Eta Carinae: Divergencia 11 ÉTER #2
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11 ÉTER #2

—Éter es una creación de Zafir Labs, su nivel de respuesta es más rápido que el resto de los ARM creados en la última década.

Su eficiencia es óptima, puede ayudar a los humanos en diferentes áreas y especialidades.

Es un ser bastante completo, pero no tuvo el mejor recibimiento.

Los patrocinadores fueron desapareciendo inexplicablemente “en accidentes sospechosos”, la policía y los equipos especiales dedujeron que, aquellos infortunios se suscitaron por deudas no pagadas por científicos de Zafir Labs, la empresa se deslindó del problema acusando a los científicos en su lugar, así no perdieron su presencia en el mercado.

—Si Éter es tan completo como me dices. ¿Cuáles son sus errores?

—No cuento con esa información y aunque la tuviera no te la diría.

— ‘Por qué no?

—Basta ZD-354, sabes perfectamente por qué no puedo.

—Está bien, entiendo, aunque él me dijo que sus errores son mínimos y solo fue enviado a Mirae Corporation para ser analizado.

—Y eso están haciendo, pero ha sido postergado por… diversos motivos de mayor importancia —OZ-06 golpea la puerta de la cápsula impaciente—. Te informo que a partir de hoy seré tu guardaespaldas.

— ¿Mi guar…?

No espera una respuesta de ZD, al entrar a la cápsula acciona el comando de sueño forzado. Smuel cree que es mejor mantenerlo inconsciente el mayor tiempo posible, no desea que empiece a hacerse preguntas y llegue a la verdad absoluta en tan corto tiempo.

No está demás decir que Smuel se toma muy en serio su trabajo, su familia depende económicamente de él «aunque se la pasan despilfarrando su fortuna y él no lo sabe», no le gustaría hacerlos sufrir o hacerlos pasar dificultades. Por eso soporta tan malos tratos de sus compañeros de oficina.

—Descansa ZD-354 —OZ-06 permanece fuera de la cápsula, viendo a todos lados, con la guardia en alto.

En la oficina de Samael Garog «que comparte eventualmente con Smuel» se desenvuelve una conversación animosa con Darco Branda. Samael apoya un codo en el escritorio escuchando de mala gana el recital diario de Darco.

Después de haber conseguido los ARM LOVE AI «LIA» gracias a Nina, se ha esmerado en replicar por lo menos a uno de ellos, y lo ha conseguido con éxito.

Día tras día desde su “gran hazaña” le ha repetido a Samael los pasos que siguió para clonarlo sin levantar sospechas de VC-Corps.

—El sol ya se está ocultando Darco, dame un maldito respiro —Samael se deja caer en su asiento, cruza los brazos y espera no escuchar más palabras de su gran ídolo.

—Como quieras Garog, ya no te compartiré mis éxitos desde ahora —le da la espalda, dolido por no recibir elogios de parte de su más grande admirador.

Samael suspira aliviado, contrario a la actitud que quería recibir de él. Se levanta de su asiento y bebe de su termo lleno de agua.

—A todo esto ¿Por qué estás tan callado? a estas alturas tendrías que haberme pedido los detalles, no al revés —Samael regresa a su asiento, frotando el tabique de su nariz.

—Es obvio que lo olvidarías, teniendo tan gran oportunidad frente a tus narices. —le regala una mirada evasiva.

—Explícate ahora Garog —Samael suspira pero cede a la petición.

—Por alguna extraña razón no recuerdas que uno de nuestros ARM regresó a la sede central. Me pregunto si también olvidaste a qué serie pertenece —Darco se golpea la frente con el puño.

— ¡Claro! ¡ZD-354! —lo ve de regreso—. No tienes derecho a reclamarme nada, esta incursión es igual de importante.

— ¿Mucho más que controlar a ZD-354? No me lo parece Darco, de hecho creo que es el tema de mayor importancia en nuestra sede.

—No necesitas recordarme la molesta presencia de la Directora Sannae y sus incansables peticiones, pero si logro con éxito que esos ARM funcionen ganaremos mucho dinero.

— ¿Más que con 354? —no le responde al instante—. Sé honesto contigo mismo, es solo una perspectiva.

— ¡Es mi instinto! —Darco golpea con los puños la fría mesa, haciendo a Samael retroceder por inercia—. Es obvio que haré un estudio exhaustivo de mercado, no necesitas mencionarlo.

—Pues entonces desarróllalo Darco, el tiempo es una mina de oro, de mi parte seguiré trabajando con ZD-354.

—No esperaba menos —con el dedo índice le acomoda el flequillo apartándolo de sus ojos—. Quiero que te encargues de ese tema hasta que pueda volver a poner mi atención en ese ARM.

Samael quita con brusquedad la mano de Darco, nunca le ha gustado como intenta manipularlo como lo hace con las damas.

—Lo haré, pero no porque tú me lo pides… quiero decir —se levanta quedando a centímetros de su rostro—. No lo haré porque lo exijas, es mi trabajo y no planeo deshacerme de él tan fácil como tú lo has hecho.

—Quiero que me reportes sus avances con frecuencia —Darco se le acerca más, viendo con claridad su reflejo en los ojos de Samael.

—Te daré los reportes solo cuando sea necesario —le toca la barbilla acariciando suavemente—. No antes, ni después, y si me permites “confiar” en mi intuición, te puedo decir que estará listo pronto.

Samael se separa abruptamente de Darco al escuchar a Smuel entrar a la oficina, perplejo, abre la boca con impresión, nadie podría culparlo al ver a dos científicos tan de cerca, tal momento se puede malinterpretar si no conoces su historia y sus intentos de dominación sobre el otro.

—Dis-Discúlpenme, no-no deseaba… no pretendía interrumpir —Darco gira al escucharlo.

— ¿Qué pretendes Smuel? ¿Insinúas algo? —se abalanza a su cuello sin dudarlo—. Mejor habla claro pedazo de basura —comienza a tornarse morado, lo está apretando con más fuerza de la usual.

—No- insinuó- nada- señor… Bran-da —con dificultad las palabras salen de su boca.

—Eso espero —lo suelta empujándolo dentro de la oficina—, solo estamos conversando, y sabes que somos amigos —Smuel asiente sin cesar.

Toma su garganta con dolor, por poco sus documentos son descubiertos por Darco. Se trata de los informes del avance de ZD en su primer día con los maestros de la sociedad robótica.

—Nunca se atrevería a crear rumores, pareciera que no lo conoces. Todo el mundo rehúye de su presencia —Samael se le acerca—. Es una peste que ahora debo soportar para terminar de una vez por todas al ARM prófugo.

—Nunca les pedí explicaciones, lo que pase entre ambos no es asunto mío —armado de valor, Smuel se aferra a sus muñecas.

—Conoce tu lugar Smuel.

—Ya basta Darco, él tiene razón, no le debemos explicaciones a nadie sobre nuestra amistad.

En las instalaciones de Zafir Labs, Nina Rosemberg ha mantenido en su rostro la misma expresión de fastidio.

—No puedo con esto —analiza una pantalla flotante con mucha atención—. Es imperativo encontrar el máximo desarrollo de aquel LIA.

En la imagen está Ádamis, destaca su semblante ensombrecido por la tristeza. Poco después de su partida, ella regresó corriendo al interior de su nuevo hogar y buscó pistas de ZD, pero no encontró nada. Desanimada se sentó frente a su chimenea y dentro de ella vio una nota.

El LIA que le obsequió Nina, no solo grabó cada momento de desesperación, estuvo ahí para presenciar el cambio de niveles emocionales que experimentó, reportando todos sus movimientos a la empresa, a ella en específico.

— ¡Vete y déjame en paz!

— ¡Deberías regresar con tus creadores! ¡No me interesa verte y mucho menos hablarte! ¡FUERA! — es todo lo que obtenían de su parte.

—No parece comprender la situación, y no está ayudando a desarrollar emociones en ese LIA —se palmea la pierna derecha con fuerza, enrojeciéndola.

— ¿Qué es lo que hará señorita Rosemberg? —su ayudante Marcus le aprieta el hombro, esperando reconfortarla.

—Tal vez debo dejar que baje la guardia, tarde o temprano aceptará a ese LIA, pero el análisis de ese modelo va a tardar mucho tiempo.

Ya sé que debo ser paciente —se acerca al gran ventanal, observando el cielo azul se pierde en sus pensamientos—.

Quiero que me digas cómo van las cosas en Mirae Corporation con los LIA que les enviamos.

Marcus se apresura a configurar las pantallas flotantes, y de ellas surgen imágenes dentro de Mirae.

—Han dejado de estudiarlos y los LIA captaron una réplica en por lo menos uno de ellos.

— ¿Ya ha llegado ZD-354? —murmura—. ¿Lo han enviado a mi hogar en el Oeste como lo pedí? —un brillo de esperanza resplandece en sus ojos.

El silencio de Marcus deja en evidencia la grave falta de Mirae Corporation.

—Lo lamento señorita Rosemberg. ZD-354 no ha dejado las instalaciones de Mirae Corporation.

— ¡…Ese maldito malnacido! ¡Samael Garog rompió nuestro acuerdo! —sale enfurecida seguida por un preocupado Marcus.

— ¿Qué hará ahora señorita? Debe pensar bien las cosas —intenta hacerla entrar en razón.

— ¡Traigan mi auto! ¡Ahora mismo!

—Enseguida señorita Rosemberg —responde apresurado el guardia de Zafir Labs.

—Voy a enfrentarlo Marcus y más le vale cumplir con su parte del trato.