedes también están mirando.”
La transmisión terminó.
Pantalla negra.
Montenegro respiraba agitadamente frente al computador.
El despacho estaba demasiado oscuro.
Entonces escuchó una notificación.
Un nuevo mensaje había aparecido en la pantalla.
No existía ventana de chat abierta.
Aun así…
alguien estaba escribiendo.
“03:17 AM”
Otra línea apareció debajo.
“NO AbrAS LA PUERTA”
El investigador giró lentamente la cabeza.
Alguien acababa de golpear el despacho desde afuera.
Tres veces.
Y después…
Campanas.