En la misma pista (CU Hockey 1) 8 ZACH #2
27%

8 ZACH #2

—Durante unas vacaciones en las que te quedaste en mi casa con mi hermano. Nos encontramos por el pasillo a medianoche de camino al baño. Fue inolvidable.

Continúa hablando y enumerando otras tantas razones extrañas por las que supuestamente somos amigos, pero no sé cómo espera que me concentre en otra cosa si siento su peso sobre mis hombros y el calor que emana a mi lado.

¿Te puedes desmayar de los nervios? Porque siento que estoy peligrosamente cerca de… Uy, he dejado de respirar.

Doy una bocanada para llenarme los pulmones de oxígeno, lo que es peor porque casi puedo saborear el aroma amaderado del aftershave de Foster. El olor de su gel de baño me marea y acabo teniendo la reacción más extraña posible: echarme a reír.

—Y, por último, ¿cómo espera Seth que cuide de ti si no somos amigos?

Era lo único que podía decir capaz de cortarme la risa de golpe. Me lo sacudo de encima y me aparto de él.

—No soy un acto de caridad.

—No he dicho que…

—Debería irme.

—Tú alucinas. —Ray estira la pierna para impedirme caminar—. Las penas compartidas son menos penas. Si yo estoy aquí atrapada, tú también, unicornio.

—Estoy seguro de que no funciona así. —O al menos estoy bastante convencido de ello.

Foster me tira de la manga y señala con la cabeza hacia una pared. Lo sigo, ya que, a estas alturas de la película, estoy tan fuera de mi hábitat que él es la única boya a la que puedo sujetarme.

—¿Estás bien?

—Físicamente sí.

—Sé un poco más preciso, sabes lo que te estoy preguntando.

—Estoy… — Acojonado por si digo algo que haga que te des cuenta del perdedor que soy— un poco fuera de mi zona de confort.

—¿Eso no es bueno?

—Creo que no sabes qué es eso. Tú te sientes cómodo en todas partes.

—O finjo que me siento cómodo en todas partes.

Le lanzo una mirada que deja claro mi escepticismo y, para mi sorpresa, él se echa a reír.

—Está bien. Por regla general, estoy cómodo, pero porque sé que las palabras no me afectan. ¿A quién le importa lo que diga la gente?

—Las palabras sí que afectan, igual que otras cosas.

—¿Otras cosas? Zach, ¿te han hecho daño? Seth me dejó caer algo, pero…

Sacudo la cabeza frenéticamente.

—Da igual, no quería hablar de eso. A lo que voy es que se nota que nuestras vidas son muy diferentes. Los estándares sociales juegan a tu favor. Estás en forma, tienes un atractivo convencional, eres inteligente y rezumas una confianza que hace que la gente se fije en ti.

Sus labios se crispan.

—¿Un atractivo convencional? ¿Convencional?

—Te estás volviendo a desviar del tema. —No puedo evitar reír entre dientes.

—¿Crees que somos personas opuestas?

—Eso es.

—Pues no estoy de acuerdo.

—¿En qué indicios te basas?

Los ojos de Foster me repasan de pies a cabeza con detenimiento, lo que provoca que una ola de calor se extienda por todo mi cuerpo. Luego, aparta la mirada de golpe.

—Seth habla muy bien de ti, y mira que es delicado para los amigos el hombre.

Eso no es ningún indicio.

—Y yo también —continúa—. Y somos amigos, ¿a que sí?

—No sé si podemos serlo.

—¿Y por qué demonios no?

—Porque soy tu profesor adjunto y podría haber conflicto de intereses.

—Venga ya. La mayoría de gente en tu situación tiene amigos que son alumnos suyos, sobre todo porque en muchos casos estudian las mismas asignaturas. Podemos ser amigos. Lo que no podemos hacer es acostarnos.

Me quedo mirándolo. Y sigo. Porque me ha dejado con una imagen en el cerebro que jamás podré olvidar. Si quiere que le dé una respuesta, tendrá que esperar sentado.

—¡Grant! ¡Por fin te encuentro!

Retrocedo cuando se nos acerca el amigo de Foster que va a nuestra clase y le choca el hombro.

—¿Qué haces tú aquí? —pregunta Foster. Con los dos plantados delante de mí, queda aún más patente lo altísimo que es Foster.

—El entrenador quería que te avisara de que mañana te toca a ti dirigir las jugadas.

—¿Y para qué mierdas me tenías que avisar antes?

—A mí no me preguntes, no sé cómo funciona su mente —responde su amigo sin mirarle a los ojos. Parece cohibido.

Ladeo la cabeza.

—¿No se lo podría haber comentado por mensaje? —Me arrepiento de mis palabras en el momento exacto en el que salen por mi boca, ya que me convierto en el centro de atención automáticamente.

La cara del amigo se ilumina.

—Tú eres el profesor adjunto. Te…

—Jacobs. —Foster le lanza una mirada mordaz antes de tirar de él—. Zach, vuelvo ahora mismo.

Se marchan y noto cómo me relajo al no sentirme rodeado por un muro de músculos. Los observo alejarse en silencio unos pasos más allá. No me sorprende que el amigo de Foster sea tan guapo como él. Parecen estar tan unidos que quizá sea del tipo que le gusta a Foster.

Recuerdo las conversaciones ligeras y el contacto desenfadado que comparten en clase, lo que me genera una sensación desagradable que ya he sentido antes.

Las emociones son pasajeras . No son nada más que una insignificante pérdida de control temporal.

El control se superpondrá. Por millonésima vez en lo que va de semana, me recuerdo que mi cuerpo está reaccionando al alfa que hay en Foster.

Ya está, no hay más. Y, aun así… Examino a su amigo.

Es obvio que en esta universidad lo tienen en la misma alta estima que a Foster.

Encima, es alto y atractivo, pero la química entre ellos brilla por su ausencia.

Y no necesito más.

Lo único es que, ahora que ya no estoy pensando en ellos, me agobio al darme cuenta de que Foster me ha dejado aquí solo, en un sitio en el que ni siquiera quería estar.

¿Se daría cuenta alguien si desapareciera?

Me encuentro con los ojos de Ray mirándome desde la otra punta de la sala.

Tendré que huir cuando me pierda de vista .