En la línea de fuego 343
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Asintió con la cabeza en un gesto ligero, haciendo que algunos rizos de su pelo se asomaran por su frente.

—En otras circunstancias te hubiese pedido una cita, pero aquí lo único que puedo hacer es ofrecerte este magnífico paisaje.

Emití una risa que emergió de forma natural por mi garganta. Nils era un chico con el que podías hablar de cualquier cosa, que siempre acabarías riéndote con él. Las pocas veces que había hablado con él me lo había demostrado.

—¿Eso es que la cita está yendo bien? —Nils enarcó una ceja.

—Es que, verás. . yo no. .

—Amigos, entonces —reafirmó, mirándome con una sonrisa cómplice antes de que la situación se volviese más incómoda.

Ni siquiera hizo falta que diera una justificación, lo entendió perfectamente. Por eso me agradaba tanto ese chico.

—Amigos —repetí, sonriendo.

Busqué con la mirada a Lexi, que estaba charlando con un grupo de chicas que acababa de conocer. Admiraba la facilidad con la podía hacer amigos, yo desconfiaba hasta de mi propia sombra.

—¿Alguna vez has patinado en un lago congelado? —preguntó de repente.

—Ni siquiera me atrevo a meterme. Me da un poco de mie. .

Me corté a mí misma cuando noté que me agarraba por las rodillas, y segundo después, estaba colgando de sus hombros. Tan solo veía su espalda.

—¡Nils! ¡Ni se te ocurra! —exclamé, mientras intentaba e-quilibrarme.