4. Sofía
Sofía
—R ecuérdamelo, Sofía, ¿de cuántos edificios te han echado en Los Ángeles? —me pregunta Oliver, el director del periódico para el que trabajo.
Estamos en su despacho, después de que haya acudido a «rescatarme» de los guardias de seguridad del cuartel general de Bracknell familias enteras pernoctan en sus coches, en los aparcamientos de los supermercados…
—Gracias, Sofía, pero ya lo sabemos. Todos vivimos en Los Ángeles, por si no lo recuerdas.
—Pues entonces sabrás que la Administración se comprometió a construir viviendas subvencionadas, pero ya ha pasado el doble del tiempo que dijeron que tardarían en edificarlas, y no están acabadas ni la mitad; además, los costes se han disparado.
Bien, pues sospecho que Bracknell siempre hay algún escándalo político al que Drew puede recurrir, y a Trish no le faltan las tensiones internacionales —responde con cara seria—.
Entre los NFT, los bitcoin y Dios sabe qué más, Cindy sigue prometiendo nuevos modos de hacerse rico, y Kim, con la salud y la belleza, ya va servida.
Estamos en Hollywood y Alrededores , ¡todo el mundo anda tras la receta de la belleza y la juventud eternas! El círculo se estrecha, Sofía.
—¿Esta reunión no será para decirme que ya no sirvo para nada? Porque no me parece muy elegante echarme a la calle delante de todos.
—No, pero debes pensar en lo que puedes ofrecer realmente al periódico para que salga a flote —me replica Oliver, apoyando las palmas de las manos sobre la mesa.
—Te he recitado todo mi historial, ¿qué más quieres?
—Chismorreos —responde sin pestañear.
—¿Qué chismorreos?
—Desde que Devin fue trasladado a Florida, no contamos con nadie que se dedique a los escándalos, a los cotilleos y los dramas de las estrellas, dentro de lo que llamamos Hollywood y Alrededores . ¡Y ya no digamos en el mismo Hollywood!