Capítulo 2 3
Koven Alasdair
Barcelona, días atrás.
Intento cargarme de paciencia recordando las palabras que Sant Delphi me ha soltado esta mañana en el sermón matinal y me planteo si sigue saliéndome a cuenta estar suscrito a ese canal.
Llamo a la puerta de la habitación de hotel de Lina y espero. No tarda mucho en abrirme. Lo que no esperaba es que lo hiciera en bragas. No se las veo, pero rezo porque las lleve bajo esa camiseta larga en la que se puede leer «odio a Koven Alasdair». A duras penas le tapa el culo. Hostia puta.
Durante una fracción de segundo me pierdo en la belleza de sus piernas. En lo suave que parece su piel. En lo contenta que estaría mi lengua si me dejara hacer lo que…
—¿Hola? —dice su voz, aguda y repelente desde hace una semana, pero que tanto me gusta.
—Lucian ha reunido al equipo, quiere hablar con todos antes de la carrera.
—Claro.
Lina sale al pasillo y si no fuera porque pongo el pie, la puerta de su habitación se habría cerrado al momento.
—¿Qué crees que estás haciendo?
—Ir a ver a Lucian. Es lo que has ordenado, ¿no, jefe? —Se encoge de hombros—. Pues vamos.
El gesto, sumado a que me da la espalda, revela un tramo de un culo muy bien puesto y mi cabeza la categoriza como la curva más peligrosa de todas.
Cierro los ojos para que toda la sangre de mi cuerpo deje de volar hacia mi polla.
—Lina —gruño—. Ven aquí.
—Oh, ¿cambio de orden? Claro, jefe. —Camina descalza hasta mí, acercándose tanto que puedo ver lo preciosa que está incluso sin una puta gota de maquillaje.
No quiero que nadie la vea así. Sobre todo cuando acabo de descubrir que la Lina de estar por casa es todavía más irresistible que la que lleva ropa un millón de tallas más grande.
—¿Qué quiere, jefe?
—Quiero que dejes de llamarme jefe y te vistas. —Empujo la puerta hasta que se abre con un golpe estridente.
—Claro, sin problema. ¿Quieres elegir tú mi ropa? ¿Te gustaría pasar y…?
Dejo que la puerta se cierre entre nosotros antes de que las inapropiadas ganas de acabar con todo esto de la forma más inapropiada posible, me ganen la partida.