CAPÍTULO 4 - EL NIÑO QUE DIBUJABA VELAS
INFORME PRELIMINAR
El siguiente expediente fue remitido inicialmente a servicios psiquiátricos infantiles tras una serie de comportamientos considerados anómalos en un menor de siete años.
La investigación cambió de categoría después de la aparición de elementos coincidentes con otros casos vinculados a la Santa Compaña.
Montenegro permaneció varios segundos observando la fotografía adjunta al expediente.
Un niño.
Cabello oscuro.
Piel demasiado pálida.
Y detrás de él…
dibujos.
Decenas de dibujos pegados sobre una pared.
Todos mostraban lo mismo.
Velas.
El investigador sintió inmediatamente un escalofrío.
Porque incluso los trazos infantiles reproducían la forma exacta de la procesión.
DATOS DEL CASO
Nombre del menor: Tiago Mendes Edad: 7 años Situación familiar: Vive con madre y abuela Observación inicial: Episodios de sonambulismo y dibujos obsesivos
DECLARACIÓN - HELENA MENDES
(Madre del menor)
“Todo comenzó después de que desapareció.”
Montenegro levantó lentamente la vista del expediente.
Desapareció.
Siempre empezaba con una desaparición.
DECLARACIÓN
“Solo fueron veinte minutos.”
Tiago jugaba cerca de un bosque ubicado detrás de la vivienda familiar.
La madre dejó de verlo unos instantes.
Cuando salió a buscarlo…
ya no estaba.
INFORME POLICIAL
El menor fue encontrado exactamente veintitrés minutos después.
De pie.
Inmóvil.
En medio del bosque.
DECLARACIÓN - HELENA
“No reaccionaba cuando le hablábamos.”
El niño observaba la oscuridad entre los árboles.
Como si escuchara algo lejano.
Entonces dijo una frase que quedó registrada por los policías presentes.
“Las velas no se apagan aunque llueva.”
Montenegro sintió presión inmediata en el pecho.
La investigación médica inicial descartó lesiones físicas.
Pero el comportamiento del menor comenzó a cambiar durante las semanas siguientes.
INFORME PSIQUIÁTRICO
● habla con personas inexistentes
● se despierta entre 03:00 y 03:20 AM
● dibuja figuras oscuras repetitivamente
● menciona “el camino” constantemente
Montenegro pasó lentamente la página.
Y encontró los dibujos.
El primero mostraba un bosque cubierto por niebla.
El segundo…
figuras altas sosteniendo velas.
El tercero hizo que el investigador dejara de respirar por un instante.
Mostraba a un hombre cargando algo invisible entre los brazos.
Cubierto parcialmente de cera blanca.
El mismo hombre vivo.
NOTA DE OBSERVACIÓN
El menor nunca recibió descripciones previas relacionadas con la Santa Compaña.
Montenegro acercó el dibujo hacia la luz del escritorio.
Las figuras infantiles parecían moverse ligeramente bajo ciertas sombras.
Entonces notó algo peor.
Uno de los dibujos no estaba hecho con lápiz.
Estaba hecho con barro húmedo.
El investigador apartó rápidamente la hoja.
El olor a tierra mojada llenó nuevamente el despacho.
DECLARACIÓN - DOCTORA SOFÍA LEMOS
(Psiquiatra infantil)
“El niño decía que las personas de las velas le hablaban.”
Otra línea.
“Y aseguraba que una de ellas seguía viva.”
Las sesiones con Tiago comenzaron a registrar fenómenos extraños.
Interferencias en audio.
Caídas eléctricas.
Campanas registradas por micrófonos sin fuente identificable.
TRANSCRIPCIÓN - SESIÓN 04
Doctora: “¿Quiénes son las personas que ves?”
Tiago: “No son personas.”
Silencio.
Doctora: “Entonces… ¿qué son?”
Tiago: “Los que siguen caminando.”
Montenegro cerró lentamente los ojos.
La sesión continuaba.
Doctora: “¿Qué quieren?”
Tiago: “Que alguien cargue el peso.”
El investigador sintió inmediatamente dolor en los brazos.
Más intenso.
TRANSCRIPCIÓN - CONTINUACIÓN
Doctora: “¿Y quién lo carga ahora?”
Silencio largo.
Después…
el niño respondió algo que provocó el cierre inmediato del expediente médico.
“El hombre triste.”
La doctora preguntó quién era.
Tiago señaló directamente hacia una esquina vacía de la habitación.
Y dijo:
“Está detrás de usted.”
La grabación terminó abruptamente.
INFORME POSTERIOR
La doctora Sofía Lemos abandonó el hospital psiquiátrico infantil dos días después.
Nunca explicó oficialmente el motivo.
Montenegro continuó revisando las últimas páginas.
Y entonces encontró la fotografía final.
Fue tomada dentro de la habitación del niño.
Durante la madrugada.
Tiago dormía normalmente.
Pero las paredes…
estaban cubiertas de nuevos dibujos.
Decenas.
Tal vez cientos.
Todos hechos durante la noche.
Velas.
Caminos.
Figuras oscuras.
Y en el centro de todos ellos…
un rostro.
Elías Montenegro.
El investigador dejó caer la fotografía.
La respiración le temblaba.
Las luces del despacho comenzaron a parpadear.
Entonces escuchó algo.
Lápiz sobre papel.
Muy cerca.
Montenegro giró lentamente hacia el fondo del despacho.
Había un dibujo nuevo sobre la pared.
No estaba ahí antes.
Trazos infantiles.
Hechos con algo oscuro y húmedo.
Mostraban el despacho.
Y dentro del dibujo…
él mismo aparecía sentado frente al escritorio.
Pero no estaba solo.
Detrás de Montenegro…
la procesión completa permanecía observándolo.
El investigador retrocedió aterrorizado.
Y entonces apareció otra línea en el dibujo.
Como si una mano invisible continuara trazándolo lentamente.
Una frase.
“YA SABEN DÓNDE ESTÁS”
Las campanas comenzaron a sonar.
Y desde algún lugar del edificio…
un niño comenzó a reír.