Capítulo 8 7
Koven Alasdair
Italia.
El coche de Lina se levanta sobre dos ruedas y cuando cae pierde una de las delanteras. El alerón trasero ha quedado destrozado en el impacto. Dubois milagrosamente, sale de su monoplaza haciendo un gesto a la ambulancia que ya se acerca a ellos.
Lina sigue en el F1.
Los gritos de mi cabeza ensordecen todo cuanto hay a mi alrededor y no se callan hasta que le cojo la mano en la ambulancia.
Los paramédicos murmuran cifras, niveles, presión arterial. Las paredes del vehículo en movimiento no dejan de moverse en círculos. Me concentro en cómo su pecho sube y baja demasiado lento, no me gusta nada.
Las voces se solapan unas encima de otras mientras devoramos la carretera camino del hospital y luego al llegar allí. Lina sigue sin dar respuesta. No tardamos mucho en descubrir qué le pasa.
Han drogado a la piloto.
Ha tenido suerte de que el choque no la matara.
La droga fue administrada desde dentro del paddock.
Esta vez no pierdo el control de mis emociones. Al menos, no de forma evidente.
Han intentado matarla. Delante de mí.
La policía está por todas partes porque les he llamado yo. Le he pagado una buena pasta a uno de ellos para que no se aleje de la cama de Lina desde el momento que la traen después de hacerle un lavado de estómago, hasta que yo lo diga.
Alguien la drogó. Alguien tuvo que acercarse a ella lo bastante para hacerlo. Pincharle algo en el cuello, en el brazo o quizá hacer que lo ingiriera. No debí evitarla. No debí dejarla sola cuando sabía que había peligro.
—Un día difícil, ¿verdad? —pregunta una voz reconocida a mi espalda.
Me aparto de la máquina expendedora despacio. Alzo la vista y veo a Lucian apoyado en la puerta de una sala de descanso vacía y bastante a oscuras. Fue él quien vino a mi casa a pedirme que ayudara a Lina para que su carrera no se echara a perder. No puede haber sido él.
Lucian Hendrix se aleja de la entrada y me hace un gesto para que entre. Lo hago y al cerrar la puerta tras de mí, veo a otros tres tíos. Van vestidos de negro y con pasamontañas.
No puede. Haber sido. Él.