Entre Rosas y Sueños Capítulo 3
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Capítulo 3

(D)

La luz dejó de filtrarse por mi ventana hacía ya unas cuantas horas, pero a pesar del cansancio no me atrevía a intentar dormir aún, si es que lo lograba.

Sabía que si cerraba los ojos y me dejaba llevar por el sueño, acabaría de nuevo junto a ella.

Hace unos meses lo desearía, pero ahora que sabía quién era esa chica, solo quería estar lejos de su mente.

“La chica perfecta”, “La belleza de la aristocracia florentina” eran unos de los tantos titulares que había visto sobre ella.

Aparte de esos estúpidos rumores y esa maldita foto besando a uno de los chicos de La Élite.

Hasta donde sabía, los miembros de La Élite no podían estar juntos, y mucho menos comprometerse, como decían los rumores que habían llegado hasta mí, aunque no sabía cuánto podía fiarme de ellos.

Los rumores solo eran un arma más en este mundo.

Pero, si era verdad, de alguna forma lo habían permitido, lo habían aceptado.

¿Podría ser que las cosas estuvieran cambiando? Se me hacía imposible creerlo.

El problema ahora es que ya no solo cuando pensaba en La Élite recordaba a esas doce familias que odiaba, que me hacían repudiar Florencia y querer huir de aquí.

Ahora también pensaba en ella. Y por más que quisiera mantenerme alejado, había algo que nos conectaba, una fuerza que me llevaba hasta sus sueños de forma inevitable.

Intentaba mantenerme al margen, que no me reconociera, que no tuviese pistas de que yo estaba ahí, pero a veces mi cuerpo reaccionaba y me veía sumergido en su encanto, deseando acercarme más, queriendo quitar un poco del pesar que había en sus ojos.

Yo ya estuve ahí. En esa mirada abatida, en esas pesadillas constantes que me levantaban en mitad de la noche.

Y aunque odiase todo lo que ella representaba, un impulso me insistía en seguir eso que nos unía.

Había algo de ella que reconocía dentro de mí, y no me podía joder más ser consciente de ello.

Sobre todo, sabiendo que, por mucho que quisiera mantenerme alejado de ella, pronto no tendría más remedio que enfrentarme a la realidad.