Eta Carinae: Divergencia 14 EL NEXO LÚMINA
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14 EL NEXO LÚMINA

— ¡Señor…! —deja lo que está haciendo y voltea a verla.

OZ esperaba que Smuel lo despertara del sueño forzado, pero ya no va a esperar a que Mirae Corporation haga un movimiento.

Pero es posible que hoy todo cambie.

— ¿Por qué no me dijiste todo desde el principio? —OZ asecha la oficina, esperando con paciencia—. Te habría ayudado en todo —Samael se escucha preocupado—, la presencia del emisario está causándote estrés innecesario.

El motivo por el que Darco desea con impaciencia que ZD funcione sale a flote.

—Te quería proteger, por eso te alejé, a fin de cuentas yo hice el trato con el jeque Tamim bin Zayed Al Maknahayan. Solo debo cumplir mi parte o mi cabeza flotará en el Golfo Pérsico —se relame los labios, mostrándose a la defensiva.

—Pero 354 no está diseñado para cumplir un propósito nuclear, solo es un ARM novio —Samael chilla en su asiento.

—Ya que sabes todo esto, necesito me lleves a donde lo tienes escondido.

—Darco yo no lo tengo…

—No creas que me desentendí del proyecto más importante de mi vida, además, tengo a varios informantes, ellos han estado viéndote de cerca y midiendo cada uno de tus pasos con 354 —OZ escucha las pisadas de Darco cerca de la puerta—.

Quiero que me expliques porqué metiste en esto a Smuel, lo dejaste con 354 por mucho tiempo.

—Es eficiente —se defiende viendo de reojo el andar amenazador de Darco—, y en el tiempo que ha pasado mejorando a 354, me he encargado de una molestia.

—Explícate —Darco se detiene a escucharlo.

—No deseaba ponerle ese sobrenombre, pero ella en verdad, me saca de quicio —toma aire con miedo desbordante en sus ojos—. Hablo de la señorita benefactora.

— ¡Te dije que te mantuvieras alejado de ella! —explota haciendo un leve gruñido.

—Eso intenté pero ella nos iba a meter en problemas con la Directora —camina al lado contrario de Darco, dándole el suficiente espacio para tranquilizarse.

—Maldición, ese es otro problema —se retuerce las manos—. Planeemos como sacar a 354 de las instalaciones sin que nadie lo sospeche. Es imperativo modificarlo para que cumpla su propósito nuclear, ese emisario me volverá loco con tanta insistencia.

Satisfecha por lo que acaba de oír, OZ-06 se encamina, recogiendo su cabello plateado con sumo cuidado.

—Debo ir por él… —masculla con desesperación.

Al llegar a la cápsula inicializa a ZD. Desde la pelea contra M33, no mostró ningún daño en su sistema, el único peligro que puede correr OZ, es que ZD no la reconozca y la ataque, porque fue dormido teniendo parámetros rojos, a todos a su alrededor los identificó como amenaza, por esto Smuel decidió dormirlo por varios días.

—EMERGENCIA, EMERGENCIA —ZD despierta tan amenazador como aquel día—. AMENAZA IDENTIFICADA, ELIMINAR TODA PRESENCIA DE PELIGRO.

ZD la toma por el cuello, la levanta con facilidad del suelo estrangulándola, ella se retuerce e intenta contraatacar sin ser demasiado agresiva, «sabe que no tendrá un buen resultado si se defiende por completo». Pero aquel intento no funciona, ZD es más fuerte y alto que ella.

En lugar de pelear, lo mejor es intentar hablarle.

—ZD… 354 —las palabras apenas son entendibles—. Soy… OZ-06, no soy tu enemiga —ZD aprieta cada vez más, los ojos de OZ parecen salirse de sus órbitas—. ¡Reacciona…hazlo por ella, por Ada…!

ZD la suelta tocando con dolor su frente.

— ¿Qué fue lo que dijiste? ¿Ada…? —se pregunta en voz baja mientras se arrodilla al lado de OZ por el dolor.

— ¡Pudiste haber destruido mi cuello ZD-354! —se recupera acariciando su cuello.

— ¿Quién es Ada…? —ZD parpadea aclarando su visión que lentamente deja de ser un tono rojizo.

— ¡Ayúdame a levantarme! —reacciona recordando en donde se encuentra y al ARM que tiene frente. Le ofrece la mano y ella acepta.

— ¿ARM-06? —abre los ojos muy grandes—. ¿Qué sucedió? ¿Por qué estás aquí?

— ¿No recuerdas lo que acabas de hacerme? —limpia el polvo de su cuerpo—. Eres muy molesto ARM-354, solo olvídalo, no tenemos tiempo, tenemos que huir.

— ¿Huir? ¿De qué estás hablando? —la toma de los brazos y la sacude—. Explícame.

—Quieren venderte para crear destrucción, eso va en contra de todo lo que somos los ARM.

— ¿Estás segura? —no le cree.

—No miento —le responde al instante.

—ARM-06, nosotros fuimos creados para dar asistencia a los humanos. Si mi programación me exige tomar acciones en contra de un ser vivo y ser usado como un arma, mi deber será obedecer.

— ¡No digas eso! ¡Tú propósito no es ese! —se queda en blanco al notar un ruido acercarse. Ha percibido demasiado tarde la voz del emisario y sus guardaespaldas.

— ¿Qué te sucede? —le suelta los brazos—. ¿Por qué te has quedado en silencio?

—Calla —lo toma del brazo y entran en una cápsula vacía—. Son los que te quieren llevar, no hagas ruido.

Pero no van solos, los acompañan Darco, Samael y Smuel.

— ¡Muévete Smuel! —lo jalan con brusquedad sin soltarlo—. ¡Dinos en donde tienes a ZD-354!

— ¡No lo haré! —responde desde el estómago.

Darco y Samael se detienen y ven con nerviosismo al emisario, paralizados por lo que acaban de escuchar.

—No planeo jugar con ninguno de ustedes —dice Omar Chotnir posando una mano en su cadera—. Esperé demasiado por ese prototipo y aún no está listo, tendré que informarle al jeque.

—No es necesario —se adelanta Darco con ojos saltones—, permítanme hablar con Smuel a solas —Omar duda con su intercomunicador en mano—. No tardará en confesar, lo juro.

—Tienes los minutos contados Branda —el emisario y los guardaespaldas dan unos pasos hacia atrás, a la expectativa.

— ¿El perro acaba de ladrar? —Samael se gira y golpea el rostro de Smuel—. No te permitimos rezongar “inútil” solo obedece.

Ambos se carcajean.

En el suelo, Smuel toma sus anteojos y limpia la sangre de su boca. Jadeando y maldiciendo por lo bajo se incorpora con dificultad, dejando en silencio a sus verdugos como nunca antes, y el emisario parece sorprenderse de la misma manera.

—Dije que no —repite con coraje—, quiero que me digan cuáles son sus planes con ZD-354, si me dicen podré prepararlo, ahora no está listo, si me dan unos días más, él estará como nuevo, a menos que quieran que recaiga por un error suyo —Darco aprieta los dientes y se lanza contra él.

OZ-06 hace hasta lo imposible por detener a ZD, le tapa los ojos, luego la boca y por último lo toma de las manos, al mirarlo con pesar; niega.

— ¡Por favor! ¡Basta ZD-354! —le ruega que no salga de la cápsula, pero ZD no la escucha, ahora sabe quién es el culpable, más bien, los responsables de los moretones y aquel diente roto del Doctor D’Amelio.

—Suéltame 06, debo ayudarlo, es nuestro deber.

Para ZD le es imposible controlarse en estos momentos, su sistema le indica darle protección inmediata al ser humano que estás siendo brutalmente golpeado.

—Por favor… no vayas, te lo suplico.

— ¿Acaso estás ciega? ¡El Doctor D’Amelio no para de sangrar!

Darco parece sacar todo su estrés de los últimos meses con el pobre de Smuel.

El emisario se cruza de brazos viendo su reloj, exasperado.

— ¡Ya basta Darco lo vas a matar! —Samael intenta separarlo, pero de un codazo es empujado hacia atrás.

— ¡No te metas Samael! —sus manos dejan de estar cerradas, alarga los finos dedos y toma por completo el cuello delgado de Smuel—. ¡Nadie está aquí, no podrán salvarte Smuel!

Los guardaespaldas ven nerviosos la escena, pero el emisario les pide mantenerse al margen. ZD empuja a OZ-06 y sale disparado, dispuesto a alejar a Darco de Smuel, pero solo da dos pasos al frente y se detiene.

Los tres árabes se sorprenden abriendo los ojos de par en par.

Samael y Darco se apartan con sorpresa y miedo al ver a ZD saltar sobre ellos, y en esta ocasión no está solo, OZ-06 lo respalda cuidando sus espaldas.

— ¡Aléjense! —ZD toca con dolor su frente, una imagen con estática invade su visión.

No es la misma sala, pero es la misma situación: Darco golpeando a Smuel contra el escritorio, él cae al suelo adolorido y sangrante.

Esa fue la primera vez que ZD defendió a Smuel, las veces anteriores solo presenció empujones y amenazas verbales, pero esta vez escala los límites de prudencia, límites que ZD no pudo soportar por más tiempo.

— ¿Es él? ¿En verdad es él? —Omar se acerca sin precaución a ZD, pero es ignorado—. Debemos llevarlo ahora antes de que ellos lo impidan —se dirige en su idioma a sus guardaespaldas.

— ¿Qué te sucede 354? —OZ se acerca con rapidez y le corta el camino a todos los presentes, sin dar espacio para que Samael o Darco los intercepten.

—Así que ahí estabas 354. No sabía que ahora te llevas bien con OZ-06, considerando que ella fue quien te entregó a nosotros —se mofa Darco.

— ¿Qué fueron esas imágenes? No comprendo. ¿Esto ya lo había experimentado antes? —guardan silencio ante la confesión.

— ¡No pierdan tiempo, lo quiero ahora mismo! —el emisario logra captar la atención de ZD, maravillado cubre su rostro de la impresión.

— ¿Con qué propósito están aquí? —ZD se dirige a Omar—. Ustedes no son mis creadores, no los obedeceré en nada.

— ¿A qué te refieres? —Samael trata de aproximarse dejando pasar esa pequeña conversación que tuvo ZD con Omar, pero es ágilmente detenido por OZ.

— ¡Las imágenes brotaron de mi sistema lux! ¡Esto ya lo había experimentado antes! —Éter y los maestros de ZD aparecen, su voz los atrajo—. ¡Me engañaron! ¡No acabo de nacer! ¡Ellos tenían razón! ¡Sácame de aquí OZ-06!

Smuel se limpia la sangre escurrida en sus ojos, levantándose con pesadez.

— ¡No dejen que escape! —Omar se escandaliza.

—“ No creo que seas una simple máquina, me has demostrado que eres más que eso… no le perteneces a esa empresa, ni siquiera a mí, te perteneces a ti mismo, mi querido Ed” — memorias confusas invaden su mente, una tras otra, en compañía de voces, atuendos coloridos, una cabellera dorada y un paisaje, se repiten creando un shock que lo paraliza.

— ¡Es ahora! ¡Tómenlo y no lo suelten! —Omar le ordena a sus secuaces raptar a ZD.

Smuel les impide el paso cayendo al suelo en su intento. Darco y Samael retuercen sus rostros llenos de furia contenida.