7 El asesino #4
Salieron de la estación de policía y se dirigieron a la casa del señor Stevens, no sin antes llamar para confirmar si estaba disponible para responder un par de preguntas.
En el momento en que se reunieron con el señor Stevens, Tom comenzó con las preguntas.
—¿Podría decirnos si sabía que el detective Patterson tenía un hermano gemelo?
El señor Stevens frunció el ceño ante la inesperada pregunta y respondió en tono seco:
—Por supuesto, sé que era un gemelo. Su hermano murió al nacer. Era una historia que siempre contaba cuando estábamos en la primaria, porque era hijo único y le hubiera gustado tener un hermano menor.
—¿Sabe en dónde está enterrado? —irrumpió Han.
—Claro. Su hermano gemelo está en el Calvary Catholic Cemetery . Mark y su madre le llevaban flores cada año, en la fecha de su cumpleaños.
Pero como su padre —el fiscal— no los acompañaba, la relación con su esposa se fue deteriorando poco a poco, hasta que se divorciaron.
Eso ocurrió cuando Mark ingresó en la escuela secundaria.
Su madre no podía comprender el desapego de su esposo hacia el hijo fallecido. Jamás fue al cementerio, excepto el día de la ceremonia religiosa.
—Señor Stevens, muchas gracias por su colaboración —dijo Tom, mientras se preparaba para retirarse.
Pero antes de que se fueran Stevens preguntó:
—Detective Smith, si no le molesta mi pregunta… ¿Me puede decir por qué preguntan por el hermano de Mark? El niño murió al nacer, y no veo cuál es la relevancia que tiene este asunto para esclarecer el asesinato de mi amigo.
—Señor Stevens, no podemos brindarle información sobre la investigación. Espero que nos comprenda. Solo sepa que estamos haciendo todo lo posible para esclarecer este caso.
El señor Stevens los miró con desconfianza. Estaba claramente escéptico, pero los acompañó hacia la puerta sin decir más.
Mientras se dirigían al auto, Tom y Han decidieron que debían exhumar el cadáver del niño.
Con esa información, pasaron por la estación de policía, y solicitaron la orden de exhumación.
Después de un día de espera, se dirigieron al cementerio con la autorización y las maquinarias necesarias para realizar el procedimiento. Una vez que excavaron y retiraron el pequeño ataúd, se dispusieron a abrirlo.
Sin embargo, al hacerlo se encontraron con un cajón vacío.
—¡Qué mierda! —exclamó Han, sin poder ocultar su frustración y sorpresa.
Tom, en cambio, se mantuvo sereno. Sospechaba que se encontarían con un ataúd vacío… o con restos no humanos. Con tono tranquilo, sin mostrar sorpresa alguna, comentó:
—Otra vez estamos en el inicio.
Han, como era costumbre, comenzó a hacer preguntas:
—Tom, ¿crees que el fiscal Patterson lo sabía? ¿Y qué por eso nunca visitaba la tumba de su hijo?
Tom, suspirando y apoyando sus manos en su cintura, respondió:
—Tomando en cuenta varios aspectos… parece ser lo más probable. Ahora debemos investigar qué hizo que uno de los hijos del fiscal Patterson termine en manos de un grupo de asesinos a sueldo en el extranjero.
Y no cualquier grupo: Senka, con reconocimiento internacional por ser peligrosamente efectivos, con una tasa de éxito del 96%.
—Eso va a ser muy difícil de dilucidar. Han pasado más de cuarenta años. No hay parientes con vida en la familia Patterson.
—¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? —se preguntó Tom con frustración.
Caminaron en silencio después de retirarse con las manos vacías y con más preguntas que respuestas. Se subieron al auto y Tom fue el primero en hablar:
—Tu ataque…
—Lo sé. No se equivocó. No quiso matarme en ese momento, lo que significa…
—¿Que tienes una función que cumplir para él… o para ellos? ¿O que nos están amenazando?
—Aaah… me duele la cabeza. Me gustaría saber con precisión en qué estamos metidos.
Han, se notaba frustrado y agotado a simple vista. Llevaban casi dos semanas de investigación, y cada vez que daban un paso adelante, se encontraban con muchos obstáculos que les cerraban el camino. Parecía un callejón sin salida, al menos en lo que respectaba al sicario.
—Tom… ese niño… El fiscal Patterson… Era corrupto. ¿Será que lo entregó en adopción para protegerlo de la mafia o como pago? Pero si fue así, mi pregunta es: ¿cómo llegó a ser sicario al otro lado del mundo?
—Es posible. Es muy posible que lo haya dado en adopción. Podríamos verificar los ingresos de bebés en 1978 en los orfanatos.
—Sí… pero, ¿quién lo ayudó? ¿Cómo pudieron enterrar un cajón vacío? ¿La madre…?
—Han, veamos quien firmó el acta de defunción del fiscal general Patterson.
—¿Qué? ¿Por qué del fiscal? Tú piensas…
—Mi sospecha es que la misma persona que firmó la defunción del fiscal también firmó la defunción de este niño hace tantos años.
—Mmm… podría ser una posibilidad. Debemos revisar los registros. Tú revisa la del fiscal y yo buscaré la del niño. Vayamos a la estación.
***
Después de llegar a la estación y comenzar a revisar los registros, les llevó tres horas encontrar lo que estaban buscando. Al confirmar que la persona que había firmado ambas defunciones era la misma, no se sorprendieron demasiado. Lo esperaban.
Pero lo que no esperaban era que esa persona fuera familiar del fiscal. Con este hallazgo todo se sacudió. Más aún cuando leyeron la causa de la muerte del fiscal:
Acta de Defunción. Fiscal General Patterson.
Falleció por un accidente doméstico al resbalarse en su cocina mientras preparaba la cena, ocasionando un trauma de cuello por herida penetrante, y una lesión venosa que le provocó la muerte rápidamente.
Firma: doctor Patterson
¿Cómo puede un familiar firmar el acta? ¿No debería dejar que lo haga un colega? No logro comprender cómo se prestó para algo así. Es inverosímil que alguien creyera esto , pensó Han.
Luego habló guiado por su criterio:
—Tom, seguramente el fiscal oculto al mundo —y a su esposa— que su hijo fue entregado en adopción. O al menos eso creemos. Logró que su medio hermano firmara un acta de defunción falsa. Es increíble que la causa de su muerte fuera “accidental”, como figura en el documento.
—Esto resuelve el tema de la identidad del asesino de Patterson —respondió Tom—, pero no todas las interrogantes que pesan sobre él.
¿Quién más sabía del niño? ¿La mafia?
Los policías encubiertos deben haberlo sabido, de eso no hay duda. Porque el médico que firmó el acta de defunción del fiscal es el mismo que firmó la del bebé. El fiscal murió por una puñalada en el cuello.
Esto nos confirma que los agentes infiltrados conocían la existencia del gemelo oculto. Viendo como me abordaron e infiltraron en la organización, no me extrañaría que ellos hayan tenido algo que ver con el destino del niño.
Por otro lado, como dices… la descripción del accidente del fiscal… eso es…
—Una farsa absurda —dijo Tom, completamente convencido.
—En consecuencia… esto confirma que te utilizaron para deshacerse del fiscal y enterrar un gran secreto. Según los registros, el doctor Mike Patterson, falleció una semana después que el fiscal, en un accidente automovilístico.
Esto no es una coincidencia. Era el único, además de ellos, que sabía la verdad.
¡Lo asesinaron! Estos policías son peor que la mafia.
—Las personas que me reclutaron en ese momento… no sé qué edad tendrán ahora. Me tuvieron con una venda en los ojos todo el tiempo. Cuando me la quitaron, usaban máscaras para que no pudiera ver sus rostros.
¿Es posible que todavía sigan trabajando desde las sombras? El asesinato del detective Patterson puede deberse a ellos… o a la mafia.
Son policías corruptos, así que no podemos descartar nada.
—¿Qué información tenía el fiscal general para chantajearlos? Tal vez el tema viene de ahí. Este caso cada vez se enreda cada vez más y más…
—Más que eso… obviamente me relacionaron con Lukyan Volkov para deshacerse del fiscal. Lo que no comprendo es: ¿en qué se relaciona el caso contigo? ¿Por qué te involucraron?
Ese incidente de hace una semana, cuando te dispararon, es un mensaje.
Estás relacionado con todo esto de cierto modo… pero ¿cómo?
¿O tal vez lo hicieron para que dejemos de investigar? Si estamos en lo correcto, y los policías encubiertos están detrás, debemos tener mucho cuidado.
Las preguntas seguían arremolinándose en sus cabezas. Han no encontraba respuestas. Que él supiera, jamás había investigado una causa vinculada a la mafia de Medusa. Pero, según los últimos acontecimientos, algo lo unía a ella.
—Tom, voy a revisar los archivos de los casos en los que participé.
Desde que ingresé a la policía, hasta los que trabajé como detective.
El portátil con los casos está en mi departamento.
Siempre guardo una copia escaneada, para investigar desde casa.
También podría ir a la estación de Stanislaus, pero ver todo en físico sería un dolor de cabeza.
Así que me retiro a revisarlos. Cualquier cosa que descubra te llamaré. Tal vez allí esté la respuesta.
Cuando Han había tomado su abrigo y estaba por marcharse, Tom lo detuvo.
—Han, iré contigo. Puedo ayudar a revisar. Pasemos primero por mi casa a buscar mi portátil. Al ser dos, tal vez podamos descubrir algo más rápidamente. Quiero saber cuál es el punto en donde todo esto se entrelaza.
—Bueno, pero si es así, lo mejor sería pasar por mi departamento, recoger mi portátil y volver a tu casa. Nos puede llevar toda la noche y mañana tendremos que volver aquí.
—Por mí está bien. Vamos, yo conduzco.