647
Mis ojos se abrieron de par en par, sintiendo cómo el rubor volvía a subir por mis mejillas. A Beth se le empezó a asomar una sonrisa divertida en su rostro.
—¿A qué viene esa pregunta?
—¿Ha sido con lengua?
—¿Qué. .?
—¿Sí o no?
—¡No! —contesté con firmeza, esperando que esa respuesta zanjara el tema.
—¿No, qué? ¿Que no ha sido con lengua, o que no os habéis besado?
Por Dios.
—¡Que no nos hemos besado!
—Entonces estoy estupendamente —respondió finalmente, sonriendo de oreja a oreja.
Nolan soltó un resoplido burlón.
—Pues te va a durar poco.
Me giré en redondo hacia Nolan.
¿Acababa de insinuar que. . nos ibamos a besar?
—Bueno —Beth intervino con una risita—, me encantaría seguir con esta maravillosa conversación, pero tenemos un plan que ejecutar.
Entonces recordé la conversación que tuvieron cuando los vi a los tres en el salón. Estaban hablando sobre hacer al-go con discreción.
—¿En qué consiste ese plan?
Fue Nils quien me contestó:
—Vamos a liberar a Amelia y Renata.
* * *