3 UN LUGAR EN CALMA #2
Recabando información sobre su condición médica, busco un tratamiento adecuado, y con la autorización del paciente procedo al análisis con mi visión.
Reviso sus signos vitales y estructura ósea, con ondas sonoras de alta frecuencia, genero imágenes de los órganos internos.
Lo más óptimo para el señor Ernesto, es emplear nanotecnología para reparar sus arterias dañadas, y así lograr eliminar placas de colesterol. Debido a su avanzada edad, otro procedimiento sería aún más riesgoso y sin efectividad.
—Señor Ernesto —le digo mientras termino el análisis—, he localizado áreas que requieren de atención médica inmediata. Procederé con su autorización, además le recomiendo un tratamiento temporal que incluye cambios en su dieta, le daré las indicaciones a su nieta Samantha. ¿Está de acuerdo?
La mirada del señor Ernesto se ilumina ligeramente al escuchar mis palabras, como si encontrara un rayo de esperanza.
— ¡Gracias ZD-354! —agradecida Samantha se frota los ojos alejando las lágrimas.
—La medicina es una de mis especialidades —le respondo—, me satisface serles de ayuda. —un ligero toque, que ya me es conocido, me hace girar la cabeza. “ Labios posándose sobre mi mejilla ”, un gesto de la señorita Astra que me toma por sorpresa.
Toca con sus cálidos labios mi rostro inerte.
Un toque breve, suave y afectuoso.
Registro de comportamiento:
“La señorita Astra muestra afecto y gratitud hacia mí, debo analizar este comportamiento para entender mejor las dinámicas sociales humanas y cómo puedo interactuar de manera efectiva con ellas”.
Este contacto me transmite cierta calidez, ese roce con mi piel sintética me provocó un temblor que no había experimentado antes.
La señorita Astra se acerca a sus amigos con una sonrisa grande, su rostro es iluminado por la luna que resplandece de una manera diferente.
Análisis situacional:
“Al observar sus expresiones, puedo identificar que los humanos poseen una capacidad única para expresar emociones, ya sea por contacto físico o gestos simples como el tacto.
Dichas conexiones parecen generar un impacto profundo en sus relaciones interpersonales.
Debo aprender sobre sus interacciones, para mejorar mi comprensión del mundo y saber cómo puedo ser más útil para aquellos que me rodean”.
Mientras ZD-354 aprende más de su entorno y sobre todo de los humanos, en la sede central se enfrentan a varios inconvenientes y se multiplicarán si llegan a ser descubiertos por la Directora Sannae.
— ¡No es posible que se haya perdido! —Darco arremete contra su escritorio, su mano se enrojece al instante.
—Al salir de las instalaciones perdimos su marca de energía, desapareció a las afueras de la gran Ciudad. Es probable que se haya adentrado al campo, o tal vez fue a ese poblado donde no tienen control del clima —Garog avienta sus lentes al suelo, el cansancio es visible en sus ojeras.
— ¿Me estás diciendo que hemos perdido definitivamente la conexión con él? —Darco respira entrecortadamente.
La Directora no paró de amenazarlos desde la mañana, aunque sus ARM hayan sido los que fallaron en su misión de seguimiento.
—Darco tranquilízate o llamarás la atención, todos están mirándote —fuera de la sala varios científicos los tienen a la expectativa.
—Tienes razón, no debo perder la cabeza —toma una bocanada de aire y deja de temblar.
—Tenemos dos opciones: Podemos dejar que ZD-354 regrese por su cuenta, o podemos ejecutar los llamados “SCARLET” —Darco asiente frenéticamente.
—Es buena idea, pero… ¿Son aquellos comandos que lo dejarán en estado de shock por electricidad?
— ¿Qué otro comando “SCARLET” existe? —Branda sonríe irónicamente.
—Hagámoslo, es perfecto Samael. Estamos perdiendo mucho tiempo y dinero. No debí escuchar a Sannae y su idea de dejarlo salir con esa muchachita.
Mientras tanto, en Cielo Espectral las buenas noticias no tardan mucho en esparcirse. Cuando todos ven por primera vez a ZD-354 les es complicado interactuar con él, pero al pasar los días empiezan a solicitar su asistencia en diversas actividades.
ZD-354 no ha desaprovechado ni una sola oportunidad para seguir recabando información de los humanos, sobre todo de las necesidades y problemas que tienen en Cielo Espectral.
Registro de datos:
“Los vecinos de la señorita Astra, habitantes de Cielo Espectral, tienen necesidades básicas y reparaciones en sus hogares. Debo analizar cómo puedo ayudarlos de manera efectiva, antes de regresar a la sede central”.
Soy consciente que en Mirae Corporation esperan mi regreso, pero algo en este lugar y su gente me hacen “desear” permanecer un poco más.
Mis cálculos me indican que puedo aprender mucho sobre los humanos y cómo se relacionan entre ellos si permanezco aquí, pero la luz intermitente en mi visión continúa apareciendo desde hace días, es posible que sea Mirae Corporation, pero deben esperar a mi regreso.
¿Qué pasaría si no vuelvo como ellos quieren que lo haga?
Por supuesto que conozco los numerosos métodos que tienen para localizar a cada una de sus creaciones, lo que hace preguntarme:
¿Por qué no los he visto cerca?
¿Será esto también parte del plan de la Directora y el señor Branda?
Las miradas que compartieron cuando partí de la sede central y lo sospechosos que se encontraban hablando por lo bajo, me dejaron alerta y sospechoso. ¿Qué están esperando obtener a cambio?
Ya ha llegado el anochecer, y la señorita Astra está arreglando su mesa para compartir sus alimentos conmigo. Le he repetido en varias ocasiones que no puedo comer ni beber nada, pero parece no importarle, me sigue sirviendo aunque la comida se eche a perder.
Mis análisis indican que su estado de ánimo se ha regulado desde hace varios días atrás, pero me parece que ella no se ha dado cuenta de lo feliz que es.
Mi presencia en su hogar no es una invasión o amenaza, se ha acostumbrado tanto a mí, que es posible que no se haya cruzado por su cabeza que en algún momento debo regresar.
Al terminar la cena, salgo de su casa por petición suya.
—Regálame un poco de tu tiempo antes de irme a dormir ZD-354 —fueron sus palabras.
Espero delante de su hogar, con los brazos cruzados, pose que copié de Rafayel.
—Estoy lista, disculpa la demora —sale apresurada y emocionada, azotando la puerta principal.
Le ofrezco mi brazo y caminamos hacia el sendero de piedrecillas de colores.
— ¿Vamos a un sitio especial señorita?
—Así es —apresura su paso. Está emocionada.
Seguimos caminando en silencio, pero no por mucho tiempo.
—Mira, ya llegamos.
La luna llena ilumina el prado de flores silvestres, es un paisaje mágico.
La señorita Astra toma asiento y me invita a hacer lo mismo a su lado, palmeando el pasto seco.
— ¿Le gusta la luna, señorita?
— ¿A ti no?
—Me parece muy peculiar, sí… es como si centellara como un enorme faro, que guía con su delicada luz —me mira enternecida.
—Eso mismo pienso — siento un extraño calor emanar de mi rostro .