Eres mi maldita pole position (North Star 9) Capítulo 2 8
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Capítulo 2 8

Lina Dimettri

Ignoro el lacerante dolor de cabeza que me sigue de cerca en la séptima vuelta, pero me deja el cuerpo empapado en sudor frío. «Buen arranque. Mantén la calma». Han sido las únicas cuatro palabras de Alasdair por el momento y las atesoro como una medalla de oro.

La vuelta en el circuito dura tan poco que el tiempo no existe. Es una repetición frenética de frenar, girar, acelerar y sentir el cuerpo aplastado en todas direcciones. El coche vibra a través de mí y la adrenalina afila mis reflejos permitiéndome mantener la cuarta posición.

Lo que más me jode es que a quien tengo justo delante es al puto H. D. Antonov. El capullo risueño salía sexto y ahora va tercero. Ha cambiado a blandos antes que nadie y la jugada le ha salido bien. Está a solo un segundo y pienso quedarme con su posición.

—Lina, ¿estás bien? —pregunta JJ.

Solo entonces me doy cuenta de que estoy gruñendo como un animal herido.

El dolor forma parte de mi día a día, joder. Esto no puede sobrepasarme. No vamos a sufrir un episodio aquí y ahora, ya lo hemos hablado.

—Un calambre, estoy bien.

—¿Lo estás? —repite Alasdair, su voz cargada de tensión.

—Estoy bien. Te lo juro.

Aprieto el volante y respiro hondo.

Vamos. Mil millones de sesiones de fisio, ¡servidme de algo!

El dolor de cabeza amaina un poco cuando veo la oportunidad y mi corazón se salta quince latidos.

Pulso el botón de DRS en el volante. El alerón cambia.

El DRS abre una solapa en el alerón trasero.

El ala genera menos resistencia. Gano velocidad.

Disfruto de la sensación de que el acelerón se alargue y me propulse hacia delante, como si me dieran una patada contundente.

Me quedo con la tercera posición. Pero a duras penas tengo oportunidad de disfrutarla.

Bandera roja.

¿Qué cojones?

Miro por el espejo y veo humo y el guardarraíl con un destrozo. Ha habido un choque lateral de dos monoplazas y ahora un ala delantera está hecha pedazos en mitad de la pista. Gruño y JJ cree que es de rabia, pero no.

Qué va.