Capítulo 27
ÁNGEL
Tardó una hora y veinte minutos en llegar a Surrey, media hora menos de lo que indicaba el navegador; acababa de pasar la hora del almuerzo y las carreteras estaban sorprendentemente vacías.
—Jake, no esperaba que llegaras tan pronto —susurró ella—. Sigue aquí, pero va a terminar antes para preparar sus cosas.
—¿A qué hora se va de la oficina?
—No tengo ni idea. No leo el pensamiento.
—¿Puedes entretenerlo?
—Puedo intentarlo, pero...
—Por favor, Dan. Si se me escapa, se acabó. Todo nuestro esfuerzo no habrá servido para nada. No podemos permitir que se salga con la suya. Solo quiero hablar con él. Nada más.
Hubo una larga pausa en la línea. Jake comprobó el nivel de cobertura para asegurarse de que no se había cortado la llamada.
—Está bien —dijo ella por fin—, déjamelo a mí.
—Eres un ángel.