Capítulo 1 0
Koven Alasdair
La cena va bien, mi cabeza no me agobia y el ruido amaina cuando estoy en compañía de la bonita familia feliz. Pero en cuanto mi espalda toca la cama, sus ojos oscuros vuelven a mí acechándome como me merezco. Lo siento, Marcus. Lo siento.
Mi cuerpo se empapa en sudor frío, mi pulso se desboca y el paladar se me llena de amargura.
Beckham cree que ya no tengo ataques de pánico.
Todos, en realidad. ¿Qué puedo decir? Soy un buen mentiroso.
Tengo el tiempo justo de llegar al baño antes de que mi estómago decida escupir todo lo que he comido.
Como si eso fuera a cambiar las cosas.