Capítulo 5 8
Koven Alasdair
Me alejo por el pasillo con ganas de volver a entrar.
En algún momento se me pasará esta sensación de que si no estoy en contacto con ella respirar se vuelve difícil. La vida ha cobrado un sentido distinto desde que conocí a Lina y no estoy dispuesto a renunciar a eso.
Reconozco que la cara que ha puesto cuando le he hecho la pregunta ha sido del todo adorable.
Por esa razón, Brutus, cuando entro al salón comedor, cree que estoy contento y dispuesto a hablar de lo de ayer. Empieza a dolerme el estómago otra vez. Le hago un gesto para que lo deje para luego cuando me menciona que las cámaras lo grabaron t-o-d-o.
—Hay una cosa más. Es sobre la prensa.
—No quiero oírlo. Y ella tampoco.
La idea de que Lina tenga que lidiar con las malas lenguas después de lo que soportó me jode más que una puñalada intercostal.
—Sí, sí queréis —sonríe y me desconcierta—. El público no la está tachando de irresponsable, dicen que es admirable que compita a tan alto nivel teniendo en cuenta los dolores que sufre. La adoran.
—¿De verdad?
—Y no solo eso. Después de que anunciaran que Mikel es el único que va a tener mejoras en el coche y que Lina se hiciera con la pole position, el público baraja que sea un tema de discriminación de género. Se los ha ganado a todos.
Me paso la lengua por el interior de la boca.
—Lo mejor será que nos centremos en la carrera.
—Lucian se merece un buen bofetón después de lo de ayer —dice poniendo una mano en mi hombro—, sentirse traicionado por ella no justificó lo que hizo.
Pero estoy seguro de que ahora se arrepiente de haberle dado el visto bueno y dejarla correr hoy.
De lo contrario, el público se lo habría comido vivo.
—No voy a negar que me gustaría verlo.
—Lo entiendo, en serio —Brutus me aguanta la mirada y parece que quiere decir otra cosa.
Que lo sabe.
Que le parece bien guardarnos el secreto.
—Todos le hemos cogido cariño a nuestra compañera —digo en tono neutro—, nadie en el equipo quiere que se quede sin correr.
Asiente conforme con dejar las cosas así.
Es un buen tío, pero no estoy dispuesto a poner en peligro la reputación de Lina. Ni siquiera con él.