Capítulo 4 9
Lina Dimettri
Me han sacado de la carrera casi antes de empezar.
Me han dado por perdida.
Me han subestimado.
Error.
—Lina, tienes los neumáticos fríos. Calma las primeras vueltas —dice JJ, pero acelero curva tras curva.
Me tiembla el cuerpo de anticipación, de todas las posibilidades que se abren ante mí en un abanico violento. El coche responde como una fiera liberada, como si también estuviera cabreado por lo que nos ha pasado. La recta se estira ante mí y no tengo compasión. No he nacido para ser prudente.
Alasdair no ha dicho nada, pero sé que el cambio de Lucian… dios, ha sido cosa suya, ¿verdad?
Mi corazón se sacude cuando veo el coche en penúltima posición.
Me lanzo por el interior de la curva y lo adelanto antes de que entienda lo que está pasando.
Freno tardísimo, al límite. El coche aguanta.
Es un puma cubriéndome las espaldas. No celebro la P18, ni la P17.
Soy un monstruo sediento de victoria y lo único que hago es ir a por más.
Y volar, joder. Como nunca.