Capítulo 6
TANTEAR EL TERRENO
H abía algo tan inofensivo y lícito en Jake Tanner que hizo que Drew sospechara de él de inmediato.
Quizás fuera el hecho de que no se había fiado de casi nadie en los quince años que llevaba como oficial de policía —y en los que sí confiaba, podía contarlos con los dedos de una mano: Liam y Pete—.
O tal vez fuese porque, en sus años de experiencia, había aprendido a desconfiar de los buenos polis, de los que se esforzaban al máximo en todo lo que hacían, porque siempre guardaban un motivo oculto.
En el pasado se había quedado cerca de ser acusado de ser un poli corrupto, y haría todo lo que estuviera en su mano para asegurarse de que no volviera a ocurrir.
Drew observó a Jake alejarse, esperando hasta que su colega estuviera fuera del alcance del oído. Hizo un rápido reconocimiento de los que le rodeaban y se aseguró de que nadie pudiera oírle.
Entonces le dio un empujón a Liam en el brazo.
—¿Hablas en serio?
—¿Qué? —respondió Liam bruscamente.
—¿Vas a dejar que se meta en esto? ¿A qué viene que alce la voz de repente?
Liam levantó un dedo en el aire y lo hundió en el pecho de Drew, ignorándolo al instante.
—Me he visto obligado a cambiar los turnos para que haya más solapamiento entre los suyos y los nuestros. Y nunca he dicho que se fuera a meter en nada. Solo está ayudando con nuestras líneas de investigación. Ya sabes, ese trabajo que solías hacer tú.
—Está demasiado cerca de casa, Liam. ¿Y si empieza a sentir curiosidad y lo arruina todo?
—No lo hará. Yo me encargaré de ello.
—¿Cómo?
—No necesitas saber cómo.
—Sí que lo necesito cuando me concierne a mí. No quiero que me vuelvan a interrogar de mala manera.
—Te concierne tanto a ti como a mí.
—La última vez estuvimos demasiado cerca.
—De todas las personas, creo que yo soy el que mejor lo sabe. Confía en mí, ¿vale?
Drew se detuvo cuando un agente uniformado pasó pavoneándose junto a ellos. Esperó hasta que el hombre hubo desaparecido antes de continuar.
Mientras hablaba, mantuvo los ojos fijos en Jake, que estaba ocupado hablando con un técnico de la policía científica mientras tomaba notas en su libreta.
—¿Crees que sospecha algo?
—No. No ha tenido tiempo. Además, mírale... es como el puto Bambi. Inocente. No tiene ni puta idea de lo que está haciendo.
Drew se rascó la cabeza. —Podría habernos estado vigilando. Escuchando. Informando.
—¿Informando a quién?
Drew se encogió de hombros y se masajeó la barbilla para calmarse. —No lo sé. A cualquiera. A asuntos internos.
—Cállate, te estás volviendo paranoico.
Liam hizo una pausa para observar a Drew. Este sintió los ojos escrutadores de Liam como agujas por toda la piel. ¿Habría sido solo un comentario al azar, o sabía Liam el motivo de su paranoia?
—¿Has vuelto a consumir?
—No —mintió Drew.
—Porque sabes que si hay algo que nos conecte con el asesinato de Steven y Jessica, los dos estamos acabados. ¿Entendido?
Drew alzó las manos al aire.
—Relájate. Relájate. Estoy limpio, ¿vale? Es solo que... —Señaló a Jake—. Me pone nervioso. Durante semanas se ha estado escondiendo discretamente y ahora que surge un caso importante, de repente quiere participar.
—No pasa nada. Déjamelo a mí.
—¿Se puede confiar en él? —preguntó Drew.
—Tendremos que tantear el terreno. Así lo averiguaremos.