Encerrados (The House 1) EDGAR
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EDGAR

Anahí tiene la mano entrelazada con Dante y la mirada perdida, mientras muerde su labio inferior, nerviosa. Él le da un beso en la cabeza e intenta decirle que Wyatt volverá, aunque sé que en el fondo no lo desea.

Vuelvo a mirar a la puerta del habitáculo, esperando a que se abra.

Debe salvarse, joder. Hemos llevado a cabo nuestro plan durante toda la semana.

Wyatt ha sido un buen protagonista, ha ido muchísimas veces a hablar con el jefe, ha conseguido la prueba, ha estado con todos...

Además, hemos enseñado lo aburrido que es Peter y lo estúpida que es Antonella. Se tiene que salvar.

—Ey, tranquilo. —me ruega Iris mientras me besa el hombro—. Saldrá de ahí.

La espera es interminable.

Menos mal que, a los segundos, oímos el timbre de la puerta y cómo alguien la abre. Mis nervios se disipan al ver al francés venir hacia nosotros con una sonrisa triunfal, y me percato de que tenía todos mis músculos en tensión por su posible marcha.

Antes de que pueda entrar al salón, los brazos de Anahí lo impiden, ya que ha salido corriendo en su dirección y lo ha estrangulado en un fuerte abrazo.

Killian tuerce el rostro ante la escena, su compañero de guerra sigue en peligro y no ha podido eliminar a su objetivo. Que le jodan.

Wyatt se separa de Any y me dedica una sonrisa. Le guiño un ojo y él me abraza como se abraza a alguien a quien has extrañado, aunque hayamos estado separados diez minutos. «Gilipollas» susurra, sin soltarme. Con una carcajada, le beso la cabeza varias veces.

Dios, seguimos los cuatro. Seguimos juntos, joder.

Todos estamos en el salón a la espera de que salga el siguiente salvado. Me da igual quién se vaya, aunque prefiero que sea Peter, solo para joder aún más a Killian.

Wyatt, que está a mi lado, está perdido, inmerso en su mundo.

—¿Todo bien?

—El público ha visto todos nuestros miedos —susurra—. ¿Creerán que estoy loco?

—Si te han salvado, es que no, idiota. —Y, aunque la idea de que todo un país nos haya visto enfrentarnos a nuestros miedos con todo lujo de detalles, me revuelva el estómago, no pierdo la compostura.

Me toca tranquilizarle, es lo único importante ahora mismo—.

Estás aquí, Wyatt, no tienes que pensar en nada más, ¿de acuerdo?

Asiente y dirigimos nuestra mirada al jardín al oír la puerta del habitáculo abrirse por segunda vez.

Antonella sale con una sonrisa triunfadora, gritando al cielo un gracias detrás de otro. Pero ni sus estruendosos chillidos son capaces de silenciar el suspiro tan hondo que suelta Killian.

—Un mosquetero menos —dice Iris entre risas.

Xavier se alza en la pantalla y los aplausos nos invaden.

El plató tiembla en aplausos y aullidos del público, como quien está viviendo nuestro paso por el programa día a día, sin perderse nada.

—¿Cómo han votado si no sabían quién iba a ser el expulsado? —pregunta Anahí, confundida.

Sí, yo tengo la misma duda.

—Fácil. Los tres nominados no podían estar juntos en la misma pareja, de este modo, la pareja de la persona eliminada pasaría a formar parte de la persona que se salvase.

Xavier lo explica como si lo tuviese ensayado. Estoy seguro de que sabía que le íbamos a preguntar esto.

—En este caso, Killian iba a formar pareja con Peter, y Antonella iba a quedar sola. Al salir Peter, Killian pasa a formar pareja con Antonella.

Así que Antonella iba a estar sola… No debe de quererla demasiado el público. Perfecto, tenemos a nuestra próxima víctima.

—Las parejas son las siguientes.

Al lado izquierdo de Xavier aparece una tabla y las parejas van saliendo lentamente, para darle aún más emoción al momento.

1ª PAREJA ANAHÍ – DANTE 2ª PAREJA KILLIAN – ANTONELLA 3ª PAREJA IRIS – IKKI 4ª PAREJA EDGAR – WYATT 5ª PAREJA KORA – OLGA

Ceñudo, miro a Iris mientras me hace un mohín y me besa la mejilla con suavidad. Pensé que ella estaría conmigo y Wyatt con Anahí. Pero bueno, sé que Iris e Ikki se llevan bien y han hecho buenas migas.

—Edgar y Wyatt, al habitáculo, por favor.

Esto de ir al habitáculo, bajo la mirada de todos y de forma misteriosa mola. Cuando entramos, Xavier ya nos está esperando con su peculiar sonrisa.

—Edgar, queremos recompensarte por ser el primer concursante en conseguir los cien minutos. Tendrás ventaja en la prueba semanal, bueno, más bien tendrás un objetivo diferente. Gracias a que eres su pareja, tú tendrás el mismo fin, Wyatt.

Ambos asentimos confusos y esperamos a que el presentador nos siga contando antes de que nuestras cabezas exploten de la tensión. Espero que no sea una prueba tan jodida como la última.

—La prueba semanal será un juego de lo más divertido.

» La hemos querido llamar "LAS PLAGAS". Cada pareja deberá realizar distintos trabajos o juegos que harán que superéis o no la prueba. Eso estará en vuestra mano .

—¿En nuestra mano?

No entiendo nada. ¿Vamos a decidir qué cosas harán las demás parejas esta semana?

—Sí, Edgar. Por haber sido el primero en superar la prueba, tú y Wyatt tendréis el papel de Dioses de la casa.

Decidiréis las diferentes pruebas que hará cada pareja.

Obviamente, esto debe ser un secreto y los demás no pueden saberlo.

Podéis utilizar vuestro poder cuando y como queráis.

Es decir, no se penalizarán vuestras decisiones, aunque estéis dándole mayor favor a ciertas parejas. Esta semana mandáis vosotros.

No me lo puedo creer. ¡Esto es genial! Vamos a manejar a nuestro antojo a toda la casa durante esta semana. Sí, joder, sí. Por esto ha valido la pena pasar miedo.

—Eso sí, si os descubren, dejaréis de ser dioses y tendréis un castigo. ¿Todo claro?

—Clarísimo —responde Wyatt con una sonrisa maliciosa.

—Bien, ahora coged el sobre y leed la prueba en voz alta para vuestros compañeros. Mucha suerte.

La prueba queda clara para todos y nadie nos pregunta qué ha pasado en el habitáculo. Como otras veces, suponen que nos han pedido que cojamos el sobre para que lo leamos delante de ellos. Es una suerte que sean tan confiados o, más bien, tan idiotas.

Las nominaciones también se harán en pareja, aunque esta vez serán privadas, por lo tanto, no sabremos quién nomina a quién, lo cual es una putada.

Además, el jefe nos ha anunciado que hay una sorpresa para nosotros y creo que tiene que ver con la zona de la habitación de la que salían ruidos.

Tiene que ser eso, ya que nos han impedido entrar en el dormitorio desde el almuerzo.

Siempre he dicho que tras esa pared había otra zona. ¿Qué será?

Wyatt y yo volvemos al habitáculo para nominar. Empiezo yo: nomino con tres puntos a Killian porque es un gilipollas integral, con dos puntos nomino a Antonella porque es insoportable y con un punto a Ikki.

Wyatt empieza nominando con tres puntos a Antonella y le explica a Xavier que, si sigue escuchando sus tonterías una semana más, su cerebro explotará.

Se han oído aplausos y risas del público del plató.

Eso es buena señal. Con dos puntos nomina a Killian porque sabe que va a por él y con un punto a Kora porque ha notado distanciamiento con respecto a la semana anterior.

La última pareja en entrar a nominar son Iris e Ikki. Estoy deseando saber quién sale nominado. Si sale todo como lo hemos planeado, Antonella y Killian deberían salir. Lo malo es que uno de nosotros también salga a la palestra.

Apoyo la cabeza en el hombro de Wyatt y suelto un suspiro.

¿Volverá a salir nominado él o seré yo? Entonces, mis pensamientos se disipan gracias a la placentera sensación que me provocan los dedos de Wyatt al hundirse entre mis greñas.

Ahora mismo nada me importa, nada me preocupa, sufro una amnesia temporal por culpa del francés.

Pero mi amnesia dura poco, ya que Iris e Ikki salen del habitáculo y se sientan en el salón a la espera de ver las nominaciones.

—Los nominados sois los siguientes.

La voz de Xavier parece divertida, como si se burlase de nuestro miedo a salir nominado. Cada vez me va pareciendo un tipo más sombrío y desagradable. Su figura desaparece para mostrar la tabla de nominados:

EDGAR 3 WYATT 6 DANTE 2 KILLIAN 16 IKKI 2 ANAHÍ 0 IRIS 2 KORA 2 ANTONELLA 16 OLGA 11

—Killian, Antonella y Olga, sois los nominados de esta semana. Los demás podéis respirar tranquilos. Nos vemos la semana que viene.

Mi atención se centra en Wyatt, que tiene una pequeña sonrisa dibujada en el rostro. Es la primera semana que no está nominado, debe sentirse aliviado, y me alegro.

Ahora, hay que intentar que Killian sea el expulsado la semana que viene, al igual que hemos hecho con Peter.

—Concursantes, todos al dormitorio. Podéis disfrutar de vuestra nueva estancia en la casa.

El jefe no ha terminado de decir la frase cuando ya estamos todos corriendo hacia allí.

Al entrar en la habitación, la pared que estaba antes pintada de añil ha desaparecido para dar paso a unas puertas de cristales correderas que muestran un increíble jardín.

En él hay una zona de gimnasio, una zona para sentarse y disfrutar del sol y un jacuzzi bastante grande.

Anahí es la primera en gritar y decir que piensa meterse en él sin pensarlo. Ya ha salido corriendo al vestidor para ponerse un bikini. Ikki y Olga han salido tras ella para poder disfrutar del jacuzzi también.

Rodeo por detrás a Iris y beso su sien varias veces, mientras ríe.

—¿No vas a darte un chapuzón?

—Sé las ganas que tienes de verme en bikini, pero no me apetece —dice con una risilla.

—Quería ser tu pareja esta semana.

—Te veo muy triste, sí —se gira para ponerse frente a mí y vuelve a reír.

—No seas mala —me quejo con un mohín en los labios—. Pensé que estaríamos tú y yo juntos. Me hubiese gustado, en serio.

—Lo sé, idiota —asegura con sus ojos clavados en los míos—. Pude ver tu careto cuando salió la selección de las parejas. No te preocupes, me gusta Ikki. —Sus dedos suben por mi brazo en un coqueteo pícaro—. Y así, tú puedes pasar más tiempo con el pequeño francés y enamorarlo.

La estruendosa carcajada que se le escapa llama la atención de toda la casa. Las mejillas y las orejas se me encienden de pura vergüenza. La voy a matar.