Capítulo 14
LO DE MARTÍN
Si tuviera que dibujar lo que hoy siente, lo haría así:
Y, aunque lo hace, esta noche no nota que ese ejercicio lo libere.
Normalmente, sí que lo libera.
Mucho antes de que Ginés le insistiera en que usara sus dibujos para desahogarse.
Como si él no lo supiera. Es más, como si no hubiera empezado a dibujar precisamente por eso.
Porque en ese universo de lápices y rotuladores que es solo suyo no hay lugar para los ******** (alguna vez le gustaría inventarse una palabra para ellos que le evite pensar en las que prefiere no decir) que le hacían la vida imposible.
Los mismos ******** que lo obligaron a ponerse candado en todas sus redes para evitar que se cuelen en su habitación. Y en sus fines de semana. Y en este insti en el que lo que más le gusta es que no están.
Pero su barrio sigue siendo su barrio.
Y a veces se le olvida que también es el de ellos.
El de los ******** que suelen pasar de él porque ni siquiera lo ven.
O porque deben de haber encontrado alguna nueva víctima ahora que ya no lo tienen en clase.
O porque Martín ha aprendido a ser tan invisible y a camuflarse tan bien entre columnas y portales que ni siquiera se dan cuenta de que está allí.
Pero esta tarde sí.
Esta tarde lo han visto.
Porque han mirado más.
O porque él se ha confiado.
O porque quien sea su nueva víctima —los depredadores siempre andan a la caza de alguna— no ha ido a clase esta mañana y ellos necesitaban su ración cotidiana de odio.
Y en cuanto lo han visto a él, los ******** la han aprovechado.
Una vez más.
Por eso ha llegado tarde a la cita con la Séptima.
Por eso no se encontraba demasiado bien durante la reunión.
Y por eso le cuesta emocionarse con su plan de mañana.
Porque odia pensar que lo de hoy puede repetirse.
Odia sentir miedo al recordar que deberá volver a cruzar ese parque.
Y no quiere tener que dibujar de nuevo a esos ******** por mucho que Ginés le insista en que el arte lo ayuda.
A él lo único que le ayudaría de verdad es una goma de borrar gigante. Inmensa. Una goma de borrar blanca y reluciente con la que sacarlos de su vida para siempre.