En la línea de fuego 676
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—Como siga haciéndola llorar, me ocuparé yo mismo de solucionar sus asuntos —mascullé entre dientes.

JULES

—¿No tienes nada que decir?

Alzó la mirada para encontrarse con la mía.

—¿Va a cambiar algo si me disculpo? —preguntó.

—No.

—Eso imaginaba.

Dejé escapar una risa teñida de ironía.

—Eres increíble, Landon. Y en el mal sentido.

Le di la espalda para entrar de nuevo en casa, pero me detuve enfrente de la puerta al escuchar que cuestionaba, molesto:

—¿Qué querías que hiciera?

Me giré hacia él, enfrentándolo una vez más.

—Entenderme —contesté con simpleza.

—¡Estabas defendiendo al asesino de mi hermana! —gritó con frustración—. ¡Al asesino de todas las mujeres de este pueblo!

Algunos pedazos de mi corazón que había logrado juntar durante todo este tiempo, se rompieron nuevamente al recordar a Adler. Era como si lo estuviera escuchando a él en ese instante.

—¡Nolan no es un. .!

Me callé de golpe.

¿Qué se supone que debía hacer ahora? ¿Perder la amistad con Landon definitivamente o contarle toda la verdad y 677

traicionar a Nolan al involucrar a la policía en esto?

Si tenía algo claro, es que iba a terminar perdiendo a uno de los dos.

—¿Ahora no tienes nada que decir tú? —inquirió, escépti-co.

Bajé las escaleras del porche, acercándome con paso lento pero decidido, hasta detenerme enfrente de él.

—Landon, lo que estás sintiendo es comprensible. No puedo ni intentar imaginar el dolor que has pasado por la desaparición de tu hermana. Pero necesitas escucharme.

—Mi voz era firme, pero también llena de empatía—. No estaba defendiendo a nadie. Solo buscaba la verdad, la justicia para todas las mujeres de este pueblo, incluida tu hermana.

Landon me miraba con una mezcla de incredulidad y furia en sus ojos, pero también había un destello de duda, como si parte de él quisiera creer en lo que estaba diciendo.

—No tiene ningún sentido discutir por alguien que ya no está en este pueblo.

—¿Cómo estás tan segura de eso? —preguntó, frunciendo el ceño.

—Bueno, no han habido más muertes desde que se escapó del hospital —respondí, encogiéndome de hombros—. Y no creo que sea tan estúpido como para volver al mismo pueblo donde lo están buscando.

—Pero, seguirá matando personas ahí donde vaya.

—Siento lo duro que va a sonar esto, Landon, pero tu responsabilidad principal es proteger este pueblo. La información relevante ya ha sido compartida con otras autoridades, así que intenta enfocarte en lo que está bajo tu control.

Landon pareció reflexionar sobre mis palabras por un momento. Su ceño fruncido se relajó un poco, suavizando su expresión.