Eta Carinae: Divergencia 7 PARADERO DESCONOCIDO #2
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7 PARADERO DESCONOCIDO #2

—Y eso que aún no conocen el interior, caballeros —uno de los guardias de Rosemberg conduce por un camino de piedrecillas de colores a los científicos, llegando a la entrada principal sin demora.

Los escalones no son de piedra común, están hechos de un material que absorbe cualquier sonido, cada pisada es un silencio absoluto y su textura es tan suave como el terciopelo pero con la solidez del cuarzo.

—Espere… ¿Ésta es la puerta principal? —el guardia asiente con una mirada divertida.

— ¿Qué es eso? —Darco acaricia las figuras talladas.

—Parecen inscripciones, no reconozco el idioma —Samael trata de tomar una fotografía pero el guardia, completamente serio le baja las manos negando con la cabeza.

—Yo tampoco la reconozco —Darco muerde el interior de su mejilla, parece enfurecido.

En el arco de la puerta se asoman pequeños querubines que los observan, a simple vista se ven inanimados, pero al acercarte puedes verlos mover sus ojos. Es muy posible que sean cámaras de vigilancia novedosas de VC-Corps «la competencia de Mirae Corporation», Nina tiene buena relación con ellos.

—Recuerda lo que hablamos Garog, no debemos importunar a nuestra benefactora.

—Tienen el tiempo contado, caballeros, adentro los recibirá otro guardia. Recuerden que cada paso que den es bien observado.

—Lo tenemos presente, agradecemos su amabilidad, podemos continuar solos desde ahora —Samael quiere ignorar al guardia y entrar deliberadamente, pero los detiene a ambos tomándolos de los brazos y girándolos rápidamente hacia él «es bien sabido que Darco es el único que se ejercita, Samael parece un muñeco de trapo».

—No intenten nada contra mi ama o lo pagarán con sus vidas —no entienden la importancia de esas palabras, solo asienten dando el primer paso dentro del hogar de la señorita Rosemberg.

Las pinturas en las paredes no solo son obras de arte refinado, parecen ventanas a otros mundos, al pasar a su lado puedes asegurar que ves un paisaje en movimiento, o escuchar el susurro del viento en un bosque pintado, justo como si pudieras cruzar el lienzo y adentrarte en la escena.

—Estoy muy impactado Darco. Éste sitio, no deja de deslumbrarme.

—Bienvenidos, Darco y Samael, hace tanto que no los veo juntos —Nina Rosemberg aparece detrás de ellos.

—Señorita Rosemberg, está deslumbrante como siempre —Darco intenta besarle la mano, pero Nina, con la nariz arrugada la retira ágilmente.

—No dispongo de tiempo, caballeros, debo asistir a una reunión —entra a su amplia habitación y se deja caer pesadamente en el sofá, pero no los invita a tomar asiento.

—Directa como siempre señorita.

Samael parece incómodo con la forma en la que Darco actúa siempre frente a Nina, parece que lo intimida su riqueza, además nunca ha sido capaz de esconder su afición por ella en los dos años que la viene conociendo.

Pero Samael tampoco puede negar su atracción por ella, todo lo que es y la rodea le parece embriagador, tal vez esa atracción se deba al ver su propia ambición y narcisismo materializados.

—Señorita Rosemberg, nuestros informes nos indican que solicitó la asistencia de ZD-354 en repetidas ocasiones, sin embargo, no se notificó que tipo de acciones realizó para usted.

—Es porque le pedí que fuera anónimo —con furia frota su frente y abre su pequeña libreta digital, repasando oración por oración.

Antes de la llegada de los científicos, Nina se preparaba para la reunión que liderará en unos minutos con accionistas muy importantes.

— ¿A quién se lo pidió? ¿Fue a alguno de nuestros…? —Nina interrumpe cerrando de golpe su libreta.

—Sí, se lo pedí a él, a ZD-354.

—Él no tiene esa autoridad —replica Samael con ojos entrecerrados.

— ¿Eso es todo lo que requieren, caballeros?, si es así pueden marcharse. Estoy muy ocupada —Darco nota que les está ocultando información.

— ¿Usted sabe que ZD-354 ha estado…? —Darco se atraganta con las palabras, a punto de revelar lo que se supone no debe.

— ¿Qué? —Nina cruza sus brazos y ladea la cabeza con una risa burlona— ¿Él se escapó, cierto? —ninguno responde, comparten miradas nerviosas. Darco decide actuar conforme al momento.

—Le dimos una tarea a realizar cerca de su mansión, señorita, pero poco después perdimos su ubicación —Nina suspira amargamente.

—Tenía la esperanza —murmura sin detectar la amenaza que tiene al frente.

— ¿Disculpe? ¿Podría repetir lo que dijo?

—Dije que no lo he visto, además me parece ridículo que no lo localicen.

—Ya intentamos todo —Darco quiere hacer un movimiento para crear cercanía.

—Señorita Rosemberg —Nina retuerce sus labios en una mueca de asco y hartazgo—. Disculpe, señorita Rosemberg, yo… —con el rostro colorado Darco se aclara la garganta.

— ¿Qué nos sugiere, señorita Rosemberg? —cansado de aquellos intentos de coqueteo, Samael trata de adivinar qué información puede tener Nina, nunca la ha considerado notablemente inteligente, solo le pregunta para burlarse de ella.

Y es verdad lo han intentado todo, excepto ir con sus propios pies a buscar a ZD, pero eso lo consideran un acto “extremo” que no se pueden permitir.

— ¿Han usado el código maestro que tienen todos los ARM? —por supuesto que lo pensaron, pero no quieren eliminar los datos que lograron recopilar de ZD-354, no quieren configurarlo desde cero, ya tienen planes y tiempo establecidos.

—No queremos ir al extremo —sentencia Samael.

—Deberíamos intentarlo Samael, nos quedamos sin tiempo, deberíamos ejecutar el código BWIZZ.

—Ya les presté más tiempo del que dispongo —Nina se levanta apresurada viendo la hora—. Ejecuten ese código, puede ser que tengan éxito. Hasta luego, caballeros.

Sale de su mansión con una sonrisa enorme en el rostro, ha sentenciado que no desea que nadie más posea a ZD-354, si ella no puede tenerlo, entonces nadie más lo hará.

Tanto Darco como Samael comparten últimos comentarios sobre la situación y deciden tomar el consejo de la señorita Rosemberg, ya habían pensado en esa solución pero no querían considerarla, deseaban con todas sus fuerzas el poder recuperar a ZD sin tener que emplear códigos que puedan dañarlo permanentemente.

Pero ahora creen fielmente que los errores que puede tener ZD son mínimos y las reparaciones «que hará Smuel» no tendrán mayor complicación. Además, el árabe interesado en ZD-354 llegará muy pronto al país.