27 de octubre
ISAIAH
Por fin un mensaje de Alicia, cinco días después de regresar de la Sierra.
Llegué a pensar que me estaba haciendo eso que, según Marcos, se practica en las aplicaciones de citas: el ghosting .
Mientras espero a que el agua para el té hierva, le pregunto a Marcos si sigue en pie su plan de irse con Carla este domingo.
Da un sorbo a su café antes de contestar:
—¿Por qué? ¿Vas a invitar a Alicia a casa?
Lo sabe. Quizá nos vio bajar de la mano, o lo dedujo por la ducha a medianoche.
O tal vez Carla se lo contó porque Alicia se lo confió.
Se me debe de notar la intención porque farfulla que nos acabaremos metiendo en problemas.
Insisto en saber si se irá. Asiente y me escruta, sacudiendo la cabeza con exasperación, resignado a seguir siendo mi amigo.
*
Estoy en la sala de reuniones del trabajo con Rosa, la psiquiatra con la que me gustaría que Alicia hablara.
Rosa ya sabe que atendí a esta chica en enero, tras un intento de agresión sexual y una puñalada, y que coincidimos en una boda en mayo.
Esta mañana la he puesto al día contándole que mi amiga no recuerda nada de aquella noche porque el hombre al que conoció por una aplicación probablemente le echó algo en la bebida.
También le he contado que desde el pub subieron al piso de ella y que consiguió huir hasta los soportales, donde él la alcanzó y la apuñaló.
No le expliqué cómo reconstruí los hechos; me habría enviado a mí a terapia.
Rosa, siempre tan solícita, se ofreció enseguida a continuar la conversación en persona.
Ahora me observa pensativa, con una taza de café entre las manos. Bebe y dice:
—Me resulta extraño que bajo los efectos de algún tipo de sedante, pudiera salir corriendo; lo habitual es que la voluntad quede anulada.
El sedante no debió hacerle mucho efecto.
Es posible que no recuerde nada, no por la sustancia en sí, sino porque su cerebro haya bloqueado el episodio como mecanismo de defensa.
La amnesia disociativa es frecuente en traumas severos.
—Presiona los labios con pesar—. La inestabilidad emocional y el cansancio que dices que sufre apuntan a recuerdos no integrados que la están afectando en el presente.
Hay una terapia bastante eficaz para abordarlos.
¿Crees que podría revisar sus informes médicos?
—Se lo plantearé con cuidado. No quiere hablar de ello.
—Mientras tanto, te envío unos vídeos sobre esta terapia.
Arrastro con los dedos la piel de mis mejillas en silencio, pensando en cómo lograr que Alicia vea los vídeos, hable con Rosa y le permita leer sus informes médicos.
No necesariamente en ese orden ni con todos esos pasos; me conformaría con que aceptara al menos uno.
Rosa me observa con las cejas ligeramente alzadas.
—Recuerda lo que te dije el año pasado, cuando te empeñaste en dejar el SAMUR: te exiges demasiado. Está bien que quieras ayudar a esta chica, pero no a costa de desgastarte —me previene, apoyando su mano sobre la mía—. Te lo digo como amiga.
Asiento mientras mi mente se llena de ideas sobre cómo abordar el asunto con Alicia. Necesito convencerla sin agobiarla; si se siente demasiado presionada, su ghosting será definitivo.